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 » El Ciber Hogar de Pony » FORO ROSA » Una historia de la "Máquina del Tiempo" por Neil y sus aventuras con "Borreguito y el Ardiente" Parte 2 by Cherry

Una historia de la "Máquina del Tiempo" por Neil y sus aventuras con "Borreguito y el Ardiente" Parte 2 by Cherry

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Cherry Cheddar

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Niño/a del Hogar de Pony
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Borreguito 1



"Borreguito y El Ardiente" P.2


Una historia de la "Máquina del Tiempo" por Neil y sus aventuras con "Borreguito y el Ardiente" Parte 2 by Cherry Receiv12

Había dicho su nombre como un susurro para que lo cargara el viento <<”Tierra, trágame ¡Pero ya!”>> pensaba a la vez sentía que esa mirada color avellana la recorría de pies a cabeza, una sonrisa de perverso de curvó en sus labios logrando que el corazón de Zulay se olvidara de latir por un segundo… ahí estaba Neil, de pie con un hermoso felino de lomo negro y de panza blanca recibiendo caricias. Su camiseta azul se le ceñía endiabladamente bien en sus brazos y torso, esos pantalones del trabajo le lucía tan geniales, que por un momento la morena deseó poder tener algún bollo que meterse a la boca antes de gritarle <<”¡Guapo! Qué jodidamente guapo que eres”>> por lo que solo se limitó a morderse la lengua, de lo contrario estaba segura que él la vería como una loca y se arrepentiría el resto de sus días.

- Buenas tardes Borreguito, qué sorpresa verte
- Yo… yo… es que…
- ¿Qué te pasa? ¿Te han comido la lengua los ratones? O es que estás impresionada por la presencia de éste bombonazo
- ¡¿Quée?!

Zulay no podía estar más abochornada… su cerebro no logra coordinarse con su cuerpo, su voz es desastre y para terminarla de molar, siente que sus rodillas cederán de un momento a otro. Neil al ver el estado catatónico en que se encuentra la dama decide dar un par de pasos para acercarse.

- Como sigas viéndome así, pensaré que realmente te intereso Borreguito – sus labios se ensanchan más enfatizando esa sonrisa pícara, muy pícara – me refería que si estás interesada en “Bombón” el gato
- ¡Oohh! Te refieres al gato – ufff… menos mal, claro… no creo que se imagine que alguien como yo pueda estar interesada en alguien como él… o mejor dicho, no creo que me considere lo suficientemente atractiva si está saliendo con Meredith
- ha ha ha… esa carita tuya de turbación se ve adorable… y dime ¿Qué te trae por aquí? Estás muy lejos de casa
- Ehh… - ¿Y ahora qué le digo? – pues… nada en particular… sé que hay una cafetería cerca de aquí donde tienen los mejores donnuts de la ciudad, según me han dicho
- Mmmh cierto… el jefe siempre trae una caja todos los días… si quieres probarlos te invito a una taza de café
- ¿Cómo dices?
- te estoy invitando a tomar café – repite mientras que con su diestra señala la Estación de Bomberos

La morena abre sus ojos completamente y su corazón corre acelerado <<”Una invitación, debía estar soñando”>> sin proponérselo sus pies la habían llevado hasta ahí, y como una autómata empezó a caminar tras de él, sentía que su sangre burbujeaba, la sonrisa adornó su rostro al saber que Neil la convidaba a pasar un rato con él, puede que no estuviesen solos, pero eso era lo de menos. Cuando llegaron hasta la cocina, no pudo evitar sonrojarse al recordar el momento cuando se presentó vistiendo solo una toalla… veía cómo el chico tomaba dos tazas y servía el líquido oscuro humeante, las puso sobre la mesa y luego acercó una caja con diversidad de rosquillas… los ojos de la morena se hicieron chiribitas de la emoción, cogió una y le dio un buen mordisco… el sonido gutural de placer hizo que Neil asintiera aprobando su gesto; la verdad le complacía ver que realmente lo disfrutaba y no se andaba con melindrices.

- Es bueno ver que una dama como tú sabe apreciar unas buenas rosquillas
- ¡Oh, santo cielos! Perdón… - decía a la vez que sacudía sus manos, se sentía avergonzada, no es normal que una dama muestre demasiado apetito frente de un hombre; la risa del pelirrojo acentuó más su sonrojo
- No tienes que disculparte Borreguito, me encanta ver como una mujer disfruta al comer… eso me hace imaginar muchas cosas
- ¡Oh, para ya!
- Ha ha ha… está bien, dejaré de imaginarme cosas ardientes – Zulay desvía la mirada hacia un lado mientras intenta controlar sus emociones… un silencio se hace entre los dos… cuando vuelve a abrir su boca él está dándole un sorbo a su bebida
- Pero ¿Qué haces aquí? No se supone que hoy tenías una cita con Meredith – Neil se encoge de hombros antes de contestar
- Estoy muy bien acompañado ahora
- Pero eso no responde a mi pregunta
- Bueno, pues si quieres saber la respuesta creo que tú también deberías darme algo a cambio
- ¡¿Cómo dices?!
- Ha ha ha, tranquila Borreguito, que no te voy a pedir un beso… - la observa maliciosamente – al menos “no” de momento – Zulay traga grueso ante esa mención, ella que se muere por probar esos labios y ahí estaba él tentándola… ¿debería aceptar o seguir el juego?
- Mmmh… ¿y qué es eso que quieres que te responda?…
- Mmmh… yo respondo tu pregunta y luego te hago una

Las manos de la morena sudan… sudan de los nervios y la emoción, no puede evitar sentir curiosidad por lo que Neil desea preguntarle ¿será sobre ella o de su amiga? Al ser consciente de esa posibilidad le hizo sentir un sabor amargo en su boca, por lo que decidió dar un trago a su café.

- Pues resulta que ya no era necesario que sirviera de carabina para tu amiga Meredith
- ¿Carabina? – pero ¿de qué está hablando exactamente?
- Ahora dime… ¿de verdad ibas para la cafetería a por unos donnuts? – la morena se tensa por la pregunta e inmediatamente se zampa una rosquilla para evitar una diarrea verbal, y como puede contesta
- Sí
- Ha ha ha… parece que quieres convencerme de eso, pero creo que hay algo más… puedes confiar en mí preciosa
- ¿Preciosa?
- Sí, es que ¿Acaso no lo sabías? Eres muy guapa
- Coj coj coj…

Un repentino ataque de tos le confirmó sus sospechas al joven, se mueve de su asiento para acercarse a ella y darle un par de palmadas para hacerla pasar el mal trago

- Perdón… ya estoy mejor, gracias.
- Al contrario, Borreguito, es un placer salvarte la vida… siempre
- ¡Oh por favor, para ya! De seguro eso lo utilizas con todas tus conquistas
- Puede ser… pero solo lo digo cuando realmente estoy con una mujer que es bella
- Entonces estoy segura que necesitas graduarte la vista porque aquí no hay ninguna… si gustas te puedo recomendar un buen oculista para que te recete unas gafas como las de mi amiga Ariana
- Ha ha ha, si eso implica que tú me vas a llevar de la mano, acepto con mucho gusto
- ¡Oooh, de verdad! ¡Eres imposible! – tras la queja toma otro donnuts y le da un mordisco
- Entonces dime ¿A quién buscas?
- ¿Buscaarr? A nadie, ya te dije que estaba de paso – la mirada inquisitiva de él me dice claramente que no me cree – está bien, estaba dando un paseo y no me fijé realmente por donde caminaba
- Cielos, debes de tener mucho cuidado… quien sabe por qué lugares oscuros y peligrosos puedes meterte por no prestar atención
- Lo sé… te aseguro que a la próxima tendré más cuidado
- Eso suena bien
- Por cierto… aún no me has dicho por qué no estás con Meredith
- Digamos que encontró mejor acompañante que yo
- Oohhh… de seguro ese fue un golpe bajo para tu ego, ya que estarás muy acostumbrado a que todas las chicas babeen por ti
- ¿Y tú babeas por mí?
- No tengo ni idea de lo que dices
- ¡Oh vamos! Estoy seguro que tienes grabado a fuego en la retina esta hermosura sin ropa
- ¡Jamás! No me recuerdo, no tengo idea de lo que hablas…
- Ha ha ha… si es así, no tengo ningún problema es refrescarte la memoria
- Pero ¡¿qué dices?!
- Eres un encanto Borreguito – lo dice con tanta dulzura a la vez que acaricia su mejilla – estoy por terminar mi turno, si quieres acompañarme en la ducha
- ¡¡¿Estás loco?!! – pero ¿cómo se le ocurre semejante cosa? ¡Este hombre está fatal!... aunque no niego que me gustaría… ¡Cielos, cálmate Zulay por favor!
- Ha ha ha… está bien, sino quieres no te obligaré, pero al menos espérame aquí y te acompañaré hasta tu casa, no sería prudente que anduvieses sola por las calles a esta hora, no me lo perdonaría si te pasase algo

Las mejillas de la morena no podían arder más, le dolían incluso hasta las orejas… no se podía creer lo que acababa de oír ¡Neil se preocupa por ella! Quería dar saltos de alegría, subirse por las paredes de la emoción… pero solo hizo un asentimiento de cabeza en señal de aceptación, mientras suprima sus ganas de hacer “La Danza de la Victoria” … estaba segura que si abre su boca nadie entendería lo que quería decir. El joven le hace un guiño y promete volver pronto, la deja sola. La morena observa su derredor, está eufórica, nerviosa y ansiosa… se mete otro donnuts a la boca con intención de calmarse.

Cuando Neil regresa ambos salen de la estación y se dirigen hasta el edificio donde vive Zulay, inexplicablemente, la pareja empieza a hablar de cosas triviales, se hacen bromas y ríen, con gusto, con ganas y del placer. El pelirrojo se da cuenta cuan vivaz es ella, tan chispeante, natural y sencilla, simplemente ante sus ojos “Encantadora”. No puede evitar sentir que le recuerda a alguien, aunque no lo sabe con certeza quién, pero aún así tiene algo de único y adorable que lo empuja a querer más, saber más, tener más… y no se contendría, puede que finalmente haya encontrado eso que tanto buscaba. Tras despedirse con un beso inesperado, ve como se escabulle tras la puerta de su apartamento, no puede evitar sonreír al ver con cuanta sorpresa se tomó ese gesto. En el interior, Ariana observa con sorpresa como Zulay se recarga sobre la puerta y se lleva una mano a la mejilla donde había recibido la caricia segundos antes, un suspiro salió de su pecho sin pedir permiso

- Pero bueno… estás de muy buen humor, me vas a decir ¿qué te tiene suspirando?
- ¡Ay, Ari! Soy feliz ¡más feliz que una perdiz! – le dice con una enorme sonrisa en el rostro mientras la toma de las manos y la hace girar
- Y se puede saber quién es el autor de semejante felicidad… ¿no me digas que el jefe te ha dado un aumento?
- Oooohhh… ¡no, nada que ver! Ese Thomas es un caso perdido, hermano del diablo, un perfecto verdugo ¡como quieras llamarlo!
- ¿Entonces? Ahora sí me tienes picada, ahora mismo me lo cuentas todo
- Aww… Ari, no te lo vas a creer, ese hombre es tan, uf, y tan… ay mi madre
- ¡¿Tan quéee?! Vamos, habla de una vez
- ¡Estoy loquita perdida! Me gusta, y me gusta mucho…

La morena suspira embobada y se deja caer en el sofá como estrella de mar mientras recuerda el momento que compartieron de camino a su departamento. Y como si estuviese hablando consigo misma, empieza a relatar todo, desde el momento que decidió dar un paseo, terminando frente a la estación de bomberos, la taza de café que recibió y la conversación tan alucinante que mantuvieron en el camino… y como guindilla del pastel ¡¡”El beso”!!

Ariana estaba que no lo terminaba de creer, aunque por otro lado estaba feliz por su amiga, eso facilitaba muchas cosas… aunque aún estaba pendiente algo:

- Me alegro tanto por ti Zul… pero hay algo que no estás tomando en cuenta
- ¡¿El qué?! No me asustes por favor
- Nooo, no es por ser ave de mal agüero
- ¿Entonces?
- Creo que deberías hablar con Erdi
- ¡Erdi! – madre mía, todo mi gozo se va en un pozo… - ¿cómo le voy a decir nada a ella? ¿Estás segura?
- Creo que es lo más conveniente
- ¡santos macarrones! Nooo… otra cosa menos eso
- Bueno, yo solo te lo aconsejo
- Está bien… buscaré la manera de decírselo
- Eso espero… ¿tienes hambre?
- ¡Mucha! Soy capaz de comerme una vaca entera
- Ha ha ha, sigo sin entender donde te metes todo eso… de seguro tienes una solitaria en tu barriga
- Ha ha ha, puede ser, por lo tanto, tengo que alimentar al mascotín… ¿Qué hacemos para cenar?

Pregunta con inocencia mientras le hace un guiño, Ariana suspira resignada y ambas entran a la cocina y preparan algo. Ya era muy tarde cuando Meredith hacía acto de presencia, pero sus compañeras ya estaban descansando, por lo que no se pudo dar esa conversación tan importante con Zulay.

Los siguientes días la morena sentía que andaba sobre nubes, estaba que no cabía en sí misma de la emoción, cuando caminaba de regreso a su apartamento una balón rodó hasta sus pies, cuando reconoció el objeto se lo devolvió a los niños que jugaban en el parque; por un momento se olvidó de todo y compartió con ellos entre risas y carreras, ignorando por completo que un caballero la observaba con admiración desde cierta distancia.


Una historia de la "Máquina del Tiempo" por Neil y sus aventuras con "Borreguito y el Ardiente" Parte 2 by Cherry 25_aff10

Continuaráaa...

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Verocl


Recién plantada/o
Recién plantada/o
Hermosa historia 💖

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