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 » El Ciber Hogar de Pony » Fiesta Florida 2022 » *** Albertmania *** FanFic - Still As Ever - [Capitulo 2]

*** Albertmania *** FanFic - Still As Ever - [Capitulo 2]

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Paty AD ***Albertmania***
GEZABEL
Sussy
cliz25
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cliz25

cliz25
Rosa Morada
Rosa Morada

*** Albertmania *** FanFic - Still As Ever - [Capitulo 2] 211
Capitulo Dos
…El amor es una fe que despierta…
Parte II


En medio de la oscuridad que rodeaba el Océano Atlántico, recostada en su cama, en su lujoso camarote del barco en que salió de Londres hacía dos semanas, Lizzy Belliard miraba  una vieja foto. En ella, Albert llevaba una larga melena castaña, y unas gafas oscuras. Acariciando el rostro de aquella imagen, susurró:
- Me dije que si de mí dependería, jamás te volvería a ver, sin embargo como son las cosas de la vida, aquí voy, camino a verte.
Respiró hondo, guardó la foto dentro de un libro que colocó en la mesita de noche y abrazando la almohada, buscó el sueño.

***
Eran las cinco de la tarde.
El cielo que cubría la colina de Pony estaba ligeramente nublado, pero el sol hacía notar su presencia aun.
De pie junto a la ventana, Candy le echó un vistazo a los niños del hogar que estaban jugando en el patio musicalizando el ambiente con sus risas. Unos estaban en los columpios, otros corrían alrededor jugando a la atrapada, y unas niñas saltaban a la cuerda. Sonrió feliz de verlos tan alegres, y dando media vuelta volvió junto a Patricia O’brian, que estaba sentada  en su habitual escritorio, corrigiendo unos exámenes, mientras Annie Britter, que llegó al hogar de Pony al media día para pasar el fin de semana juntas, estaba sentada en un pupitre ojeando una revista. Andrés, un niño de cuatro años, y Luna una bebé de dos, estaban coloreando un libro, sentados sobre una alfombra, en un rincón.    
- Esta debe ser la entrevista que hizo que Emma se interesara en Albert.    – comentó Annie de la nada.  
Candy sintió un saltito en el corazón, y haciendo un cotejo más grande de lo habitual, preguntó fingiendo indiferencia.
- ¿Quién es Emma?  
- Emma Smith, la hija del famoso pintor Paul Smith. En diciembre del año pasado estuve en una exposición de arte de su padre, a la que también asistieron Archie y Albert, y ella se acercó a mí para preguntarme si las cosas que ella había leído de él en una entrevista eran ciertas, porque quería saber si valía la pena hacerle visitas casuales en el banco.
- Déjame ver. – dijo Candy arrebatándole la revista y empezó a leer en silencio.
- Lee en voz alta, por favor. – dijo Paty soltando el bolígrafo con que corregía los exámenes.
Candy carraspeó y leyó:
- “Muy Personal…”  Desde su presentación en sociedad, poco se sabe de la vida privada de William Andrew. Más allá de que es el hijo y heredero del difundo William Andrew, quien llegó desde Escocia a Estados Unidos, en 1891, y desde entonces sus empresas han dominado el mercado local. Muchos rumores surgieron en cuanto qué estuvo haciendo el actual presidente de “Grupos Andrew” antes de que su nombre encabezara titulares a nivel nacional e internacional, elogiando la impecable gestión que ha venido desarrollando desde que tomó las riendas de los negocios de su familia, y en exclusiva en una entrevista muy personal, aclaró todas nuestras dudas, desde la comodidad de su mansión en Lakewood, donde nos recibió, amablemente. Ateniendo a que se había rumoreado que su familia guardó el secreto de su identidad, porque él no deseaba ser un empresario, y que su primo Neil Legan anunció en medio de  la presentación en sociedad de William Andrew, que él estuvo usando un nombre falso mientras se dedicaba a cuidar animales en un zoológico, le preguntamos a que se hubiera dedicado de no haber sido presidente de las empresas de su familia, y nos contestó: “Primeramente quiero aclarar que nunca utilicé un nombre falso. Albert es mi segundo nombre. Y en segundo lugar, efectivamente colaboré  como voluntario en zoológicos de los diferentes países a los cuales tuve que viajar para estudiar y prepararme en finanzas internacionales. Tuve muchas mascotas cuando era niño, por lo que aprendí a amar y proteger a los animales desde muy pequeño. Así que probablemente de no haber estudiado Administración de Empresas, hubiera sido veterinario.” Además de haber hecho voluntariado en zoológicos, el señor Andrew apadrina niños en África y sostiene programas de alfabetización, cuando le preguntamos que lo motivó a realizar estas obras de  beneficencia, nos dijo: “Mi padre me motivó con su ejemplo. Admiraba todo lo que él hacía y dije que al crecer quería ser como él. Me siento afortunado de poder hacerlo.”  - Más de cerca...  Una lección que hayas aprendido en el mundo empresarial: - la competencia es un aliado que te motiva a hacerlo mejor día tras día. - Lo que más valoras, y lo que menos te gusta de una persona: - Lo que más valoro: La lealtad. Lo que menos me gusta: la ingratitud. -  El hombre es bueno por naturaleza o el hombre es una bestia que puede ser domado: - El hombre es bueno por naturaleza, lo que es la maldad, lo aprende en el camino.   Más personal...  Define lujo: La oportunidad de complacer un gusto. Define amor en tres palabras: Confianza, entrega, complicidad.  - Nunca podrías renunciar...   A  viajar por el mundo. - ¿Cuál es tu escondite favorito?: Mi casa en Lakewood. -  Tres características que encuentras atractivas en una mujer: Simpatía, fortaleza y gentileza. – Tú novia es...: No Tengo. – Sintiendo cosquillas en las mejillas, Candy dijo: -  Todo  es cierto.
- ¿Todo? ¿Incluso que está disponible? Eso es lo que más le interesa saber a Emma. – dijo Annie.
Candy cerró la revista y dibujando una sonrisa, dijo:
- Bueno… eso no puedo asegurarlo. Esta revista fue publicada hace tres años. Es posible que tenga novia ahora.  
- ¿Cómo que “es posible”? Confiaba que me dirías sí o no, con toda seguridad. Eres quien mejor lo conoces. – insistió Annie.
- Hay cosas de él que desconozco, como esa. – dijo Candy encogiéndose de hombros.
- Si tú no sabes, de ser porque no tiene novia. Estoy segura que tú sabrías eso incluso primero que la señora Elroy. – dijo Annie.
- Pues yo no estoy tan segura. Puede ser que si tenga novia.
- Bueno… tú conoces a Albert mejor que nosotras, si estás segura que  tiene novia, es porque debe ser así.  –  dijo Annie.
Candy se llevó la punta superior del bolígrafo a los dientes, y mientras la masticaba se dijo en sus pensamientos:
“No estoy segura. Pero prefiero creer que sí, porque así no me dolerá cuando lo anuncie oficialmente.”
Pero era incapaz de confesar eso a sus amigas.
- No aseguro nada, solo supongo.  – musitó sintiendo una ligera agitación en su pecho, y deseando escapar de aquella conversación, tiró el bolígrafo sobre el escritorio y poniéndose en pie dijo: - disculpen un momento. Iré al baño.  
Antes de llegar a la puerta, Ricardo, un niño de seis años, llegó corriendo.
- ¡El tío Albert está aquí! – anunció excitado.
Candy sonrió  y acariciando su cabeza, le dijo:
- Seguro te confundiste corazón. Albert está en…
- ¡Buenas tardes!  - saludó el susodicho apareciendo en el umbral.
Candy sintió  como su corazón saltó hasta su garganta. Él estaba de pie frente a ella, vistiendo un pantalón caquis, una camisa negra remangada hasta el codo, con su pelo rubio ligeramente alborotado, y su sonrisa iluminando todo.  ¡Estaba guapísimo!
- ¡Albert!  Creí que estabas en Inglaterra.  – musitó con voz apenas audible, mirándolo a los ojos.
Albert sonrió.
Deseaba abrazarla e iba a hacerlo, pero notó la presencia de Annie y Paty, y se cohibió.  
- Si estuve. Regresé hoy. – dijo. Luego se acercó a las chicas y sonriendo saludó: -  buenas tardes señoritas.
- Buenas tardes. – respondieron Annie y Patty  al unísono.
“¡No duró nada!” pensó Candy mirando su espalda, calculando que el viaje desde Estados Unidos a Inglaterra duraba un mes, y viceversa, y él se había ido  a principios de abril y regresó a principios de Junio.
- ¿Solo estuviste un día en Inglaterra? – le preguntó Candy a sus espaldas.
- ¡Unas horas! – exclamó  girándose.
- ¿A que fuiste entonces? – preguntó Candy sorprendida.  
- Tenía que firmar unos documentos.
Candy frunció el ceño.
- ¿Y porque no pediste que te lo envíen? – preguntó Annie poniendo en palabras los pensamientos de Candy, y agregó el comentario: - es lo que hace mi papá.
Albert se giró hacia Annie, le regaló una sonrisa  y le contestó:
- Estos documentos los necesitaban firmados para principio de Mayo, y si me los enviaban, estarían llegando a Londres hoy.
- ¡Ah! Entiendo.  – musitó Annie.
Andrés, había dejado de dibujar y acercándose a Albert, se unió a la conversación preguntando:
- ¿Trajiste a tu novia, tío?
Candy sintió que él tiempo se detuvo.
- No tengo novia bebé. -  contestó Albert sonriéndole al niño.
Candy sintió que el tiempo volvió a correr, y una inmensa alegría, abrazó su corazón. Le costó disimular una sonrisa. Pero lo logró.
- Candy dijo que sí tienes. – anunció el niño poniéndose en pie.
- ¿Cómo? – le preguntó Albert frunciendo el ceño.  
Candy sintió mareos, y que su corazón se desbocaba al borde de provocarle taquicardia, pero sacó fuerzas para decir:
- Iré a preparar el té.
Logró huir antes de que alguien dijera nada.
- La acompañaré. – dijo Annie poniéndose en pie.
- Yo lo haré. – dijo Albert, y se fue tras ella.    
- De acuerdo. – musitó Annie, sentándose de nuevo.

Candy caminó velozmente hasta la cocina. Abrió un gabinete y sacó de él una olla, rogando que su sistema nervioso se controlara, mientras preparaba el té. En el preciso momento que abrió la llave para llenarla de agua alguien dijo a sus espaldas:
- Candy…
La olla cayó de sus manos al reconocer la voz.
- ¡Dios! – exclamó exaltada dando un saltito atrás.
- No. No soy Dios. – dijo Albert sonriendo sujetándola por los hombros. La soltó un segundo después, levantó la olla del suelo, la colocó sobre la encimera, y parándose frente a ella, la miró a los ojos y adoptando una expresión seria le preguntó directamente: -  ¿Tía Elroy te ha dicho que yo tengo novia?
“¡Entonces si tiene!” pensó Candy sintiendo deseos de salir corriendo.  
Desde que lo conocía, era la primera vez que se sentía así frente a él. ¡Ni siquiera cuando supo que era William Andrew se sintió de esa manera! Al contrario, en aquel momento casi cuatros años atrás, aunque se había sorprendido y puesto nerviosa, tenía demasiadas preguntas y quería respuestas inmediatas. Ella le había insistido a George que la llevara a ver al “tío abuelo William” porque necesitaba hacerlo entender que ella no podía casarse con Neil Legan, y de paso dejarle claro que él no podía obligarla a ello,  pues la señora Elroy le había dicho que debía hacerlo, por orden del “tío abuelo William” , su tutor. Al abrir la puerta de la biblioteca donde él le esperaba en la mansión Andrew en Lakewood, y descubrir a Albert sentado allí, su primer pensamiento fue: “¿Albert es amigo de los Andrew?” y dejando ese punto para aclararlo más tarde, deseó acercarse, y preguntarle porque se había ido del apartamento tras recuperar la memoria, o porque se fue sin despedirse dejando una simple notita sabiendo que ella se mortificaría pensando hacia donde había ido, pero antes de que pudiera decidir qué pregunta hacer primero, él se había puesto de pie y se presentó como William Andrew. Cuando los nervios se controlaron y ella asimiló lo que él acababa de decir, en lugar de querer saber porque ocultó su verdadera identidad durante tanto tiempo, deseó patearlo donde le doliera, y preguntarle porque quería obligarla a casarse con Neil Legan, si él sabía muy bien lo insufrible que había sido Neil desde que los Legan la escogieron para dama de compañía de Elisa. Por suerte, cuando le preguntó sobre eso, supo que esa orden había sido un invento de la señora Elroy, y en cuanto a porque se fue sin despedirse, él le dijo que tras recuperar la memoria fue consciente de debía regresar con su familia, quienes debían estar preocupados, y no quiso despedirse porque no quería ocultarle más quien era él, y necesitaba prepararse para decírselo. También le confesó que su tía había decidido ocultar que él era un Andrew para que pudiera disfrutar su infancia y juventud libre de la presión de ser juzgado por la alta sociedad, que no verían con buenos ojos que el heredero de las empresas Andrew creciera jugando con animales, y trepando árboles como cualquier niño normal. A Candy esa decisión de la señora Elroy le pareció un poco extremista y prejuiciosa, pero se guardó sus comentarios porque a la vez pudo entender que fue su manera de dejar crecer a Albert libre de las cadenas que le imponía ser miembro de una familia tan rica como los Andrew. Él se disculpó por no haberle podido decir antes que era su tutor, y sonriendo ella le había dicho que lo entendía. Así como entendió que debía  enterrar los sentimientos que había despertado por él mientras lo cuidaba cuando estuvo amnésico, y con esa determinación en mente aceptó la invitación de quedarse en la mansión una temporada, confiando y deseando poder permanecer a su lado como una amiga. Y lo había logrado. Vivió  en la mansión Andrew en Chicago por casi un año y como siempre había sido, se sintió cómoda y feliz con su cercanía, tanto que cuando él empezó a viajar por negocios, ella decidió regresar al hogar de Pony, porque sin él cerca, la mansión Andrew se sentía vacía, aunque estuviera llena de gente.
Tampoco quiso salir corriendo cuando supo que él era el príncipe de la colina. Aquella tarde de mayo, hace tres años en su fiesta de cumpleaños, ella había subido a la colina, y lloró pensando en sus amigos fallecidos Anthony y Stear, así como en su ex novio Terry, y que los tres habían deseado conocer la colina y no pudieron, cuando alguien a sus espaldas dijo: “¿Por qué lloras Candy? Te he dicho que eres mucho más linda cuando sonríes que cuando lloras” reconoció la voz y su corazón dio un vuelco. Se giró sabiendo que su príncipe era Albert y emocionada, corrió hacía él, y lo abrazó. ¡Estaba tan feliz! Y tal vez porque desde que se enteró que él era el “tío abuelo William”, había decidido enterrar sus sentimientos por él, o tal vez porque  había dejado de soñar con una historia de amor entre ella y su “príncipe de la colina”,  aunque se había puesto nerviosa, con toda confianza, se colgó de su brazo, y así regresaron junto a los demás.
Pero en ese momento, de pie en la cocina, no podía siquiera mirarlo a los ojos. ¡Deseaba desesperadamente salir corriendo!


- Continuará -



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Sussy

Sussy
Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony

 *** Albertmania *** FanFic - Still As Ever - [Capitulo 2] 895558 Lizzy viene sólo a ver a Albert
El reportaje es un capitulo en sí, WAA si que sabe dar entrevistas  *** Albertmania *** FanFic - Still As Ever - [Capitulo 2] 963447
Me ha gustado mucho ver a la chicas juntas y su interacción en el Hogar de Pony.
*** Albertmania *** FanFic - Still As Ever - [Capitulo 2] 334740  *** Albertmania *** FanFic - Still As Ever - [Capitulo 2] 334740  *** Albertmania *** FanFic - Still As Ever - [Capitulo 2] 334740
Que lindo has descrito su reencuentro en la colina,
de verdad me encanta verlos tratando de que el otro no sepa sus verdaderos sentimientos.
*** Albertmania *** FanFic - Still As Ever - [Capitulo 2] 4149639568  quedo muy atenta al siguiente

GEZABEL

GEZABEL
Guerrera de Lakewood
Guerrera de Lakewood

muy buen capitulo, esos reencuentros entre ambos, el que ella sepa quien es albert al fin...


_________________
*** Albertmania *** FanFic - Still As Ever - [Capitulo 2] Fth10

*** Albertmania *** FanFic - Still As Ever - [Capitulo 2] Undefi12



*** Albertmania *** FanFic - Still As Ever - [Capitulo 2] Undefi10

Paty AD ***Albertmania***

Paty AD ***Albertmania***
Niño/a del Hogar de Pony
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Candy si entiendo celillos jajaja interesante! Ya quiero la continuación

https://www.facebook.com/PatysLittleArt

Clint Andrew

Clint Andrew
Niño/a del Hogar de Pony
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  Que sucede con Lizzy *** Albertmania *** FanFic - Still As Ever - [Capitulo 2] 895558  *** Albertmania *** FanFic - Still As Ever - [Capitulo 2] 895558  Acaso esta esperando un hijo de Albert   *** Albertmania *** FanFic - Still As Ever - [Capitulo 2] 275964  *** Albertmania *** FanFic - Still As Ever - [Capitulo 2] 275964
 

            Ese Albert en las respuestas que da a la periodista todas son características de Candy   *** Albertmania *** FanFic - Still As Ever - [Capitulo 2] 754880  *** Albertmania *** FanFic - Still As Ever - [Capitulo 2] 754880  *** Albertmania *** FanFic - Still As Ever - [Capitulo 2] 754880  *** Albertmania *** FanFic - Still As Ever - [Capitulo 2] 754880

Cherry Cheddar

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Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony

*** Albertmania *** FanFic - Still As Ever - [Capitulo 2] 73684 *** Albertmania *** FanFic - Still As Ever - [Capitulo 2] 73684 *** Albertmania *** FanFic - Still As Ever - [Capitulo 2] 73684 *** Albertmania *** FanFic - Still As Ever - [Capitulo 2] 73684 *** Albertmania *** FanFic - Still As Ever - [Capitulo 2] 73684

Angie Jaba

Angie Jaba
Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony

¡Me emocioné todita! Sigo leyendo

https://www.fanfiction.net/u/2654699/

Azul pequeña

Azul pequeña
Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony

Muy emocionante si reencuentro y los dos privandose de un abrazo

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