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Divinas Místicas de Terry... presenta "LA ESTRELLA DE COCO" P11

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Cherry Cheddar

Cherry Cheddar
Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony
Parte 10



Divinas Místicas de Terry... presenta "LA ESTRELLA DE COCO" P11 Cic11



"LA ESTRELLA DE COCO" P 11




-¡¿Quéee?!

Balbuceó Candy envuelto con un jadeo… había escuchado tras exigirle que no hiciera ese gesto que le molesta, la amenaza. Pero, para hacerle ver que no eran palabras banales le dijo su verdadero nombre y tras eso dejarla sola, plantada cual estatua. No sabía cómo reaccionar, más aún, no entendía a qué vino todo ese mal genio.

- BAILEY’S… Leo es Bailey… Bailey de “Barnum & Bailey’s” … pero… ¿Por qué me dijo eso?... ¿Lo sabrán todos en el circo?... BAILEY'S

Se volvía a repetir… sin duda había sido una gran impresión. De presto una corriente de aire frío la hizo estremecer y reaccionar, sacudió ligeramente su cuerpo y se fue a su camarote. Por lo visto el otoño está pronto a llegar. Días después levantaban el campamento y se dirigían a una nueva ciudad.






oooOOOooo


Desde el encuentro matutino y clandestino con White An, Leo rumiaba en sus pensamientos lo desconcertante que es la joven para él. Recordó la primera vez que la vio cuando Plim se hirió, no le apartó la mirada en ningún momento, incluso no se amedrentó con sus exigencias, parecía no tenerle miedo.

Ahora con su aparecían tan sensual, tentadora y encantadora, sus ojos siempre la terminaban buscando en cada rincón para apreciar cómo sonríe, sus gestos al hablar, o cuando mete la pata. Lo amable que es cuando está atendiendo a un lesionado. Le intriga el hecho que saliese temprano de su cama para subir a los árboles cercanos donde acampan.

De presto, el movimiento de unas ramas cercanas a él lo sacan de sus pensamientos, sabe de sobra de quien se trata, por lo que dirige sus pasos a un árbol cercano para disfrutar del anonimato. Unas hojas caen por las sacudidas que recibe en su copa… es entonces que la ve, vestida con su tejano y camisa roja. Se abalanza de una rama a otra con tal naturalidad, desafía las leyes de la física y el miedo, tras lanzarse sin siquiera tener una red de protección; salta de un lado a otro sin importar la distancia o la altura.

-Quién diría que detrás de esa sonrisa de ángel sensual, existe una mujer intrépida… me intrigas mucho White An…

Mientras Leo observa y escucha la melodía de esa risa rebotar por los árboles, se da cuenta claramente de dos cosas que necesita satisfacer… una es, conocer ¿Quién es White An en realidad? Y, pasar más tiempo con ella. Aun no lo comprende muy bien. Es algo que no le encuentra sentido ni razón, pero era una necesidad inherente que coge fuerza día con día.

Cuando regresan del desfile por las calles de Virginia, cada actor toma su lugar para empezar el espectáculo, la rubia estaba en el tocador de Nilka dejando unas prendas en las que había ayudado a hacerles unas costuras de última hora, para que pudiese cambiarse para el acto final cuando una voz carrasposa la sorprende.

-¿Por qué estás aquí?
-¡Aaah! Madre mía ¡Qué susto!

Con la diestra sobre su pecho siente como su corazón late rápidamente, la joven se gira para enfrentarse al intruso que la había espantado… pero cuando sus ojos reconocen a la persona, un suspiro de alivio escapó de sus labios

-¡¿Coco?! Oye, casi me das un infarto…
-¿Qué maldad estabas pensando para que te asustaras tan fácilmente?
-¿Cómo dices?
-Me preguntaba ¿Qué haces aquí? Es que no tienes familia y amigos que cuiden de ti, que se preocupen tanto de tu bienestar como para que tengas que estar trabajando en un tugurio como éste
-No veo de malo trabajar aquí
-¿Y la prestigiosa familia Ardley piensa lo mismo que tú?

Al escuchar esa pregunta, Candy palideció. Las prendas que sostenía en sus manos terminaron en el suelo. Su quijada tiembla, temor ¡Miedo! ¡Alarma! Finalmente han descubierto quién es. No sabe qué decirle a ese hombre que la observa fijamente, sus ojos desprenden ira… sus pasos son vacilantes, debido al alcohol que corre por sus venas

-Q… que… ¿Qué está diciendo?
-Sabes perfectamente a lo que me refiero
-¡Oh no! ¡Finalmente me han encontrado! Los Leagan me andan buscando y Coco lo sabe

Candy retrocede un paso por el terror, siente que de un momento a otro él la tomará por la fuerza para llevarla con los Leagan. Tiene tanto pánico que no sabe cómo reaccionar. De presto el sonido de unas voces llega hasta ellos, ambos dirigen la mirada hacia la entrada. La figura de Nilka y Leo entrando en la estancia, ambos se sorprenden de los intrusos.

-¿Qué está pasando aquí?

Quiso saber Leo, más sus ojos estaban fijos en Candy. Tenia la expresión de espanto aún palpitando en sus venas, las pupilas dilatadas, pálida, tragando grueso y sin encontrar su voz; sin embargo, es el payaso quien responde de una manera altanera

-Eso no es de tu incumbencia
-¡Largo de Aquí los dos! ¡Este no es lugar para Ustedes!

Exigió Nilka furiosa. Candy no quería dejar la estancia, no quería volver a estar a solas con el payaso por miedo de que la fuese a raptar y entregarla con los Leagan. Coco intenta tomar su mano para sacarla, sin apartar la vista de los artistas farfulla

-Tampoco es que sea un lugar en el que apetezca estar

Leo da un par de pasos y de manera brusca golpea la muñeca del payaso

-¡Suelta a White Ana hora mismo!

Duelo de miradas. Candy casi al punto del sincope. Nilka furiosa por la escena y reacción de él.  Una tensión en el ambiente, capaz de ser cortada con una navaja.

-¡He dicho que la sueltes!
-No pienso hacerlo, así que más vale que te hagas a un lado.
-¡Déjalos Leo! Está claro que ella prefiere ese tipo de compañías
-Escúchame bien imbécil, la sueltas ahora mismo sino quieres que te parta la cara
-¡Leo! ¿Qué estás diciendo? ¿No pensarás pelearte por alguien tan insignificante como esa insulsa?
-Ya me escuchaste ¡Suéltala!

Exigía nuevamente al payaso ignorando por completo los reproches de Nilka. Ni uno cedía ante las exigencias del otro, tampoco se dieron cuenta de los pasos que se estaban acercando hasta que escucharon esa voz

-Oye muñeca ¿Por qué tardas tanto?... pero, se puede saber ¿Qué demonios está pasando aquí?

Nilka es la única que se gira para ver a la persona. Y como si fuese la gota que derrama el vaso o el sujeto capaz de poner todo en su sitio le exige que haga algo

-Nina, llévate a estos dos de aquí, no quiero volver a verlos nunca en mi camerino
-Pero ¿Qué está pasando?

La mujer temía que Nilka exigiese eso de un momento a otro, ya saber como es. Pero no entendía qué es lo que había o estaba pasando exactamente. El Coco desvía un momento los ojos para ver a Nina y decirle algo, pero Leo aprovechó su descuido y con su mano libre lo agarro del cuello de su traje y lo empujó en dirección de la puerta, espetando rabioso

-¡Largo de aquí, imbécil!

El payaso se tambalea y casi termina en el suelo, se sacude sus ropas como quien se quita el polvo y con toda la arrogancia que logra reunir abandona la estancia. Nina observa a Candy y extiende su mano para incitarla a que la acompañe, entonces Leo, sin soltarle la mano se dirige a la mujer:

-Ella se queda, tiene que ponerme unos vendajes antes del último acto
-¡¿Qué?!

Farfullas las tres mujeres, pero el rostro de él da a entender que no piensa ceder ni explicar más; Nilka, roja hasta no poder rabiar más, le dirige una mirada llena de desprecio a Candy antes de salir de ahí; Nina los observa un par de segundos más pero finalmente claudica

-Está bien

Cuando finalmente están solos él le suelta la muñeca, inspira con fuerza y deja salir el aire para drenar un poco la tensión; entonces Nilka vuelve a aparecer en el camerino y pueden sentir como sus ojos tiran rayos y centellas, su ánimo no ha menguado. Toma el traje que corresponde al número y se va tras el biombo que está en una esquina para cambiarse… desde ese lugar se escucha su voz, sacándolos a ambos de su letargo

-¡Muévete White An! No quiero que por tu culpa retrasemos el espectáculo
-S… Sí

Reaccionó finalmente Candy un poco temerosa. Toma una de las vendas que están sobre el tocador, la sostiene entre sus manos y observa las de él esperando que se las extienda para ponérselo. No alza la mirada en ningún momento, se siente incapaz de tal atrevimiento tras lo sucedido minutos antes.

Levanta su diestra para que la rubia pueda hacerle un vendaje. La observa detenidamente en silencio. Sabe que Nilka está pendiente de lo que ellos hacen. Es entonces que se percata como las manos de Candy tiemblan; tiemblan como gelatina, están frías y pálidas. Se da cuenta que habían irrumpido algo que ha perturbado a la joven, no sabe qué es lo que habían estado conversando entre ellos, pero sea lo que sea, la tenía muy afectada.

-Está aterrada… ¿Qué es lo que estaba pasando?

Hubiese seguido en sus cavilaciones e introspección, pero un golpe en el rostro con la tela lo trajo al presente

-Será mejor que te des prisa Leo, están a punto de llamarnos
-Sí

Con su mano libre toma la pieza y con la otra hace un ligero roce a los dedos de Candy, como para decirle que estaba bien. Entonces, enfrente de ellas, se quita la parte superior de su traje dejando al descubierto su torso musculoso. Sin tanto pudor y miramientos empieza a cambiarse sin siquiera pensar en ir tras el biombo. La rubia atónita por la vista, siente que está de más en ese lugar y busca torpemente una salida; Nilka se cruza de brazos y la ve furiosa por su actitud tan cerril y tardío para dejar la estancia.

-¡Ni se te ocurra salir White An!
-¿Qué?

Preguntan ambas, Leo termina de acomodarse las mallas ante la mirada furiosa de Nilka, no da crédito a lo que está viendo y oyendo

-No estarás hablando en serio ¿Verdad Leo?
-Por supuesto… aún no he terminado con ella Nilka
-¿¡Qué estás diciendo?!

Ignora la última pregunta y observa su maquillaje en el espejo. Luego camina en dirección de Candy que está cerca de la puerta, la toma de la mano y sale del lugar; la rubia es arrastrada por el hombre mientras es acribillada por la mirada penetrante de Nilka, cuando llegan a la puerta que permite el acceso al escenario escuchan como el presentador hace el llamado de ambos para hacer el último número. Leo empieza a caminar rumbo a la pista sin soltar a Candy, quien cada vez siente que está dentro de una pesadilla, de presto él se detiene al lado de Tylor y rápidamente le dice

-Quédate aquí y espera a que regrese…

Y sin esperar respuesta la suelta y camina tras Nilka quien está saludando al público.





oooOOooo



Elisa estaba deslumbrada ante el rubio caballero, el señor William. Su apariencia de vagabundo había cambiado favorablemente desde que estaba en la mansión; ella que había pensaba quizás como la mayoría que el famoso tío abuelo sería un hombre mayor como la tía Elroy, pero resulta que es mucho más joven, y guapo, muy guapo. Pero éste parecía ignorarla o no darse cuenta de su presencia cada vez que llegaba a la residencia para visitar a la abuela.

Las semanas estaban pasando y la guerra silenciosa seguía en pie de lucha, la aparente calma en Albert desconcertaba a la tía Elroy, pues aún desconocía la decisión sobre el futuro de Candice, en ningún momento le ha comentado nada sobre ese detalle, ni sobre el hecho que sigue sin saberse el paradero de la joven; por lo que con la ayuda de Sara Leagan habían contratado a otro investigador con tal de poder dar con ella lo más pronto posible. Así podrían aventajarlo y llegar con Candy antes para convencerla de que decida a casarse de una vez por todas con Neil o que firme unos documentos donde renunciaba a cualquier legado, herencia o beneficio que pudiese obtener por llevar el apellido “Andrew”.




oooOOOooo



Tras hacer la última reverencia y recibir los aplausos del público, Leo sale de la pista tomado de la mano de Nilka; entonces los payasos empiezan a desfilar para despedirse de los espectadores. A escasos metros de distancia, de donde estaba White An, reconoce la figura del Coco, intercambian miradas de altanería, soberbia y desdén. Cuando llega al lado de la rubia, levanta una ceja queriendo dejar bien en claro el mensaje <<¿”A caso no piensas cumplir con tu función, cretino?”>> el payaso bufa desprecio por todos sus poros antes de tomar camino fuera de la carpa principal.

Sintiéndose triunfante, al menos por el momento, decide dirigirse a su camarote llevando consigo a Candy. Tylor y Nilka los observan silenciosamente sacando su propias conjeturas y conclusiones. Cuando finalmente se encuentran en la privacidad de su aposento, le indica a la rubia que tome asiento quien acepta sin poner reproches ni nada. Leo la observa un par de segundo y finalmente le dice:

-Muy bien White An… dime ¿Qué estaba pasando con ese idiota?

La joven traga grueso y pestañea un par de veces

-¿Puedo confiar en él?... ¿Debo decir la verdad?...

Candy abre su boca con la intención de decir algo cuando escuchan un estruendo a espaldas del hombre, ambos dirigen su vista para sorprenderse con tal visión.

-¡Leo, tenemos que hablar!


Divinas Místicas de Terry... presenta "LA ESTRELLA DE COCO" P11 Camaro10



Continuará...

Parte 12

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AstridGraham

AstridGraham
Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony
Ups, 🤡🤡ojalá coco no sea mala onda en delatarla

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dulce3852

dulce3852
Rosa Morada
Rosa Morada
Quedé en shock

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MaryAnn


Recién plantada/o
Recién plantada/o
Cada vez se pone interesante 🙈

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