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 » El Ciber Hogar de Pony » FORO ROSA » Historia de la máquina del tiempo... songfic "FUNDACIÓN PROFUNDO AMOR" by Cherry

Historia de la máquina del tiempo... songfic "FUNDACIÓN PROFUNDO AMOR" by Cherry

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Cherry Cheddar

Cherry Cheddar
Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony

Songfic inspirado en una revelación de Morfeo y por Bee Gees interpretando "How deep is your love?"
Y la costumbre hindú aquí mencionadas son de mi completa invención hehehe desconozco si se hace o no ^.^





"FUNDACIÓN PROFUNDO AMOR"



En la oficina de “La Fundación Para Jóvenes PROFUNDO AMOR” se encuentran en plena reunión el director Albert junto a sus monitores Cindy, Rafael, Candy, Mario y Patty. Están con los últimos preparativos antes de partir de campamento con los chicos por una semana. En la asociación se encargan de niños de seis años hasta los 21, la mayoría de ellos pertenecen a hogares disfuncionales o sus padres están tan ocupados en sus jornadas laborales que no tienen tiempo para ir por ellos al finalizar el horario escolar y los apuntan a este tipo de Casals.

Candy es una joven de veinticinco años, colabora como monitora gracias a que su amigo Albert le rogó para que le ayudara con los más pequeños, después que la antigua instructora Annie Brither dejara las instalaciones cuando rompió su compromiso con él para irse con un tal Stear. Sin duda fue un golpe bajo para el director, pero antepuso el bienestar de los jóvenes a sus emociones; ya hace tres años de esa ruptura, y su corazón va sanando a pasos de hormiga, pero no le importa, cuenta con un equipo comprometido y trabajador.

- Candy, necesito que confirmes con los proveedores la hora en que pasaremos a por lo víveres, luego saldremos hacia el camping, los demás saldrán con los niños a la hora que hemos acordado.

Puntualizó el director a todos, pero la joven estaba más que despistada… en las nubes. Desde que empezó la organización de la salida, se había encargado de preparar el menú, hacer la lista de todo lo que necesitaría y hacer el encargo de los víveres; también era quien había conseguido que el dueño del terreno accediera en recibirlos por tercer año consecutivo; y eso era bajo la simple y llana condición que “siempre” Candy debía de encargarse de coordinar las fechas. Logrando con eso no solo un buen lugar para realizar las actividades, sino que también un colaborador más.

- Candy… - le llamaba Albert, pero no recibía respuesta - ¡Candy!
- ¡oh, lo siento! Perdona ¿qué me decías?
- hahaha por lo visto estás muy emocionada porque se llegue el día del campamento
- ¡¿Qué dices Cindy?! Es la emoción normal cuando hacemos este tipo de cosas
- Jummm, sí claro hehehe

Cindy, su amiga y compañera le da un toque con su codo para chincharla; sabía perfectamente la razón del estado de ensueño de Candy, pues conocía su secreto, aunque la mayoría de los presentes tampoco le pasaba por desapercibido.

- Bueno, emoción o no todavía nos faltan cosas antes de la salida, no hemos recibido todas las inscripciones de los niños – puntualizó Rafael, revisando las hojas que tenía entre manos
- Entonces Mario y Patty se encargarán de que estén las restantes antes de la otra semana
- Entendido – dijeron ambos
- Muy bien, sino hay nada más que añadir, eso es todo por hoy

Los chicos hicieron un gesto de conformidad y empezaron a guardar sus pertenencias para salir de las instalaciones de la fundación. Antes de que Candy se marchara Albert quería cerciorarse que todo estuviese bien, ella sabía que es un hombre muy planificador y meticuloso, lo tranquilizó diciéndole <<”Todo está bien jefe, no te preocupes”>> y sin más corrió hasta donde estaban sus amigas esperándola. Como era costumbre en ellas se fueron a una cafetería a tomar algo mientras comentaban todo de todos…

- Por cierto, Candy… por ahí me han dicho algo que estoy segura te va a encantar
- ¿El qué Cindy?
- Juuummm ¿cómo te lo digo?
- Pues no sé, de una vez supongo
- Veras, alguien me ha dicho que un señor misterioso está enamorado de ti
- ¡¿Quée?! – soltaron Patty y Candy a la vez, a veces no lograban entender cómo era que su amiga lograba enterarse de todo o de cada cosa más rara o íntima
- ¡Lo que estás oyendo monada! Hay alguien interesado en ti
- ¿En mí? Pero ¿Quién?
- Juuummm… ¿Todavía no caes en cuenta?
- ¡Oh por favor Cindy, dilo de una vez!
- Está bien, según mi fuente… me estaba diciendo que hay cierto hombre guapo, misterioso, y atractivo… viene a la fundación solo para verte, que intenta llamarte la atención, pero parece que tú no te das cuenta
- ¡¡¿Qué?!! ¡Me tomas el pelo! ¿Quién se fijaría en mí?
- ¿Estás segura de eso Cindy?
- Por supuesto Patty… verás, cuando me lo describieron me di cuenta que solo puede ser una persona
- ¡Cindy, suelta el nombre de una vez!
- Hahaha está bien, es tu queridísimo “señor Legan”
- ¡¡¿Quée?!!

Ambas amigas no daban crédito a lo acababan de oír, sabían de sobra… desde el primer día que ese hombre se presentó en las instalaciones, Candy había caído bajo el influjo de sensualidad que desprende él. Y aunque hablaron en varias ocasiones logrando así que ofreciera sus terrenos para que pudiesen realizar el campamento, ella no había podido dejar de llamarle “señor Legan”. Sus amigas le habían dicho hasta el cansancio que debía procurar un acercamiento si tanto le gustaba, y eso de tratarlo de usted era lo más anti sensual que podía hacer. Por más que intentó seguir los consejos de Patty y Cindy, ella lo trababa de señor, pues estaba segura que muchas mujeres estarían tras sus huesitos.

Pero ella estaba enamorada de esos ojos color miel, y cuando lo veía en la fundación moría de ganas por sentirse entre sus brazos, mantenerse caliente en su regazo mientras le dice alguna palabra de amor… pero, así como él llegaba se marchaba, como una suave brisa.

- Según me lo describieron, puedo decir que es él…
- Pero ¿Qué te dijeron?
- Pues que le gusta una joven que trabaja en la fundación, ha intentado llamar su atención pero que ella no se ha dado por enterada
- ¿Y qué te hace creer que soy yo?
- Pues… porque eres la única joven de piel blanca, cabellos rubios y ojos verdes
- Hahahaha, eso no me lo puedo creer
- Bueno, tampoco quise preguntar tanto para no quedar en evidencia de que sé que esa chica también está coladita por el señor Legan porque según ella “él no le se da por enterado de su intenciones”
- ¡Cindy, no puedes ser cruel con mi corazón! ¿Estás segura de eso?
- Si quieres puedo indagar más
- Eres mala… ¡por supuesto que sí!
- Hahaha… sí que estás coladita por él
- Por favor no sigas que muero de la vergüenza
- Hahaha

Las chicas se ríen de buena gana por la reacción de la rubia, continúan hablando un poco más de otras cosas, pero esa noticia no se escapó de los pensamientos de Candy. Finalmente se despidieron, cuando la joven llegó a su casa se encontró con la sorpresa que su padre George estaba discutiendo con su madre, llevaban dos años separados y desde que Rosmary se enteró que la había dejado por su secretaria Alba el trato entre ellos era imposible

- Mamá, por favor. No discutas más, hasta la esquina se escuchan vuestros gritos – exageró la joven al encontrarlos ensalzados en una nueva discusión – por favor, saben de sobra que esto le afecta mucho a mi hermano Anthony.
- Hija, no me pidas imposibles… el infeliz de tu padre dice que no se puede quedar con tu hermano los días que le corresponde… y adivina por qué – dirige su mirada azul con desprecio al hombre de pie en el recibidor de la casa
- Pues si no puede, no pasa nada, nos lo quedamos nosotras, no necesitamos nada de él
- ¡Claro que sí! Tu hermano necesita compartir con su padre, y no puede ser que sólo porque a la mujercita se le antoje deje de compartir con sus hijos ¡Sus hijos! Sus hijos que estaban antes que ella y seguirán siendo sus hijos cuando ella lo deje por viejo achacoso
- Rosmery, por favor no saques las cosas de quicio – quiso defenderse nuevamente el hombre
- Está bien, si no quieres que me altere, dime ¿por qué no puedes pasar el tiempo con tu hijo? Un tiempo que lo ordenó un juez
- Y ahora ¿cuál es la excusa papá? – el hombre al verse acorralado, soltó un suspiro pesado y decidió confesar
- Alba me dio un ultimátum, era ella o ustedes… y hace quince días que se marchó de casa
- Hahaha eso te lo ganas por infeliz, mal nacido, perro…
- Mamáaa… por favor para que Anthony te puede oír
- No, no me pienso callar hija… tu padre es un completo estúpido, un idiota…
- ¡Basta por favor!... luego te estarás quejando de tus nervios – intentó consolarla mientras la rodeaba con un brazo para confortar, la mujer contiene un sollozo del disgusto e intenta tragarse más improperios… es entonces que Candy cae en cuenta y decide preguntarle a su progenitor – entonces, eso quiere decir que no podrás ir a recogerme cuando termine el campamento ¿Verdad? – el hombre hace un asentimiento con su cabeza, inmediatamente una expresión de tristeza se dejó ver en el rostro de su hija
- Lo siento… pero será lo mejor si quiero recuperar a Alba
- Pero qué te ha dado esa mujer que te tiene así de idiota, tonto… tú no eras así de imbécil
- ¡Mamá, por favor para!
- ¡Vete, vete si no quieres que te saque con la escoba! Estoy harta de tu estupidez ¡No te quiero volver a ver!
- Mamá, por favor tranquilízate – le suplica nuevamente mientras la sujeta de los hombros para que no haga cualquier locura, con lágrimas en sus ojos se dirige al hombre que está sorprendido ante la reacción de Rosmary – será mejor que te marches… ya has dicho lo que tenías que decir, ahora déjanos solas.

George no dijo más y sin tanta dilación abandonó su antigua residencia dejando esos corazones rotos. Candy intentó apoyar a su madre en todo lo que podía a la vez que se terminaban de preparar para salir de campamento; Rosmary acordó que iría por ella en el coche con su hermano, la rubia se lo agradeció con muchos achuchones y terminó de hacer su equipaje.

Finalmente se llegó el día y Albert pasó por ella en una furgoneta blanca para ir a recoger los víveres y luego ir rumbo al campo. Cuando llegaron al lugar Candy aspiro profundo el aire limpio, descargaron las cosas y empezaron a montar la tienda que serviría de cocina y comedor, el señor Legan se presentó hasta donde ellos estaban, se ofreció en ayudarlos y entre los tres terminaron pronto; prepararon la comida para que estuviese lista cuando llegasen los niños.

Candy se sentía agradecida por la ayuda extra y aprovechaban para hablar y reír de cosas, en ocasiones se le quedaba viendo detenidamente mientras él pelaba las patatas y cuando desviaba la mirada era el señor Legan quien la veía cortar con presteza las zanahorias. Esa no fue la única vez que el dueño se presentó, los acompaño en los juegos: carrera de sacos, la silla romana, carrera de trillizos y voleibol de agua… incapaz de mantenerse más tiempo al margen les propuso hacer una caminata a un lugar especial, el grupo de monitores aceptaron de buena gana la propuesta e hicieron los preparativos para agregarlo a su planning

Cuando llegaron al mirador en el cerro, el señor Legan podía ver cómo Candy admiraba todo con autentico placer, le encantaba estar en la naturaleza, observaba la vegetación de la zona y les explicaba a sus niños sobre helechos y hongos; inevitablemente su pecho se hinchaba por el orgullo.

Los días se pasaron volando y finalmente el campamento llegaba a su fin. Recogieron cada tienda y los pocos víveres que sobraron los pusieron en unas cajas de frutas, Albert le pidió a Candy que ella misma, en persona debía dejarlo en casa del señor Legan, inocentemente la joven aceptó de buena. Mientras Archie y Juliana, unos amigos del dueño había llegado a ayudar a llevar las cajas ya que se le había presentado un imprevisto que le impidió poder hacerlo en persona; los niños suben sus mochilas al autocar que había llegado a recogerlos y toman sus respectivos asientos.

La rubia sostenía una caja en sus manos mientras le daba una última vista de nostalgia al lugar donde había estado acampado esos cinco días, los amigos del señor Legan empiezan a caminar, el autocar ya estaba cruzando la entrada al recinto y Albert estaba encendiendo el motor de la furgoneta en la que había llegado. Hace una maniobra y la ventana del copiloto desciende dejando ver a su amiga Cindy con una sonrisa más que traviesa.

- Por cierto Candy… debes quedarte un par de días para hacer un planning con el “señor Legan” – pronunció ese nombre con malicia, inevitablemente un escalofrío le recorrió su espina dorsal
- Pe… pero ¿qué dices? Yo no puedo quedarme porque mi madre vendrá a recogerme
- No te preocupes, ya hablé con ella y vendrá después por ti
- ¡¿Quéee?!
- Hahaha, tranquila… y disfruta de un par de días con el “señor Legan

Y sacudiendo su mano como despedida la rubia ve como la furgoneta se aleja… es entonces que está más que segura que eso es una encerrona… les grita pidiendo que no se marchen pero la ignoran por completo, bufa por la frustración ¡la habían dejado tirada, literalmente!

- Ahhhsss… ¡está Cindy me las pagará!... ahsss… menos mal que en mi mochila guarde el par de mudas que no ensucie en esta salida. Si la hubiese metido en el autocar con mis otras cosas sería mi ruina no tener rompa limpia estando al lado del señor Legan… me hubiese muerto de la vergüenza…

Y mientras seguía con su monologo interior sus pasos la llevaron hasta el edificio que se encuentra en la entrada del recinto… es un edificio simple, una torre de cuatro plantas. La rubia estaba nerviosa porque finalmente conocería el lugar donde vive el hombre que le arranca suspiros. Al cruzar la amplia puerta principal Juliana la recibe con una sonrisa.

- Wuaooo, este lugar es increíble – halagó Candy la estancia, de su techo resaltan unas vigas de madera, en el suelo parquet, un gran mueble que hace recibidor y unos bancos metálicos con encanto vintage a los lados de las ventanas, es entonces que ve las otras cajas y deja la suya junto a ellas
- Me alegro que te guste, el señor Legan está muy orgulloso de este lugar… le ha hecho varias modificaciones y renta unas habitaciones de la tercera planta como bungalows para jóvenes que quieren pasar unos días en la naturaleza, pero son demasiado wuay´s para montar una tienda de campaña
- ¿De verdad? Nunca me lo hubiese imagina
- Sí… me parece que el hecho de haber encontrado la Fundación Profundo Amor, le hizo replantearse el uso de este edificio que heredó. Y su amigo Albert le aconsejó para que pudiera hacerlo… y como ves, ya son casi cuatro años de eso
- Wuaooo

Juliana siguió con la guía para la rubia, quien admiraba todo como un niño ante un nuevo juguete. Subieron por una escalera que los llevaba a la segunda planta que servía como cocina ¡una cocina enorme! Tiene dos islas en medio, varios muebles nevera que también se pueden utilizar como mesas para preparar los alimentos y estantes superiores donde están los platos, sartenes, hoyas y cucharas para realizar dicha actividad, en la pared del fondo están tres hornos, tres microondas y maquinas de café. En eso se escucha a unos jóvenes entrar ahí quejándose de ciertas normas

- No olviden que deben dejar todo limpio y de apagar el horno, no vaya a ser que ese Archy nos ponga a limpiar a media noche y se lleve el alcohol

La rubia sonríe, aunque parece absurdo, de cierta manera ayuda a que los jóvenes sean más responsables y aprendan a hacer cosas. Juliana le guía para salir de ahí y dejar a los otros con la preparación de sus alimentos; Candy estaba orgullosa por su señor Legan, de una manera poco peculiar pero efectiva estaba ayudando a que la juventud hiciese cosas que seguramente no hacen en sus casas.

- No te preocupes, estos se quejan, pero al final se la pasan bien. Esta es la planta donde están las habitaciones que ellos alquilan, solo son tres, pero muy amplias, como para que estar diez personas cómodamente, también hay tres duchas que cada habitación
La rubia ve las puertas abierta de estos y constata la cantidad de potingues para el cuerpo y cabellos que utilizan para limpiarse los jóvenes, luego suben hasta la cuarta planta e inmediatamente Juliana la abre sin llamar
- Este es el pido de él

Cuando pasan al interior de presto se encuentran con una escena más que extraña; hay unas cuatro mujeres, que visten casi de la misma manera, como al estilo hindú, una señora mayor con semblante serio observa cómo una joven con un velo de tul en color turquesa le habla al señor Legan con enormes lágrimas surcando un hermoso rostro

- Espero que me perdones, pero en este momento no me encuentro en la mejor disposición para hacer la ceremonia de despedida…
- Está bien, no te preocupes Naisha… en verdad lamento mucho todo esto y la ceremonia la haremos cuando tú decidas
- Gracias.

Y con una reverencia esa tal Naisha se dirige a la puerta, cuando se da cuenta de la presencia de Juliana y Candy; inevitablemente le hace un ligero escrutinio a la rubia de pies a cabeza y cuando pasa por su lado un suspiro de tristeza se le escapa… con un hilo de voz se despide diciéndoles <<”adiós”>> es entonces que Candy siente que su corazón se encoge e intuye que esa mujer tiene una relación del tipo sentimental con Legan pero no termina de entender todo. El señor Legan se da cuenta de su presencia y su semblante triste cambia a una dulce sonrisa, se acerca a las recién llegadas y las saluda

- Bienvenida a mi humilde morada Candy
- Muchas gracias por recibirme señor Legan
- Bueno, les dejo para que puedan hablar tranquilamente… me alegro que te quedes con nosotros Candy, hasta luego jefe
- Gracias Juliana – le hace un ademan con su mano y la puerta se cierra, vuelve su atención a la joven a su lado – me imagino que ya Juliana te hizo un recorrido por el edificio
- Sí
- Bueno, y supongo que ahora tendrás apetito… si quieres darte una ducha en lo que preparo algo
- Oh, no debería tomarse tantas molestias
- Al contrario, será un placer, hoy eres mi invitada Candy
- Gracias

Y con una sonrisa amplia acepta la propuesta, no puede evitarlo pues estar a solas con él la pone a mil, tiene los nervios a flor de piel. El señor Legan le muestra el cuarto de ducha y luego la recamará en la que descansará. Mientras tanto regresa a la cocina, veinte minutos después una Candy renovada aparece, se sientan en el comedor y disfrutan los alimentos con una charla amena. Mientras toman el café en el salón, la rubia desvía de vez en cuando su mirada por los enormes ventanales, la vista tan rustica y campestre la tenía embobada, a tal punto que se quedó dormida con una sonrisa en los labios. Él incapaz de perturbarla solo la cubrió con una manta, intuía su cansancio tras cinco días de constante tensión al estar pendiente de los niños mientras acampaban.

Horas después Candy se despertó por el barullo que estaban haciendo lo jóvenes, todo a su derredor era iluminado por la luz de la luna, se restriega los ojos y es entonces que cae en cuenta de donde se encuentra, con cautela se levanta y se encierra en la habitación que el señor Legan le había mostrado antes y cuando puso su cabeza sobre la almohada fresca, sucumbió a un dulce y reparador sueño. Cuando ya es de mañana ella se levanta y no encuentra al señor Legan en ningún lado, decide buscarlo por otra parte del edificio y llega hasta la recepción, hay una especie de fiesta montada, es entonces que Juliana se le acerca para saludarla

- Hola Candy
- Juliana, buenos días
- Y bien ¿de qué habéis hablado?
- Pues la verdad que nada en concreto… ayer estaba tan casada que me quedé dormida después de comer
- ¡¿No habéis hablado de nada, nada, nada, nada en especial?! – esa pregunta hizo que la rubia sospechara, tal parece que se había perdido de algo, pero no sabía el qué
- No
- Ahss… este hombre ¡lo voy a matar! Sírvete algo que voy ahora mismo a reclamarle
- Pe… pero –

más su replica quedó en el aire pues la chica la dejó al lado del mostrador donde estaban las bebidas y se fue en busca de su jefe… confundida y resignada Candy observa las botellas pensando qué podía beber cuando un hombre se le acerca ofreciéndole un vaso

– gracias
- Buenos días preciosa
- Hola… Archy ¿Verdad?
- Así es
- ¿Qué se celebra?
- Pues por lo visto nada claro en concreto… pero de momento podemos brindar por algo
- ¿Ah sí? Interesante, y qué se te ocurre
- Pues, qué te parece ¿Por el amor y la amistad?

el joven levanta su vaso y ella asiente cochando el suyo… le da un sorbo y busca con la mirada en donde se encuentra el señor Legan, entonces lo ve hablando con una Juliana casi histérica. Archy se da cuenta y decide volver a llamar su atención

– preciosa… ¿te han dicho que tienes unos ojos encantadores?
- Hahaha ¿Eso es lo que le dices a las chicas que deseas impresionar?
- Juummm… sólo si es cierto
- Adulador
- Y tú eres una verdadera belleza, ahora entiendo muchas cosas –

Candy lo observa minuciosamente, intuye claramente que tras esa insinuación desea algo más

– estoy seguro que traes a muchos hombres rendidos a tus pies
- No que yo sepa
- Pues aquí tienes uno que lo está, preciosa –

lo dice con tanta sensualidad a la vez que se acerca peligrosamente al rostro de la rubia, quien pestañea un par de veces para comprender la razón de su insinuación… pero antes de que ella pueda decirle algo, Archy posa sus labios sobre los de ella para poder darle un beso… asustada por tal osadía Candy lo empuja derramando su bebida sobre su torso, el vaso cae al suelo y su diestra se estampa en el rostro de él con mucho ímpetu


- ¡¡Pero ¿por quién me tomas?!!
- ¡ARCHIE!

Antes de que ninguno dijera nada se dan cuenta que el señor Legan está parado a escasos pasos de ellos, su rostro siempre amigable es ahora un mapa completo de la rabia y el enojo… Candy no encuentra su voz inmediatamente, se quiere morir por sentirse descubierta de esa manera poco decorosa y justos frente al hombre que tanto le gusta.

- Yo… yo… este
- ¡olvídalo! No quiero escucharte Candy –

furibundo se aleja de ellos a la vez que Archy le sigue los pasos, ella quiere ir tras él para poder darle una explicación como se merece, entonces siente que una mano la retiene

- No, déjalo Candy… dale espacio
- Pe… pero Juliana, necesito explicárselo
- Lo sé, solo dale un poco de tiempo
- Pero…

Incapaz de decir nada sin que se le rompa la voz en llanto intenta respirar profundo un par de veces para contener las lágrimas. Juliana pasa su mano por la espalda para consolarla, piensa que puede que las cosas se estén torciendo un poco, pero espera que al final todo salga bien… Candy se limpia una lágrima traidora cuando escuchan las voces los chicos que dicen que alguien se está peleando, rápido salen del edificio hasta donde está el tumulto de gente.

Abriéndose paso entre ellos es entonces que descubre como los dos hombres están rodando en el suelo y soltando cada puñetazo cuando pueden… un fuerte alarido llamó la atención de los presentes logrando que se quedaran como estatuas y los puños en el aire

- ¡¡PARAAA!! ¿ES QUE NO TE DAS CUENTA QUE TODOS TE ESTÁN VIENDO? – el señor Legan al ser consciente de los espectadores y el ejemplo que estaba dando se levanta todo furioso, tiene el pelo enmarañado y con alguna que otra ramita de adorno, camina en dirección de Candy y con una vos llena de rabia le espeta
- Quiero que te marches ¡ya!
- Pe… pero
- ¡Largooooo!

Destrozada, Candy se lleva una mano a la boca para opacar el gemido… se sentía aturdida y muy confundida. No entendía exactamente lo que estaba pasando ¿Por qué le molestaba tanto que otro hombre le hubiera dado un beso? ¡un beso ínfimo! Casi ni merecía ese nombre… pero ahí estaba ella destrozada viendo a ese hombre alejarse de él y le daba la impresión que sería de manera definitiva.

Juliana la abraza con intención de consolarla, todos las dejaron a solas mientras a la rubia se le escapaba un llanto más que desgarrador… así estuvo por un buen rato hasta que de tanto moquear no podía ni respirar, decidió que tomaría sus cosas y se marcharía

- ¿Estás loca? No te puedes ir, ese cabezota me va a escuchar ¡es un insensible!
- Por favor, no quiero crear más problemas… lo mejor será que me marche antes de que quiera sacarme a patadas de aquí
- Tú no te vas Candy… el camino es muy solitario y no hay transporte publico que pase por este lugar… además no me perdonaría si te pasa algo
- ¡Oh Juliana, no entiendo qué está pasando!
- Tranquila shhh, tranquila… quédate conmigo, te aseguro que él no te va a sacar a patadas… antes lo hago yo por bruto, tonto y cegato perdido
- Hehehe…
- Bien, has sonreído, eso es bueno
- Eres muy buena conmigo, gracias
- Nada de gracias, al menos todavía no me las des… ven, vamos a mi cuarto y te prepararé una tila… creo que yo también la necesito

Y sin más fuerzas para resistirse la sigue hasta sus aposentos, mientras espera el brebaje siente que las lágrimas siguen fluyendo de manera traicionera, repasa los hechos y sigue sin entender bien lo que había pasado, pero de algo sí estaba segura… un dolor de cabeza le estaba empezando y este auguraba ser atroz. Tras beberse la infusión decidió descansar un poco pues su botiquín personal se encontraba en la mochila y ésta estaba en el piso de él… y para no incomodar más a Juliana se cayó su dolor.

Cuando finalmente viene a amanecer Candy se despierta y siente su cabeza embotada, los ojos hinchados y una nariz aún roja, lee la nota que le ha dejado su nueva amiga donde le dice que puede tomar una ducha para refrescarse y que le dejaba ropa limpia. Agradecida por el gesto lo hace, una hora después tras intentar mover su cuerpo con normalidad, sale de la habitación y se dirige a la cuarta planta para ir a recoger sus pertenencias. Cuando llega ahí se encuentra con algo inesperado.

Varias personas están en el piso del señor Legan, muchos ni los había visto con anterioridad, están esparcidos por todo el lugar y para su desgracia su entrada no pasó desapercibida, con una voz suave pide disculpas y va a la recamara que había utilizado la primera noche, pero no encontró su calzado, avergonzada pensando que por descuidada lo había dejado en el salón regresa sobre sus pasos. Se acerca a la puerta y deja su mochila en el suelo mientras con su miraba busca en cada rincón que puede por si los encuentra. Es entonces que se da cuenta que Naisha tiene una bandeja con unos alimentos en sus manos, y las mujeres que la acompañaron la primera vez también, estaban repartiendo a los presentes.

Sin poder evitarlo sus pasos se acercan hasta donde está el señor Legan sentado en el lugar que parece ser de honor, viste de blanco y tiene unas guirnaldas doradas muy elaboradas y preciosas sobre su cuello, lleva un turbante hindú en su cabeza y algo parecido a una corona; es entonces que descubre sus sandalias al lado de él, en un espacio que por lo visto debía ocupar, lo que en ese momento escuchó decir de Naisha la sorprendió

- Esto es para ella

Señala unos adornos similares a los que él tenía puestos, Legan sostenía un plato en sus manos donde recibía los dulces de frutos secos que había preparado Naisha; de presto empieza a mover la mano izquierda y Candy pensó que a lo mejor le pediría que tomara asiento, pero no fue así… tomó los adornos y los puso detrás del asiento

- No tienes que preocuparte, ella ya se va

Atónita por la forma tan fría en que la estaba tratando no supo cómo reaccionar; Naisha toma el calzado de la rubia y lo lleva hasta donde ella había dejado su mochila y también dejó el plato con la misma comida que tiene el señor Legan en manos. Adolorida por semejante humillación, decidió dejar la estancia antes de que las lágrimas volvieran a hacer de las suyas.
Cuando llega hasta donde sus pertenencias escucha las palabras de esa mujer:

- Esta ceremonia es para poder pedir disculpas a todos ustedes… por haberles hecho perder el tiempo en esta relación en la que se supone terminaría en un enlace matrimonial.
- ¿Qué está diciendo?
- Al final el compromiso se rompe entre nosotros y esta es mi forma de pediros disculpas de manera oficial ante nuestras familias

Cuando Candy entendió que los presentes eran familiares sintió que no podía seguir más tiempo ahí, no entendía cómo todo se había torcido, pero al final de cuentas terminaba excluida. Con lagrimas en su rostro observa a cada uno, reconoce a Juliana y Archie en un rincón, su cuerpo se niega a alejarse dejando las cosas tan confundidas, su corazón partido le dice que debe de dejar de humillarse más y salir pitando leches ¡ya! Es entonces que ve la espalda del señor Legan, quiere guardarse esa imagen para la eternidad, cuando el se gira para verla… su rostro ya no es el mismo de rabia de segundos antes… o quizás minutos, no sabe cuánto tiempo llevaba ahí de pie. Haciendo un gesto con su rostro para hacerle entender que no hacía falta que lo repitiera una vez más, ella se marchaba. Levantó el plato del suelo y lo puso sobre una mesita cercana, tomo su calzado y lo guardo en la mochila… con mucho sigilo salió cerrando tras de sí.

Lloraba, lloraba como una magdalena y no se podía contener. Quizás él nunca llegue a saber de sus sentimientos, tampoco la realidad de los hechos del día pasado… seguramente era lo mejor para todos. Limpiándose el rostro con su palma sale por una puerta lateral del edificio, desciende los escalones hechos con cemento y piedras. Todo su cuerpo pesa, se mueve con una lentitud que cualquier tortuga podría envidiar. Continua por el camino de tierra que la llevará hasta el pueblo, a lo mejor y se encuentra con su madre antes de llegar ahí. Con nostalgia mira hacia atrás por ultima vez, como un lardo adiós a ese maravilloso lugar.

No sabría decir cuanto tiempo llevaba caminando hasta que siente que alguien viene detrás de ella, cuando se gira se sorprende enormemente. Ahí estaba él, sudado, agotado y llamándola con voz entrecortada.

- Candy… ¡Candy, espera un momento! – la rubia lo observa sin decir nada, su rostro ya lo hace de manera vehemente cuanto dolor siente – Candy, por favor perdóname… sé que me dejé llevar… me volví loco, un tonto, como quieras llamarme… pero me desquició ver como mi mejor amigo te besaba. Me costó admitirlo pero no puedo callar más

Ella sigue sin decir nada aún, tomo eso como una invitación a seguir por lo que terminó confesándose.

- Pensé que era una simple atracción lo que sentía por ti… pero hoy me he dado cuenta que no es así… eres una luz en mi más profunda oscuridad, mi salvadora cuando me caigo, la inspiración de cuanto hago y puede que pienses que te odio, pero no es así… y vine tras de ti para demostrarte cuan profundo es mi amor
- ¿Qué?
- Te digo que me gustas, te amo Candy… y quiero estar junto a ti aunque vivamos en este mundo rodeados de tontos, construir una futuro a tu lado… no quiero perderte ni dejarte ir… por favor “quédate a mi lado”

Ella traga grueso, nunca se hubiese imaginado escuchar todo eso de boca de Legan… pero ahí estaba pidiéndole una oportunidad. Debía decidir si seguir su camino lejos de él o aceptar que también está enamorada y que desea emprender lo que sea, pero a su lado

- Yo… yo…
- Por favor, dime que también sientes un profundo amor por mí… o al menos un poquito… pero que te quedas a mi lado

Nuevas lágrimas corren por sus mejillas, pero esta vez por una razón diferente… mueve su cabeza de manera afirmativa, Legan la rodea con sus brazos mientras que su rostro se ilumina de felicidad

- Sí… me quedo contigo

Inmediatamente recibe un beso cargado de ternura y ansias… por primera vez disfrutan de una caricia tan intima. Minutos después ambos regresan tomados de la mano y muy sonrientes; cuando cruzan la entrada principal, son recibidos con algarabía por parte de familia y amigos de él. Archy le envía un guiño especial a Candy, quien inevitablemente se tensa por el gesto.

- Tranquila preciosa… aunque admito que eres muy hermosa, eres oficialmente la mujer de mi mejor amigo, por lo tanto, no intentaré volver a ligar contigo
- Eso se agradece mucho
- Y más te vale que así sea Archy o no me importará volverte a partir la cara
- Hahaha tranquilo colega, que no es necesario… a lo mejor y Candy tiene alguna amiga tan simpática como ella y de paso soltera
- Hahaha

Ríen los tres de buena gana, entonces Juliana se acerca para abrazar a la rubia y de paso para confesarse

- Me alegro que le hayas dado una oportunidad a ese tonto… pero de verdad…
- Hehehe… qué te puedo decir
- Lamento que hayas tenido que llorar tanto con todo esto… no contamos con que se pusiera tan tozudo el jefe
- ¿Qué quieres decir?
- Aquí entre nos… confieso que varios estamos tras este plan… que tú te quedarás después del campamento… propiciarles espacio y privacidad para que él se confesara de una bendita vez
- Pero Juliana, él estaba comprometido con otra persona
- Sí… sí… pero nada real y fuerte como lo vuestro… era un matrimonio arreglado, nunca tuvo interés en Naisha, aunque no puedo decir lo mismo por parte de ella… fue quien estuvo rogando por tanto tiempo… pero al final se dio cuenta que era caso perdido y admitió que él amaba a alguien… más cuando todos nos dimos cuenta que estaba interesado en otra persona
- ¿En quién?
- Hahahaha, vaya pregunta ¡Pues tú! Hahaha, ahora entiendo por qué han pasado tantos años sin que se concretara nada entre ustedes, eres una despistada
- Me confieso culpable
- Hahaha… pero ya no más ¿eh? Mira que no fue fácil orquestar todo esto, si no fuese por Cindy
- ¿¡Cindy!? ¿Ella sabía de todo eso?
- Cariñoo… ella lo planeó todo
- ¡Ésta Cindy, me las va a pagar!

Candy no podía está más que feliz, recibía cada gesto de ternura por parte de él sintiéndose dichosa, a la vez que pensaba que debía terminar con eso de “Señor Legan” de una vez y llamarlo por su nombre. Cuando vio cuna bajo estaba el sol se dio cuenta que estaba olvidando algo muy importante

- ¡Cielos, mi madre me va a matar!
- ¿Por qué? ¿Qué pasa cariño?
- Tengo que llamar a mi madre
- ¿Para pedirle permiso?
- ¡Noo! ¿por quién me tomas? Soy mayor de edad y puedo hacer lo que quiera… pero tengo que avisarle a mi madre que me quedaré aquí contigo… no es para pedir permiso, sino para que conozca mi decisión y no venga recogerme
- Oh bueno… ya sabes que aquí no hay buena recepción de señal, pero mi hermana es un genio con sus artilugios y seguro tiene algo que nos pueda ayudar
- Madre mía ¿me quieres llevar con tu hermana?
- Hahaha… tranquila, no te va a comer… y aunque le gusten las mujeres tampoco lo permitiría, eres mía preciosa y de nadie más

Afirmando sus palabras con un beso la guía hasta su piso, ahí se la encuentran, quien de muy buena gana decide echarle una mano a su nueva cuñada, saca de su bolso un aparato parecido a un datáfono y lo enchufa a la corriente.

- Ya sé que aquí hay muy, pero que muy mala señal y por eso tengo esto… si me das el número de tu madre podremos localizarla y saber que tan lejos o cerca está
- Está bien – la rubia saca su móvil de la bolsa de su pantalón y busca el contacto de Rosmary
- Hermanita… por qué me da la impresión que sueles usar mucho eso, pero para controlarme
- Hahaha… no sabes tú nada hermanito, de alguna manera tengo que localizarte si estás tan perdido en el quinto pino
- Hahaha creo que al final te lo confiscaré
- ¡Nunca! – y sacándole la lengua vuelve a observar la mini pantalla, esta parpadea un punto un par de veces y luego desaparece – oh oh
- ¿Qué sucede?
- Me temo que está muy cerca
- ¡¿Cómo?!

Y sin pensarlo dos veces baja corriendo los escalones entre feliz y nerviosa por reencontrarse con su madre, los hermanos le siguen los pasos de cerca. Cuando Candy cruza la puerta principal puede ver como el coche blanco de Rosmary ingresa al terreno, la reconoce al instante y le saluda con una mano para luego señalarle donde aparcar, cuando pasa a su lado ve a su hermano Anthony muy sonriente…

- Hola mamá
- Hola Cariño – la observa con interés por su semblante tan feliz y por las personas que están a su lado
- Mamá, te presento al se… Neil Legan y su hermana Elisa… Neil, ella es mi madre Rosmary y mi hermano
- Un placer conocerla señora
- Lo mismo digo señor Legan.

Ambos estrechan la mano y le ayuda a salir del vehículo, de presto el sonido de otro motor le llamó la atención, una camioneta granate 4x4 entra al recinto. Sus ojos se abren de sorpresa ¡es su padre! Y no venia solo, no los reconoce, pero sigue sin entender qué hace ahí. Pero la ultima visita la terminó de descolocar, al ver un coche gris seguir el de su padre. Casi se desmaya al ver a Alba entrando al recinto

- Pero ¿Qué hace esa mujer aquí? Si no la conozco, ni me interesa, no me cabe bien y no la quiero cerca
- Tranquila cariño, no pasa nada, lo importante es que tu madre está aquí
- Pero qué pena contigo… no hace mucho has terminado una relación con alguien y debiste aguantar en todo momento la presencia y el silencio de su familia… y ahora la mía está aquí, ruidosa, problemática y atolondrada.
- Hahaha… eso es lo de menos, eso es parte de ti… te acepto con todo virtudes y defecto
- ¡¿De verdad?!
- Sí, vamos… estoy seguro que querrán conocer el lugar

Con sus manos le indica a que suban por las escaleras de cemento y piedra, Rosmary y Anthony son los primeros, luego de su padre en compañía de los primos… y por extraño que parezca, Alba no desciende de su coche, la pareja se detiene en lo alto en espera a que haga algo, pero parece que permanecerá ahí por tiempo indefinido. De presto Candy levanta la vista y observa la puesta del sol, Neil la rodea con sus brazos y coloca su quijada sobre su hombro.

- Desde ya te pido perdón si de presto se arma un escándalo
- No te preocupes… eso es lo de menos… lo que en verdad quiero es demostrarte cuán profundo es mi amor
- Este lugar es precioso… no me imagino estar en un mejor sitio que este…
- Me alegro oír eso cariño
- Y yo de poder vivirlo contigo.

Ella mueve su rostro para observar cómo los tenues rayos del sol iluminan esa mirada color miel, y con un beso tierno, entrega su corazón al señor Neil Legan finalmente.



FIN


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Verocl


Recién plantada/o
Recién plantada/o
Que hermoso 🥰💖

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Cherry Cheddar

Cherry Cheddar
Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony
Me alegro que lo hayas disfrutado mucho Verocl eres un sol... no olvides recoger tu firma del borreguito ^.-

Nanamy

Nanamy
Niño/a del Hogar de Pony
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Órale, el chocolatito amargo no es tan amargo como parece, por lo menos aquí si tiene su final feliz  Historia de la máquina del tiempo... songfic "FUNDACIÓN PROFUNDO AMOR" by Cherry 334740 Historia de la máquina del tiempo... songfic "FUNDACIÓN PROFUNDO AMOR" by Cherry 334740
Gracias por compartir.

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Cherry Cheddar

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Niño/a del Hogar de Pony
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gracias Nanami... me alegro que lo hagas disfrutado
^.^ Historia de la máquina del tiempo... songfic "FUNDACIÓN PROFUNDO AMOR" by Cherry 463717

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