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Dos Almas en la Eternidad Capítulo V

3 participantes

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1Dos Almas en la Eternidad Capítulo V Empty Dos Almas en la Eternidad Capítulo V Sáb Abr 21, 2018 10:27 pm

Lita Wellington

Lita Wellington
Rosa Roja
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Dos Almas en la Eternidad
By: Lita Wellington

Capítulo Cinco “El Caballero Inglés”


El ambiente era tenso entre madre e hija, Terrence Grandchester es tu padre y el amor de su vida, aquellas palabras resonaban en la cabeza de Aurora, sentía que miles de agujas le eran clavadas en todo el cuerpo y el corazón, volvía a preguntarse ¿por qué le ocultaron la verdad tantos años?

Candy se acercaba lentamente a su hija, recordó la última conversación que tuvo con Annie días antes de su fallecimiento.

- Candy, ya es momento que le digas la verdad a tu hija, ya son muchos años de silencio – Annie respiraba con un poco de dificultad – Aurora es una Grandchester de pies a cabeza.
- Descansa, no te esfuerces – Candy arropaba a su amiga como si fuera una pequeña niña, después tomo asiento en una silla cerca de la cama – tengo miedo Annie, no quiero que me odie.
- Aurora es una mujer inteligente y de noble sentimientos, comprenderá tus razones, además es tu viva imagen.
- Aunque tiene el mismo temperamento de su padre – Candy sonrió – te prometo que lo haré, no por ahora sino más adelante, ahora descansa querida Annie.
- Gracias Candy, gracias por ser mi amiga y mi hermana por más de 60 años.

Aurora se levantó bruscamente de la cama al sentir el contacto de su madre.

- ¡No me toques! – tenía que salir de ahí, no quería cosas que después se arrepentiría sea como sea es su madre – me criaron como una Andley y ahora resulta que soy una Grandchester.
- Hija perdóname, no fue mi intención ocultarte la verdad, no quería que sufrieras, además la vida de terceras personas estaban en la cuerda floja.

Candy vio salir a su hija de la habitación, mientras guardaba todos sus viejos recuerdos, tenía tanto tiempo de no ver el contenido de su pequeño baúl, hace cuanto dejo de llorar delante de aquella fotografía, ella misma no lo recordaba, su amado Terry, aquel aristócrata que le robo el corazón desde la primera vez que se conocieron en el Mauretania rumbo a Inglaterra, una noche fría de Enero de 1912.


= o =



Los jardines de la villa familiar emanaban un olor exquisito que alegraría corazones, sin embargo Aurora Blackwood sentía morirse, sentada en una de las bancas miraba el cielo estrellado buscando respuestas, no se percató que alguien se acercaba a ella.

- Ya es muy tarde, te vas a resfriar hija, me puedo sentar a tu lado.
- Claro – Aurora miraba a su padre, realmente podía llamarlo así después de saber la verdad.
- Es una noche estrellada y algo fresca, mira una estrella fugaz – Albert levanto su mano para mostrarla.
- Si tienes razón, es mejor que regresemos, sino se enfermara.
- Aurora, te pido que escuches a tu madre, no quiero que la odies, ella es una mujer maravillosa y la amo.
- No puedo creer lo que dice, todo ha sido una farsa – Aurora se levantó de la banca y dio unos pasos para alejarse.
- Tú siempre serás mi hija y no quiero que llenes de amargura, no la culpes de todo, a mí también deberías odiar.
- ¿Por qué lo dice? – Aurora volteo para encararlo – todavía hay más tela de donde cortar.
- Te ocultamos la verdad, para que tú, Charles y Alice, tuvieran una infancia feliz y lo conseguimos, ahora son padres de familia y personas de bien, buscando su bienestar y el de los demás alrededor de ustedes y eso me hace sentir orgulloso.
- Esto es nuevo, ¿Qué tienen que ver mis primos en todo este asunto? – la desesperación de minutos antes se iba apaciguando poco a poco.
- No puedo, tu madre es quien te dirá todo lo que necesitas saber.
- Comprendo – Aurora se cruzó de brazos, una leve brisa la hizo estremecerse de frío.
- Ven hija entremos a casa – Albert ya se encontraba de pie y extendió sus brazos, Aurora corrió para abrazarlo.
- Tu siempre, serás mi padre, ahora debo conocer la historia de Terrence Grandchester, mi verdadero padre.


= o =

El reloj de pie del salón principal marcaba las 4:00 a.m., todo estaba en completo silencio, de momento se escuchó el ruido de una puerta, ¿quién en su sano juicio se levantaba a esa hora de la madrugada?

Bajaron las escaleras lentamente, se detuvieron un momento al final de la escalinata doble, caminaron del lado derecho con dirección a la biblioteca, entrando al lugar sin contratiempos.

Aurora no podía dormir, tenía demasiadas cosas en la cabeza, opto mejor por levantarse, a veces odiaba a su esposo Liam, con solo poner la cabeza en la almohada dormía al momento, en cambio ella, tenía el sueño ligero, cualquier ruido por leve que este fuera se despertaba y tardaba mucho en conciliar el sueño.

La biblioteca siempre fue su lugar favorito desde la infancia, sus primos la llamaban almanaque viviente, no le importaba amaba leer, el primer libro que leyó por su cuenta fue “Caperucita Roja”.

Camino hasta el gran ventanal que daba con dirección al lago, las glicinas cubrían las balaustras de piedra de la terraza, la luz de luna iluminaba su rostro, nuevamente las lágrimas cubrían su rostro, con ambas manos tapo su boca tratando de ahogar sus sollozos.

- Hija, por favor ya no llores más, necesitamos hablar.

Aurora se sobresaltó, para ella aun no era momento de hablar, sin embargo su madre tenía otros planes en mente, Candy estaba sentada en un sillón de tres plazas color beige, prendió una lámpara para iluminar el lugar.

- ¿Qué haces aquí, deberías estar acostada?
- No he podido dormir, por esto estoy aquí, ven Aurora siéntate – Candy toco el asiento contiguo del sillón.
- Es mejor que me vaya a dormir – Aurora se dirigía a la salida, para en seco al escuchar de nuevo la voz de su madre.
- Terry Grandchester lo conocí cuando el tío Abuelo William me envió a Inglaterra a estudiar al Colegio San Pablo – Candy sonrió un instante su hija se sentó a su lado.
- Háblame de mi padre, quiero saber sobre ustedes, su historia y que paso para no pudieran estar juntos.

Candy le relato a su hija, desde el viaje en el RMS Mauretania cuando ella tenía 14 años y su padre 15 años, las anécdotas del Colegio San Pablo, desde las rencillas que protagonizaban Terry y Archie, el Festival de Mayo, su primer beso malogrado, los problemas que suscitaban Neal y Elisa Legan para desacreditarla.

- Ahora comprendo que Edward tenga muchas amigas, tiene el sex appeal aristocrático de su abuelo – Aurora soltó una carcajada, recordando algunas anécdotas de su hijo.
- Si, Terry era un egocéntrico, pagado de sí mismo y ante todo un caballero inglés, para tu abuelo Richard Grandchester era su orgullo – Candy acariciaba el cabello rubio de su hija, quien se acomodó en su regazo – tu padre tenía la mala costumbre de ponerle motes a todos por ejemplo, tu tía Annie era la miedosa, Paty la gordita, Archie el elegante y Stear el inventor.
- ¡Qué barbaridad!, aunque tú también debiste tener el tuyo – Aurora disfrutaba los relatos y observo que los ojos verdes de su madre tenían un brillo distinto.
- En efecto hija, los míos eran Tarzan Pecosa y Mona Pecas, por la costumbre de trepar árboles.

Aurora se incorporó para no ahogarse con su risa, escuchar aquella anécdota era muy divertida.

- Al principio me desagradaba y lo retaba por eso, después me acostumbre, genio y figura así era tu padre.
- ¿Qué sucedió después del colegio? – Aurora volvió a sentarse y el rostro de su madre cambió a uno de tristeza profunda.
- Elisa Legan fue la causante de nuestra separación, después de regresar de las vacaciones de verano en Escocia, tu padre y yo no volvimos más unidos, Elisa no le pareció esto y nos tendió una trampa, nos envió a cada uno una nota indicando que nos viéramos en los establos, fue demasiado tarde para escapar, nos pillaron Elisa iba acompañada de la Madre Superiora Grey y otras monjas entre ellas la hermana Margaret.
- Eso fue deshonesto de su parte, realmente te odiaba, Alice no se parece nada a ella.
- Alice y Charles son la redención de la Familia Legan, continuo con el relato, todos en el colegio se enteraron de lo sucedido, yo fui expulsada y me encerraron en el cuarto de castigo mientras iban mis familiares a recogerme, en cambio tu padre no corrió con la misma suerte, siendo hijo del mayor benefactor del colegio le fue perdonada su falta.
- Entonces, mi padre continuo estudiando
- No, él se marchó del colegio sin avisar a nadie, regreso a América para seguir su sueño, ser un actor teatral, al enterarse tu abuelo estalló la bomba, pude hablar con él, era intimidante su sola presencia, me arme de valor y le dije que dejara que Terry viviera su propia vida y que disfrutara de su propio futuro, ese mismo día yo escape para seguir sus pasos, tuve la mala suerte de no alcanzarlo en el barco que el abordo, el destino nos jugaba una mala pasada.
- Ahora entiendo porque me llamaban joven rebelde, era por ustedes, lo importante que cada quien siguió sus metas a futuro.
- Las cosas suceden por algo hija, a veces me pregunto si lo hubiese alcanzado aquella vez, pueda que nuestro diferente había sido muy distinto, él se convirtió en actor de teatro de la compañía Strarford y yo estudie enfermería.
- En aquella época no se comunicaron – Aurora ya comenzaba a sentir interés por su verdadero padre.
- Si, nuestro reencuentro fue por casualidad, en mis meses como enfermera aprendiz, llego al hospital una persona de gravedad, al ver el expediente tenía escrito Terrence Grandchester, me sentía morir, solo que no pude atenderlo, Elisa Legan no me lo permitió ni acercarme a la habitación.
- No puedo creer hasta donde llegaba su maldad de la Tía Elisa
- Para mi alivio no era él, se trataba de un amigo en común que conocimos por separado al arribar al puerto de New York, su nombre era Charly y para poder hacer atendido se hizo pasar por Terry, al enterarse Elisa me dejo toda la carga de los gastos. Tu padre se enteró por uno de los reporteros que trato de entrevistarlo y así con su ayuda y una carta el corrió con todos los gastos, desde ese momento nos enviamos cartas para contar como nos iba respectivamente en nuestras vidas.
- Aun conservas esas cartas mamá, me dejarías leerlas
- Claro, están en mi pequeño baúl de los recuerdos
- Mamá ¿Quién es Susana Marlowe?
- Ella – Candy respiro profundamente, sabía que lo siguiente que diría no tendría marcha atrás – trabajo en la misma compañía de teatro que tu padre, tenía un futuro prometedor, solo que un accidente trunco todos sus sueños, en uno de los ensayos de la obra de Romeo y Julieta donde tendría su primer protagónico, unas luces le cayeron encima.
- ¡Qué horror, eso fue terrible! – Aurora se tapó la boca de solo imaginar la escena – entonces ya no presentaron la obra.
- El show debió continuar, solo que aquellas luces no eran para Susana, sino para… - Candy guardo silencio un momento – estas debían haber caído encima de Terry ella reacciono muy rápido y lo empujo recibiendo el golpe de lleno, fue llevaba al hospital mas no pudieron hacer nada con una de sus piernas, se la tuvieron que amputar.
La madre de Susana culpaba a Terry del accidente, que por su culpa ella trunco sus sueños y debía hacerse responsable de ella y no desampararla nunca, después de los ensayos iba a visitarla, Karen Claise una amiga mía la sustituyo y la obra se presentó con un rotundo éxito.
- Imagino que te invito al estreno de la obra
- Sí, me envió un ticket de ida a New York y una entrada a la obra en Broadway.
- Entonces ustedes ya tenían una relación sería en ese tiempo.
- Una relación que se hizo añicos, por un deber que tenía que cumplir, yo tuvo que dejarlo ir, para que el hiciera feliz a Susana y con el corazón roto regrese a Chicago para continuar con mi vida. Aquel amor de adolescente murió aquel día de invierno, fue dolorosa la separación.
- Mamá, tenías que haber peleado por aquel amor, si lo amabas y era correspondido, la ruleta del destino los hizo desgraciado – Aurora abrazaba a su madre quien lloraba recordando su despedida en las escaleras del hospital donde se encontraba Susana – lo importante que volvieron a reencontrarse porque yo estoy aquí ahora contigo.
- Sí mi pequeña Aurora, tu eres fruto del amor de mi caballero inglés, está por amanecer, ven vamos al lago para contarte el resto de la historia y los motivos por los cuales ocultamos la verdad.
- Voy por unos abrigos para cubrirnos del sereno de la mañana
- No te preocupes, aquí tengo unas frazadas – Candy le entrego una a su hija y ella tomo la otra, así salieron de la biblioteca.


= o =



El reloj victoriano colocado sobre la chimenea de mármol, marcaba las 7:00 a.m., al dar la primera campanada, las manecillas comenzaron a retroceder, una ráfaga de viento, abrió las puertas de la biblioteca y desde los ventanales se observaba el cambio de estaciones verano, otoño, invierno, primavera y de nuevo verano, las pocas hojas que entraban por la ventana se hacían polvo que no podían sin siquiera tocar el piso.

El vals de la Bella Durmiente sonaba en un fonógrafo y armonizaba con el trinar de los pájaros, los ventanales abiertos de par en par, permitían que el aroma de los rosales del jardín inundaran el ambiente, a lo lejos se escucha la risa de tres mujeres jóvenes, al parecer están en una tertulia, lucen vestidos sueltos de colores claros y zapatos con tacón de muñeca, interrumpieron la plática al escuchar el ruido de un automóvil Ford T 1920.

Una de las chicas se levantó de inmediato, corriendo con dirección al automóvil, las otras jóvenes iban unos pasos más atrás de ella.

- Lo prometido es deuda Candy, aquí me tienes
- Gracias Albert por apoyarme en el evento de caridad – ella tomo la iniciativa de abrazarlo de manera efusiva.
- Annie, Paty es un gusto volver a verlas aquí en la Villa Familiar.


Continuara…


Perdón por la tardanza, solo que no podía ponerme de acuerdo como hacer la transición de época, al parecer me quedo bien.

Gracias por los reviews, posiblemente el próximo sábado suba el siguiente capítulo.

Lita Wellington.

2Dos Almas en la Eternidad Capítulo V Empty Re: Dos Almas en la Eternidad Capítulo V Dom Abr 22, 2018 10:16 pm

igzell

igzell
Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony

Dos Almas en la Eternidad Capítulo V 891429 crei que terminaria la guerra y no leeria nada mas de este fic...
Que bueno saber que aura y candy arreglaron las cosas...
Lo unico que nos falta por saber es como llegaron a esas nuestros rebeldes

http://larojamelenaquesellevoelviento.blogspot.com/

3Dos Almas en la Eternidad Capítulo V Empty Re: Dos Almas en la Eternidad Capítulo V Dom Abr 22, 2018 10:29 pm

Lita Wellington

Lita Wellington
Rosa Roja
Rosa Roja

No te preocupes, lo sabrán en el siguiente capítulo, solo faltan dos capítulos para terminar la historia.

Bleu Moon

Bleu Moon
Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony

Pobre Albert, el ama a Candy pero ella al parecer sigue amando a Terry.

Terryto gracias a Susana tuvistes a tu hija, ya que ella salvo tu vida.

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