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 » El Ciber Hogar de Pony » GUERRA FLORIDA 2015 » **¤ LEGION ANDREW ¤** APORTE # 9 ¤ LOS SIETE PECADOS ANDREW: LA ENVIDIA ¤

**¤ LEGION ANDREW ¤** APORTE # 9 ¤ LOS SIETE PECADOS ANDREW: LA ENVIDIA ¤

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Chiquita Andrew

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Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony

Hola chicas he andado algo ausente a causa de mi trabajo estos días han sido agotadores, pero aquí vengo con este aporte, la continuación de los pecados Andrew, espero que lo disfruten.



La envidia es aquel sentimiento o estado mental en el cual existe dolor o desdicha por no poseer uno mismo lo que tiene el otro, sea en bienes, cualidades superiores u otra clase de cosas.




Disclaimer: Los personajes de Candy Candy pertenecen a sus dueños Mizuki e Igarashi, este fic es sin fines de lucro.


Los siete pecados Andrew: La envidia

= DELIRIOS =

Escrito por Chiquita Andrew, Editado por Candy Fann


¿Cómo se podría describir la vida perfecta?

Lujo, dinero, criados….

La mansión Leagan podría ser considerada por muchas personas como la epitome de clase, rodeada de jardines cuidados meticulosamente, bosques y todo lo que cualquier persona en su sano juicio pudiese desear. Sin embargo, para una chica, esa vida de privilegio no significaba nada… el hueco en su alma no podía ser saciado con nada de lo que la rodeaba; la envidia que crecía y guardaba en su corazón finalmente estallaría afectando su vida para siempre.

Ese día, la tranquilidad de la mañana fue interrumpida por un grito ensordecedor seguido por el sonido de cristal haciéndose añicos en una habitación de la gran casa.

Un rostro desfigurado y lleno de ira se reflejó en el espejo roto, con labios temblorosos y un par de lágrimas que amenazaban por salir de un par de ojos color miel. El cabello rojizo desalineado a causa de todo el esfuerzo que hizo al arrojar lo que tenía a su paso debido a un ataque de ira y envidia.

Si, la protagonista de semejante alboroto era Elisa Leagan… la afamada señorita de sociedad y uno de los tesoros más grandes de sus padres. La chica que conseguía todo manipulando a la gente a su antojo estaba iracunda, ya que por primera vez en su vida deseó estar en los zapatos de otra persona…

¿Qué es lo que le hacía falta a ella? Tenía todo: dinero, poder, un cuerpo espectacular que la mayoría de hombres ansiaban por tenerla, un rostro hermoso y piel sedosa.

¿Por qué ella teniendo todo no podía estar en los zapatos de su mayor enemiga?

-¡Maldita! ¡Mil veces maldita! – bufó tomando la última pieza de porcelana que quedaba intacta y arrojándola al espejo que explotó en mil pedazos sobre la alfombra persa.

Dando vueltas en su habitación, la pelirroja maldecía una y otra vez su suerte.

-¡Estúpida huérfana!- Farfulló recorriendo la habitación como fiera enjaulada, la bilis retorciendo su estomago con cada paso. - No puedo creer que el imbécil del tío abuelo William la haya hecho su novia y, por si fuera poco, ahora van y anuncian a los cuatro vientos su compromiso. ¿Por qué todos se enamoran Candy? ¡Es tan insignificante, una ordinaria! ¡Y aun así todo varón cae rendido a sus pies! Primero fue MI Anthony y hasta le puso su cursi nombre a una de sus estirpes de rosas. Después… Stear y Archie vivían alabándola siempre. Cuando pensé que por fin tendría que vivir lejos de ella, el tío abuelo la manda al mismo colegio que yo y le da una habitación suite. ¡No le basta ser siempre la protagonista de todo! Con su cara de mustia y coqueteos vulgares logró que Terry se fijara en ella… pero que se podía esperar ¡Terry es un bastardo igual que ella!
Deteniéndose por un instante, Elisa contempló una fotografía de su hermano que colgaba en la pared. En ese momento sintió algo diferente bullendo en su pecho… los tentáculos de algo más oscuro comenzaron a acechar su corazón… un sentimiento tan desconocido que ni ella misma sabia como describir aun con la ventaja de una educación privilegiada.

-¡Es una maldita mujerzuela! Vivió con el tío William cuando era un vagabundo sin memoria, quien sabe cuántas veces se ha de haber revolcado con él… ¡Es una zorra! – Proclamó firmemente con los ojos aun clavados en la foto de su hermano. -Y no le bastó ser la amante del tío sino que también Neal cayó en sus redes… mi pobre hermano fue presa de sus embrujos al tal grado de desear casarse con ella… ¡Es un imbécil! Lo dejo en ridículo y ¿que hizo él? Sólo beber hasta quedar inconsciente, por eso nos fuimos a Florida por varios meses y cuando por fin decidimos regresar… no encontramos con esta noticia. ¡Pero esto no se quedara así! Tengo que hacer algo porque esa huérfana no puede ser la señora Andrew y mucho menos quedarse con una fortuna que es mi derecho de nacimiento… ¡Yo soy Elisa Leagan y soy mil veces mejor que Candy White! ¡Tengo que pensar en un plan para poder hacerle la vida imposible!

0o0o0o0

El eco de pasos firmes resonaban en el piso de mármol pulido de la misión Andrew. Con una sonrisa triunfal, Elisa Leagan pensaba que tenía la partida ganada. Pasó toda la noche desvelada ideando un plan para destruir el compromiso de su archienemiga. Casi llegando a la medianoche, se le ocurrió que ella no era la única que odiaba a Candy… existía una persona con los mismos sentimientos que ella hacia la pecosa: la tía abuela Elroy.

La pelirroja confiaba ciegamente en su poder de convencimiento sobre la tía abuela, ya que lo había hecho en el pasado y le había funcionado muy bien a tal grado de conseguir que la vieja mandara a Candy a México. Tomando en cuenta ese historial, ¡no sería muy difícil tener una nueva aliada!

Esa misma mañana la chica mandó una nota a la tía abuela pidiendo que la recibiera urgentemente y la anciana había aceptado. Antes de abrir la puerta del salón, Elisa contuvo la respiración; una vez más tenía que sacar a relucir su papel de jovencita sufrida por culpa de la tal huérfana.

Abrió de par en par la gran puerta del salón y vio a la anciana sentada en su sillón favorito. Después de muchos meses de no verla, ahora la tía lucia más frágil y acabada, cosa que sin duda sería su mejor arma. Una sonrisa maliciosa y un brillo de odio resplandecieron en su mirada.

-¡Tía Abuela!- exclamó con su voz chillona y corriendo a abrazar a la anciana - ¡La he extrañado tanto! ¡No sabe cuanta falta me hace! Todos estos meses lejos de usted me han parecido una eternidad.

-¡Elisa, hija! También te he extrañado y a Neal igual. Pero vamos, ponte cómoda y ordenaré que nos sirvan el té.

Después de un breve rato de conversación banal, la pelirroja fue al grano.

-Tía abuela… ¿No cree que esta locura ha llegado a lo más ridículo? – bufó con una expresión de asco dibujada en su rostro.

-¿De qué hablas Elisa? Se mas clara por favor que no entiendo nada – replicó Elroy, sabiendo muy bien el tema la pelirroja quería abordar con su visita. Desde el momento en que recibió la misiva vio todas las intenciones de Elisa Leagan tan transparentemente como el agua en un vaso de cristal.

-Pues… ¿de qué más tía abuela? Del ridículo noviazgo de esa huérfana con el tío abuelo William, es el cotilleo en todo Chicago. Y, para colmo, se comprometieron gritándolo a los cuatro vientos tía. ¡Esto no puede ser!

-¿Y por qué no Elisa? – Preguntó la anciana frunciendo el ceño, su rostro ya mas aturrado que una ciruela pasa - William es completamente capaz de tomar sus propias decisiones.

-¡Tía abuela! Eso… eso… que dice es una abominación, ¡Candy es una huérfana! Y una… mujerzuela.

-¡Cállate Eliza! – Replicó la anciana levantándose lenta y afanosamente de su cómoda silla. – Te prohíbo que te expreses así de la futura señora Andrew. Candice no es lo que dices, así que te pido que te dirijas a ella con respeto.

La quijada de pelirroja por poco le cae al pecho: ¡simplemente no daba crédito a lo que estaba escuchando! ¿Qué es lo que había pasado durante su estancia en Florida? Estaba tan segura que la tía abuela estaría a su favor, y ahora ¡la misma tía le salía diciendo tonterías! La chica se levantó de golpe causando que la taza de porcelana en su regazo se resbalara, haciéndose añicos al caer en la alfombra.

-Tía… ¿Qué es lo que le pasa? Usted la odiaba tanto como yo…

-Reconozco que Candice no era de mi agrado, pero afortunadamente cambie de opinión. Yo estaba llena de rencor sin fundamento hacia ella… los Leagan envenenaron mi alma en su contra, – dijo clavando sus ojos grises en el rostro descompuesto de Elisa. – No te atrevas a negar todo lo que sucedió, Elisa… estoy vieja pero mi memoria no me engaña. Tu, tu madre… hasta tu hermano; ustedes hicieron todo lo posible para que la vida de esa pobre chica fuera un infierno. He llegado a conocer a Candice en estos meses. ¿Y sabes? En todo este tiempo jamás he oído una palabra de reproche contra ustedes saliendo de su boca a pesar de todas las atrocidades que tú y tu familia cometieron desde que ella llegó a nuestras vidas. Yo sé lo que paso, ¿recuerdas? Yo estuve aquí escuchando y tragándome cada mentira… cada supuesta agresión. Cuando pienso en todo lo que permití que ocurriera a esa pobre chica, muero de vergüenza. Sé que el dinero no lo arregla todo, pero espero que por lo menos recompense si quiera la enésima parte de todo el mal que mi comportamiento causó en su vida.

- ¡Sí! ¡Ahí precisamente está el detalle!- Gritó la chica, levantándose de su silla como un resorte. -¡Ahora esa mugrosa se está cobrando su libra de carne a costillas de William! ¿Acaso le parece bien que la huérfana se case con William solo por dinero?

-Candy no tiene necesidad de casarse con William ‘por dinero’, como tú dices, - espetó la anciana deliberadamente y con tranquilidad, sonriendo en sus adentros al ver la confusión reflejada en el rostro de Elisa. – Candy tiene su propio dinero. Tres meses atrás cambie mi testamento y ahora ella es mi heredera. Admiro el trabajo que ha hecho con el hogar de Pony y cuando la muerte me encuentre, me marchare tranquila sabiendo que muchos niños en la misma situación que Candy no sufrirán como ella lo hizo a manos de nuestra familia. Mi dinero servirá para mantener el orfanato funcionando por muchos años y ella será la beneficiara del resto de mi fortuna.

-¿Cómo dice? – Balbuceo Elisa más blanca que la leche para el té, cayendo sentada nuevamente en el asiento que acababa de vacar.

-Es lo menos que podía hacer después de un comportamiento tan abominable de mi parte, - respondió la anciana tomando su bastón y caminando lentamente hacia la puerta. - Podrías llamarlo expiación por mis pecados si quieres, pero realmente no me importan lo que piensas ya. No soy muy buena para expresar mis sentimientos... y creo es cursilería para bobos de todos modos. Pero sé mucho acerca de la practicidad de necesitar dinero para llevar a cabo grandes proyectos caritativos. Candy se ocupará de que otros niños tengan un futuro brillante desde el principio de sus vidas... algo que debió haber ocurrido tan pronto como ella puso pie en la mansión Leagan.

- Pero… pero… mi madre es su heredera. ¡MI MADRE ES SU HEREDERA! – rugió Elisa, lívida y su rostro cobrando súbitamente un tono tan rojizo como su pelo.

- Corrección, Elisa: tu madre ERA mi heredera. Y era mi heredera porque no había nadie más en la familia que necesitara mi dinero, - explicó la tía, sin dejar de hacer su camino hacia la puerta.- Hice mi primer testamento años atrás, chiquilla, antes de que tu madre se casara con tu padre. Cuando Sarah estaba soltera, yo vivía preocupada por su futuro y que sería de ella si algo me sucedía a mí. Ella era solo mi hijastra y no una Andrew por derecho sanguíneo, así que con mi muerte, ella quedaría totalmente desamparada. Sin embargo, las cosas han cambiado. Tu familia tiene una inmensa fortuna y tu madre estará financiablemente protegida por tu padre. Sarah ya no me necesita y tú eres ya la heredera de la familia Leagan.

Una oleada de calor lleno completamente a la pelirroja, su sangre hervía de coraje por todo lo que escuchaba, sus ojos brillaban de odio y su quijada se tensaba cada vez más. Era tanto la rabia que sentía, había llegado por una aliada más y resulto un completo fracaso.

-¡MALDITA SEA! Usted… ha caído en el hechizo de esa huérfana – rugió llena de ira y completamente envenenada por su envidia - ¡Todos los Andrew han caído en esa maldición! ¡Esa maldita los tiene besando sus zapatos! No puedo creer que usted prefiera heredarla a ella y al inmundo hogar de Pony que a mi madre. Ella siempre ha cuidado de usted y sus caprichos de anciana decrépita.

-¡Aquí la única maldita eres tú, Eliza! – replicó la tía Elroy alzando aún más lo voz, para que la pelirroja sintiera que sus palabras no la intimidaban en lo más mínimo - Siempre has sido una envidiosa con todos, tu corazón está lleno de maldad y soberbia. Odiaste a Candice constantemente; desde que llegó a tu hogar, creíste que iba a quitarte el cariño de tu familia y por eso le hiciste la vida imposible. ¡Tu envidia hacia Candice te ha dejado desquiciada, niña, no te deja ver la verdad de la situación!

Al escuchar las palabras de la anciana, el salón de té fue inundado por una risa burlona y sin sentido.

- ¿Yo tenerle envidia a esa maldita? ¡Jamás! – Musitó abandonando nuevamente su cómodo asiento y comenzó a caminar hacia la anciana. - ¿De qué puedo tenerle envidia? ¿De ser huérfana? ¿De haber vivido en un establo y ser una mucama? ¿De qué se revolcó con el hijo bastardo del duque de Granchesterd y que también se revolcó con el tío William? ¿Cómo me puede decir que le tengo envidia a una mujerzuela? ¡Soy mil veces mejor que esa estúpida! Yo tengo dinero, clase, linaje y sobre todo poseo una belleza incomparable. ¡Jamás tendría envidia de una don nadie!

El rostro de la tía abuela paso de tenso a radiante, esbozando una gran sonrisa irónica. Su mirada recorrió de pies a cabeza a la pelirroja, haciendo que ésta retrocediera un poco bajo el peso de un par de ojos grises desafiantes. Una carcajada estridente fue la respuesta de la anciana.

-Elisa… todo lo que dices es una sarta de estupideces, - dijo hasta con lágrimas en los ojos de la risa. - Todo lo que mencionas son suposiciones tuyas o situaciones que TÚ misma provocaste. Dices no envidar a Candice… ¡eso es lo más gracioso que acabo de escuchar! Tal vez ella no tendrá todo lo que dices tener pero hay algo que no se compra con dinero: el amor. Todo tu odio y envidia hacia Candice es porque ella siempre inspiró amor en el prójimo. Y jamás me ha embrujado… ella me ha inspirado a amar sin interés, cosa que tú nunca sabrás hacer porque tu corazón está podrido de maldad. Eso es todo lo que tengo que decir… si me disculpas tengo mejores cosas que hacer que estar discutiendo con una niña tonta que no sabe ni lo que quiere en la vida.

La anciana dejo el salón sin rechistar ni un instante, a pesar de su carcajada como toda una dama jamás perdió la pose y elegancia que la caracterizaban. La pelirroja se quedó parada como poste, hirviendo de cólera.

-Esto no se queda así maldita vieja… - resopló la chica apretando sus nudillos hasta quedar blancos. Sus ojos irradiaban maldad absoluta, en ese instante algo cambio irrevocablemente en su cerebro y todos sus sentidos la abandonaron.

Elisa salió del salón de té y vio como la anciana estaba a punto de bajar las escaleras. Una sonrisa torcida apareció en su rostro y aceleró el paso sin dudar de sus intenciones. No tardó ni unos segundos en llegar a su objetivo y la anciana no se dio cuenta cuando la chica se posó detrás de ella. Con una carcajada delirante, Elisa alzo sus brazos y empujó a la pobre anciana con todas sus fuerzas.

La tía abuela gritó a medida que su cuerpo comenzó a rebotar por las escaleras. Al escuchar el alarido, un par de rubios tomados de la mano que apenas entraban en el salón alzaron la vista en unisón presenciando la macabra escena.

Candy gritó horrorizada, corriendo a auxiliar a la abuela que yacía tumbada y sangrienta en el piso de mármol al pie de la escalinata. Albert, viendo como Elisa se carcajea cual desquiciada en el tope de las escaleras, inmediatamente corre a sujetarla para que no siga causando más daño. El patriarca instintivamente supo al contemplar lo sucedido que esa vez su sobrina había llegado a un extremo imperdonable.

Candy comenzó a revisar los signos vitales de la tía abuela, notando que los latidos de su corazón eran muy débiles y que su cuerpo arrugado está lleno de golpes. Inmediatamente la joven pidió auxilio a la servidumbre para que llamaran a un doctor.

Por unos minutos que parecían interminables el alboroto completo explotó en la mansión. Los criados corrían de un lado para otro, tratando de encontrar la mejor manera de auxiliar a la tía abuela. Dos criados sujetaron a Elisa, quien seguía riéndose como trastornada.

El doctor finalmente llegó en pocos minutos y revisando a la anciana, proclamo que debido a sus lesiones, la señora tendría que ser enviada directamente al hospital. Candy se ofreció para ir con ella, ya que no deseaba separarse ni un instante de la anciana; el doctor mientras tanto revisó a Elisa consternado.

Minutos después de administrarle un sedante fuertísimo, el médico se dirige al rubio.

-William, lamento decirte que la señorita Leagan ha perdido completamente la razón. Todo lo que ha hecho se considera un delito muy grave. Te sugiero que la internen en un manicomio, en ese estado en el que se encuentra no pueden llevarla a la cárcel.

-Comprendo doctor… creo que es lo mejor para Elisa, su semblante no es el mismo y se ha vuelto muy peligrosa, es mejor que este en una casa de reposo.

-¡Nada de ‘casa de reposo’, muchacho! La chica está completamente loca de remate. Tiene que ir a un manicomio por las buenas o por las malas. Por ahora dormirá bajo estricta vigilancia y más tarde una ambulancia vendrá por ella, eso es todo. Bueno, tengo que ir a ver cómo está la Sra. Elroy. Con tu permiso.

El ojiazul no daba crédito de lo sucedido, llevándose las manos a la cabeza y suspirando pesadamente.

Caminó hacia las escaleras y en el primer escalón estaban rastros de sangre de su anciana tía. Frunciendo el ceño pasó la mano por el escalón y supo que había tomado la mejor decisión. Elisa merecía estar encerrada para siempre en un lugar como el que el doctor le recomendaba.

La envidia… ¿cómo hacer razonar a una persona que ha llegado a la locura por su causa?

Es un imposible….

Y como tal, el único recurso que tenia la familia Andrew para llevar a Elisa al manicomio, era apelar a esa misma envidia que recorría su mente podrida.

Los criados tuvieron la idea de hacerle creer a la joven que era la Reina de Inglaterra visitando Chicago… y que su carrosa blanca la llevaría a su nuevo castillo en las colinas para que de ahí dirigiera su reinado.

Salió de la casa Andrew envuelta en pieles… saludando y mandando besos a sus súbditos tal como una reina. En su mente retorcida, Elisa tenía algo más que Candy jamás conseguiría: regencia.

Por fin le había ganado la batalla a Candy White…

Y fue así como Elisa Leagan, una princesa de sociedad, se convirtió en la reina de los locos… todo por una locura que su envidia causo.

FIN
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M A Parker

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Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony
Ay manis... MIRA QUE ME HE REIDO HARTO CON ESTE FIC.NO ME CUESTA NADA IMAIMAGINAR A LA LOCA COMO REINA DE PUEBLO SUBIENDO A SU CARROSA....JE JE JE JE JE JE JE JE JE JE JE JE JE JE JE JE JE. .. Y ME DAS MUCHO CREDITO...JE JE JE JE JE JE JE TA QUIERO.....BUAJAJAJA! BA Andrew

Friditas

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Niño/a del Hogar de Pony
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Jajajajaja. Esa Eliza, siempre mostró signos de locura y por supuesto, de envidia.
Y mientras Candy se quedó con el príncipe, Eliza se volvió reyna, pero de los locos. Juar juar.
Y la tía abuela espero se haya recuperado.
Muy buen aporte, todala serie fué hilarante, muchas felicidades

Mayra Y Exitosa

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Niño/a del Hogar de Pony
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Aquí vendre a apoyarte amiga...
te aseguro que tendré material para leer.... muy pendiente

Esa idea de los pecados... fabulosa... activa la curiosidad

Sigo pendiente contigo amiga.

Angie Jaba

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Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony
Chiquita ¡te la acabaste! En pocos fics le va tan como en feria a Eliza como en éste.. supongo que se lo merece todo todo... Por lo menos en su delirio, será feliz... creo... Shocked
Muy bien escrito señorina, os felicito :D

https://www.fanfiction.net/u/2654699/

Lilianarodas

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Niño/a del Hogar de Pony
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Buen fic Chiquita, Elisa se volvio la reina de los locos

Weiss

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Niño/a del Hogar de Pony
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Paso a saludarte Chiquita Andrew, y sí, los abriles suelen ser agotadores.

No he estado a la par de estos Pecados Andrew pero igual quería pasar y darte las gracias.

Blackcat

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Niño/a del Hogar de Pony
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Pobre tia abuela!!! Me quede en shock, pero supongo que se salva, si no...no se muere años mas tarde con el pollo podrido... Muajajajajajajajajajajajajajaja

Elisa, la reina de las locas... OMG!!!

Faby An

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Niño/a del Hogar de Pony
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wow esa Eliza termino toda loquita!! Y creo que asi hay demasiadas personas en la vida...se olvidan de disfrutar lo que tienen por anhelar lo de otros....Muy bueno Chiquita!! Saludos nenita....

Paolau2

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Niño/a del Hogar de Pony
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Que final!! En su locura Eliza cree que finalmente le ganó a Candy!!! Espero que la tía abuela se recupere. Buenísimo fic y la serie de los 7 pecados estuvo genial!!!!

Chiquita Andrew

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Niño/a del Hogar de Pony
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Jajajajaja gracias por sus comentarios chicas, Elisa se merecía eso y mas

GEZABEL

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Guerrera de Lakewood
Guerrera de Lakewood
DIABLOS Y AL FINAL TERMINO LOCA... CON RAZON ... JAJAJAJA... EXCELENTE RELATO CHICAS... YA ME TENGO GUARDADOS TODOS SUS PECADILLOS EH :P


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Amigocha

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Niño/a del Hogar de Pony
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Al final se convirtió en la reina de los locos, que cosas con esta mujer, pura envidia pues, justo le quedo este pecado a la eliza, pobre.
Pobre tía, espero se recupere pronto...
Muy buen fic

Sabrina Cornwell

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Niño/a del Hogar de Pony
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Así ha de estar Eliza, que miedito con ella. Que bueno que la tía abuela supo ver la luz. Esta serie de los pecados está más que genial, felicidades chicas.

Chiquita Andrew

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Niño/a del Hogar de Pony
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Jejejeje gracias chicas, recuerden que falta una parte de la lujuria :P

kitten Andrew

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Niño/a del Hogar de Pony
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Jajajaajajaja esa Eliza !! total siempre sera ;la loca ,envidiosa y mas ,queriendose hacer la victima siempre y es la peor de todas... pobrecita esa gente al final lo que da es lastima



Nadia M Andrew

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Niño/a del Hogar de Pony
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Eliza y su novio "Karmatron" Si no mas basta con verle el gesto...envidiosa y loca, loca!
Muy buen fic felicidades!

Chiquita Andrew

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Niño/a del Hogar de Pony
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jajajaj gracias chicas por sus porras

bowerslittlegirl

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Niño/a del Hogar de Pony
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weeeee me encanto Chiquita este fic Elisa en un manicomio!!! Pobre tia abuela pero bueno tiene quien la cuide. Excelente trabajo chicas con su serie de pecados las felicito!!

Chiquita Andrew

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Niño/a del Hogar de Pony
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jejejeje gracias

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