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 » El Ciber Hogar de Pony » FORO ROSA » Una historia de la "Máquina del Tiempo" por Neil y sus aventuras con "Borreguito y el Ardiente" by Cherry

Una historia de la "Máquina del Tiempo" por Neil y sus aventuras con "Borreguito y el Ardiente" by Cherry

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Cherry Cheddar

Cherry Cheddar
Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony


Neil se encontraba dentro de un armatoste muy extraño, con aire de superioridad y travesura decide toquetear los botones en un panel frente de sí y es entonces que la máquina empieza a hacer un ruido extraño, se sacudo por completo y en un abrir y cerrar de ojos un haz de luz segadora terminó desapareciendo; cuando el pelirrojo se vino a dar cuenta de lo que había pasado se da cuenta que se encuentra en un callejón, edificios altos con sus muros pintados con grafitis era su nuevo entorno… con piernas temblorosas se levanta del asiento y camina un par de pasos, hay barullo en la calle próxima y ve coches circular ignorando su presencia, luego vio un vehículo grande que emitía un ruido estruendoso… era de color rojo y tenía una escalera gris en la parte superior y unos hombres colgaban de su costado… atónito por esa imagen nueva y peculiar se preguntaba <<¿En dónde estoy?>>




oooOOOooo






"Borreguito y el Ardiente" P. 1






Había sido un día de primavera muy frío, había oscurecido y la ciudad parecía mantener su murmuro normal. En el piso quinto se encontraban un par de amigas, las mujeres estaban muy entradas en años y sus cabellos eran completamente blancos… reían alegres mientras se sentaban frente del televisor para ver su programa semanal, el presentador era un hombre que robaba suspiros a diestra y siniestra, parecía que la cámara lo adoraba y todas las féminas también. Estaban tan concentradas las señoras viendo su programa favorito ignorando por completo el humo negro que se empezaba a expandir en la cocina.

En el piso superior tres amigas entran a su casa, están cansadas física y mentalmente, ha sido un día… no, semana… o mejor dicho una temporada de infarto en las oficinas. Meredith es la más coqueta de las tres, mantiene una estricta rutina de ejercicio y dieta para alejar la celulitis de sus curvas y es una experta en transformarse en princesa con su cabellera dorada, sus pinceles y ropas sugerentes; Ariana es una simpática morena que esconde unos hermosos ojos color miel detrás de unas gafas, es un poco tímida ante los desconocidos, pero es un libro abierto para su mejor amiga Zulay, ella es de cabellos negros y con un cuerpo de envidia, sus compañeras por mucho que la quieren a veces no pueden reprimir el desagrado que les da ver como se zampa tanto bollo como quiere y no sube ni un kilo.

- ¡Oh, por favor Zul! Deja de comer tanta porquería, eso es munición para los michelines en tu barriga y piernas

Espetó una rubia muy molesta y llena de envidia, ella también quería poder morder un delicioso donnut, pero ¡no, ni en sueños! <<"Esos son 30 segundos de placer en la boca y 30 días de tortura en el gimnacio">>; era su mantra para poder evitar la tentación. Mientras que su amiga le hace un guiño a la vez que le saca la lengua y da otro mordisco soltando un sonido más que exagerado donde manifestaba el gustazo que se estaba dando

- ¡Eres imposible!
- Ya, déjala en paz… sabes que siempre compensa su mal día en el trabajo con bollería
- ¡Ay Ari! Sí claro, tú consiéntela, luego cuando esté hecha un tonel y no consiga marido por estar como una vaca llorará ¡ya lo verás!
- Ha ha ha ha, la única que piensa en buscar marido aquí, solo eres tú princesita las demás somos felices comiendo perdices… y ya, dejemos la fiesta en paz, estoy cansada y solo quiero dormir
- ¡¿Dormir?! ¿Después de haberte zampado 4 donnut? Estás loca Zul
- ¡Ya, ya, ya… por amor a la paz! Dejen de discutir las dos… Yo iré a comprar algo para que cenemos – los ojos de Meredith observan a la castaña con un mensaje subliminal en ellos, su amiga lo capta y agrega – sí Erdi, algo bajo en calorías, sano sanote… y tú Zul, puedes darte una ducha y descansar… sé que el jefe es un completo idiota cuando está por salir el siguiente ejemplar de la revista
- Gracias Ari, eres un cielo…

La morena se levanta del sofá y se dirige al cuarto de baño, su trabajo, aunque le guste mucho, se vuelve pesado gracias al odioso que tiene por jefe, Thomas Roch… Meredith no lo entiende pues ella solo debe posar como estatua, fingir una sonrisa y aguantar hasta que el fotógrafo haya sacado tanta fotografía de cada ángulo hasta que encuentra uno y se de por satisfecho. Su amiga Ariana es ayudante de cámara y casi siempre termina siendo la pacifista del grupo. Mientras la joven sale del edificio a comprar unas cosas, se cierra el abrigo hasta arriba y camina despreocupadamente sin imaginarse lo que estaba por suceder.

Zulay se recuesta sobre su cama soltando un bostezo que indica claramente que ese baño fue de maravilla, siente los músculos como malvavisco y en el segundo que puso su cabeza sobre la almohada entró en un estado de sopor. Meredith, está sentada en el sofá con su bata de seda y una tolla derredor de su cabeza para absorber el exceso de humedad; pasa las hojas de una revista donde sale ella modelando unos zapatos de 15 cm con sus largas piernas sexys.

De presto la tranquilidad cambió abruptamente con el sonido de unas sirenas que se acercaban de manera amenazadora, el vehículo enorme se detuvo frente del edificio de ladrillo rojizo e inmediatamente unos hombres con sus trajes gruesos de protección bajaban de él y evaluaban la situación y riesgos; extrañada la rubia, se asoma por la ventana que da a la calle… hay varios espectadores detrás de un cordón imaginario, un señor dando ordenes y señalando… y un estruendo rompiendo la puerta principal del apartamento. Ella se gira asustada por el ruido y como si hubiese entrado en algo parecido en un sueño erótico, se dejó llevar por el bombero que entraba sin pedir permiso, luego la carga en brazos por su mutismo… o eso pensaba.

Otro bombero revisaba que no se quedase nadie más en el piso tras ver como su compañero se llevaba a una joven que se había desplomado en el suelo por la forma tan abrupta de entrar de Rhett… es entonces que se da cuenta que hay alguien en una habitación, se acerca a ella y le habla para pedirle que desaloje el edificio, pero solo recibe murmullo como respuesta… la carga en brazos y se dirige a la salida

- Mmmh… eres un tonto

Protestó la morena mientras se removía en el regazo del hombre, Zulay estaba teniendo un sueño extraño, los ruidos y estruendos que se escuchaban, pensaba que era el desmadre que le estaba montando a Thomas por ser un jefe negrero y explotador… hasta que el trajín en brazos del extraño estaba sacándola de su estado de sopor. Cuando vino a abrir los ojos, tardó un par de segundo más en darse cuenta que estaba cruzando el portal del edificio

- Que… que… ¿Qué está pasando?
- ¿Se encuentra bien señora?

La voz grave hizo que su vértigo se desvaneciera in so facto, el aire frío le golpeo en las mejillas y por un momento dudó si eso era un sueño o realidad, el hombre la deposita sobre un banco tras tomarle el rostro con su mano enguantada para verle a los ojos… segundos después añade

- Sí, estará bien – y se aleja sin decir nada más
- Wuaoo pero qué ojos, es un hombre guapo

Inclina su rostro a un lado para observar como otro bombero le decía algo que ella no logró escuchar pero que fácilmente pudo deducir al ver que señalaban la escala del camión y una ventana del edificio… inmediatamente el hombre se sube al vehículo para realizar la maniobra de rescate… fue entonces que Zulay empezó a ser consciente que no estaba en un sueño y que la vecina de abajo estaba en la ventana mientras un humo salía sin pedir permiso como diciendo <<¡Acabaré con todo!>>

- Santo cielos Zul ¿Qué ha pasado?
- ¡Ari! – respondió sobresaltada, no estaba muy segura de todo ni mucho menos qué hacía ahí – Ari ¿Estás bien?
- Sí, escuché el ruido de las sirenas, pero no me imaginé que se trataría de nuestro edificio… dooos, si había estado con ustedes y no me di cuenta que se estuviera incendiando
- ¿Incendiando? – abre sus ojos en plenitud y observa su derredor, vecinos murmurando entre ellos, la policía pidiendo que se alejen por seguridad, hombres colocando una gruesa manguera que más parece una anaconda y un bombero colgando en lo alto sacando por la ventana a su vecina Blanca. - ¿Esto está pasando? ¿Cuánto tiempo he dormido? ¡Dooos, qué pintas!

Se quejó sobresaltada al ser consciente que llevaba su pijama celeste, peludito, calientito y con el dibujo de un enorme borrego en la barriga… inmediatamente pasó sus manos por sus cabellos, no quería ni imaginar lo espantado que podría estar, y el horror recorrió sus venas

- ¡Qué vergüenza, ese hombre me ha visto así! ¡Me quiero morir!
- ¿Estás bien Zul? ¿En dónde está Erdi?
- ¡¿Erdi?! ¡Madre mía, me había olvidado de ella por completo! – es entonces que la ven junto a Ángeles y Blanca mientras unos paramédicos se cercioran que estén bien – Mírala, ahí está… y como siempre sin dejar pasar una oportunidad
- Menos mal

Expreso la joven aliviada de ver a las tres mujeres bien, se acercan hasta ellas y ven cómo su amiga intenta seducir al hombre que está contando el pulso de Blanca, es muy evidente su preocupación fingida, al menos para Ariana y Zulay. Una vez que se ha cerciorado que las ancianas están bien, ellas respiran aliviadas

- Blanca… ¿Qué ha pasado?
- ¡Ay niñas! Un buen susto… eso fue lo que ha pasado… madre mía qué mal momento he pasado, hacía años que no me sentía en peligro como ahora
- ¿En ninguna de tus siete vidas, Blanca? – se mofó una rubia, le parecía increíble y a veces hasta escéptica con las anécdotas de esa mujer; sobrevivió a dos guerras, la gran depresión, la ley seca, de polizonte en un barco… y quién sabe qué cosas más; y aún, así parecía tener tanta energía aunque se ría diciendo que después de cumplir los 105 años dejó de contar…
- ¡No seas cruel Erdi! – le reprochó Ariana
- No pasa nada querida, ya sé que siendo tan joven y a duras penas empezando a vivir, ella sea así
- Ahora resulta que tengo la culpa por ser joven y bella

<<"Y un poco coscolina">> Pesó Zul más no lo verbalizó pues en ese momento un hombre se acerca hasta donde ellas estaban, e inmediatamente Blanca lo reconoció y se adelantó para poder abrazarlo y darle las gracias

- No tiene por qué darlas señora, solo hacía mi deber
- ¡Claro que sí mozo! Has sido mi héroe, no sé cómo habría salido de esta sin tu ayuda
- Soy yo o ¿la vieja está coqueteando con el bombero? – le murmuró Meredith a la morena, ésta se cruzó de brazos y rodó los ojos antes de ponerlos en blanco… estaba por añadir algo más cuando fue consciente que era el mismo bombero que la había sacado en brazos de la cama, inmediatamente sus mejillas se encandilaron por el recuerdo, los ojos de él estaban observándola, pero en eso la rubia hizo entrada en escena desplegando todo su repertorio de coqueteo para llamar la atención del hombre – has sido muy valiente ahí arriba
- ¡Lagarta!

Se quejó la morena, le disgustaba la forma de coquetear de Meredith y moviendo sus cuerpo de tal modo que hacía que la bata de seda se deslizara por su hombro y de manera sensual y provocadora volvía a ponerla en su lugar, no sin antes dejar implícita una invitación a descubrir más

- De seguro se dio cuenta que él estaba por mí y por eso entró en acción, no soporta no ser el centro de atención… aahhss, mírala, si casi se lo devora con los ojos… ¡¿Qué va a estar interesado en mí?! Seguro es por mi pijama de horrendo, no tiene nada de sexy ni sugerente a comparación de la bata de seda que viste Meredith
- Esa amiga tuya no pierde oportunidad querida Zulay – interrumpió la anciana el monologo de la morena, al ver que observaba detenidamente al hombre
- Es Meredith ¿Qué te puedo decir? Siempre está que arde a lo Erdi
- Ha ha ha. Bueno, pero ardiendo o no, si no te pones las pilas te puede quitar al joven
- ¿Qué me va a quitar Blanca? Si no es mío, y no me interesa, y no tengo nada y no soy su tipo… no
- No, no, no… ay mi niña, siempre dices “no” pero bien que no dejas de verlo ha ha ha

La anciana se ríe pícaramente mientras que Zul desvía la mirada como para hacerle ver que no es cierto, pero lamentablemente ya había sido pillada, se gira intentando ocultar su cuerpo tras Blanca para que el bombero no siga inspeccionando su pijama mata pasiones de borrego; cree, sueña, o imagina que esos ojos la están observando a pesar de las artimañas de Meredith.

- ¡Legan, es hora de irnos! – se escuchó una voz que llamaba a alguien, el hombre que estaba delante de la rubia se gira y hace una señal con su mano, Zulay se graba en piedra ese nombre mientras lo mira de soslayo, ahora su fantasía erótica tenía nombre
- Me alegra ver que están bien, ha sido un gusto conocerlas… hasta luego
- Muchas gracias a ti hombre… prometo que en cuanto tenga oportunidad me pasaré por la estación para llevaros un pastel en agradecimiento
- Hmmm eso será estupendo… la esperaré ansioso… que pasen buenas noches
- ¡Adiós!

Una rubia se despide melosa, una anciana le guiña un ojo, la morena lo observa sin decir nada y la otra chica se acomoda sus gafas después de hacer un asentimiento con su cabeza a modo de despedida… pero solo volvió a posar sus ojos en la dama con el enorme borrego.

- ¿Qué harás ahora Blanca? ¿Dónde dormirás?
- Oh tranquilas niñas, me iré con Ángeles donde su hijo hasta que me digan que puedo volver a mi apartamento
- ¿De verdad?
- Claro que sí, ella se queda conmigo – se oyó la voz de la otra mujer que venía en compañía de un hombre, Ariana lo saludó con familiaridad pues en más de una ocasión habían coincidido en el piso de Blanca
- Está bien, cualquier cosa que necesites no dudes en hacérnoslo saber
- Claro que sí muñeca… recuerda que debo ir a la estación de bombero y ese viaje no lo pienso hacer sola
- Tú, lo de casamentera te gusta ¿verdad?
- Ha ha ha, no sabes cuánto Zulay
- Eres imposible – le dice a la vez que le da un abrazo de despedida y otro a Ángeles – cuídense


Tras ver a las mujeres partir, ellas vuelven a su apartamento e intentaron “volver a la normalidad” pero los hechos de esa noche persiguieron a la morena por varios días con mucha intensidad, tanto que hasta no perdía fuerzas ni ganas discutiendo con su jefe Thomas. Finalmente aparece Blanca con un bizcocho más que bueno, de nata con fresas, y a pesar de que no entraba en los planes de la anciana, la rubia se vistió despampanante para acompañarlas.

Una ves en la estación Blanca fue recibida con alegría y agradecimiento por los hombres y las guiaron a la segunda planta donde estaban los demás, unos estaban haciendo pesas con sus torsos al descubierto, sudaban y sudaban.

- Uhhh aquí huele a feromonas hasta en las paredes
- Querrás decir a tigre Erdi, esto más parece una leonera
- Ay Zul, solo mira nada más cuantos músculos, cuantos hombres ¡por favor! Estamos en el paraíso…
- Sí, sí lo que tú digas… solo compórtate ¿de acuerdo?
- ¡¿por quién me tomas?! Ha ha ha

La morena puso los ojos en blanco, simplemente ella era un caso perdido. Segundos después todos los hombres las estaban rodeando y devoraban con los ojos a Merdith y luego al pastel, incómoda por todo eso Zulay se ofreció en buscar algo con qué cortar y servir el postre, uno de ellos le señalo lo que tenían como cocina sin siquiera mirarla y se fue en esa dirección. Cuando entró en la estancia localizo un mueble donde suponía que guardaban los utensilios, decide abrir uno de los cajones cuando escucha que una puerta a sus espaldas deja entrar a alguien más, gira su rostro para saber de quién se trata… y es entonces que sus ojos ven a un hombre que utiliza una toalla enrollada en sus caderas, unos pectorales más que definidos, hombros amplios, sonrisa traviesa en su rostro, ojos color avellana brillantes y el cabello húmedo…  

- ¿Qué haces aquí?... ¿Te gusta lo que ves? – al ser consciente que no ha despegado los ojos de él y que no ha pronunciado nada, Zul siente que las piernas le tiemblan y que su voz tarda más de lo normal en salir y decir algo que la excuse
- Yo… yo… este… -  y en su tartamudeo la toalla del hombre se deslizó descaradamente por sus piernas dejándolo expuesto, la morena se gira para ocultar su rubor, el nerviosismo y poder concentrarse en algo – po… ¿podrías taparte al menos?
- ¿Por qué? ¿Es que me veo mal?
- Mal no, buenísimo diría yo… vamos, concéntrate, es solo un hombre… un hombre desnudo a tus espaldas y que está tremendamente sexy, ardiente y desnudo
- Si querías verme tendrías que haber entrado un par de minutos antes, pero aun puedes
- ¡Ni hablar! Solo vine a por platos y cubiertos
- ¡Qué pena! Lo que buscas está en el siguiente estante
- Gracias

Y sin decir más el hombre desapareció dejando a una Zulay muy atolondrada y nerviosa, cuando la joven se giró se dio cuenta que estaba sola, pensó que quizás eso seria lo mejor decidió tomar las cosas por las que había ido hasta ahí. Cuando regresó con los demás ayudó a Blanca a repartir las porciones mientras que ella los trataba como si se tratase de sus hijos o nietos, con mucha dulzura… minutos después aparece el chico con más ropa y alivio para la morena y le entrega un trozo del pastel

- Así que ¿tú eres la chica borreguito?
- ¿Cómo? - ¿Borreguito? Eso quiere decir que me vio con mi pijama ¡cielos, él estaba el día del incendio! ¡tierra trágame!
- Eras la bella durmiente que saqué de su cama y llevabas una cosa que parecía un pijama de esquimal con un borrego al frente
- ¡Calla! No tienes que recordármelo
- Bueno, tú me acabas de ver desnudo… es una manera muy retorcida de ponernos parejos
- Ha ha ha… eso no fue adrede… no digas las cosas como no son
- ¿Y cómo son entonces?
- Que eres un pervertido "señor poca ropa"
- Ha ha ha, eso suena tan bien, pero puedes llamarme Neil, mi nombre es Neil Legan

A la morena casi se cae al suelo cuando escucha su nombre… su cerebro trabajó más veloz que cualquier rayo y sus piernas flaquearon al reconocer quién era él ¡El bombón sexy, ardiente y buenorro que salvó a Blanca por la ventana! Por su parte, Neil la toma del brazo antes de que termine en el suelo con una sonrisa perversa en su rostro, Zul intento excusarse que se había resbalado con un trozo de pastel, él asintió fingiendo que creía en eso.

- Entonces me dirás tu nombre o tendré que llamarte borreguito
- Zulay, mi nombre es Zulay Carson, pero por favor olvida lo del borreguito para toda la vida
- Con mucho gusto Zulay, pero es una pena borrar una imagen tan…
- ¡calla! Me dijiste que lo olvidarías, ¿quieres que todos se enteren?
- ¡Está bien, está bien! Eso lo dejaré para la intimidad
- ¡ooohh cielos, eres insufrible!
- Ha ha ha

Escucharlo reír hizo que su corazón aleteara  y sus mejillas le empezaron a arder, se ve tan sexy cuando sonríe y es tan pervertido cuando habla que le cuesta saber si lo que dice es en serio o en broma… estaba por replicarle cuando una rubia se acerca a él y lo saluda con demasiada familiaridad <<"Lagarta, ya estamos otra vez">> pensó la morena al ver como su amiga le robaba la atención de Neil, bufó molesta y los dejó a solas, entendía claramente las señales de Meredith y no tenía intenciones de servir de porta velas para ella. Blanca al darse cuenta de lo que pasaba pensó que había llegado la hora de marcharse, no le hubiese importado seguir más tiempo ahí siempre y cuando su querida Zul estuviese cerca del bombonazo que había escogido para ella, y para evitarle un mal trago a sabiendas cuán coqueta es la otra joven.

- Espero que con esto estemos en paz y no quieras volver a éste lugar Blanca
- ¿por qué? Si la pasamos tan bien y más de uno estaba interesado en ti
- Querrás decir en Erdi, ni uno le apartaba los ojos de encima
- Ella es ella, y tú eres tú… y estoy segura que alguien está interesado en ti
- Si lo dices por el bombero Legan, ya puedes descartar ese cartucho… Erdi le ha puesto los ojos y garras encima
- ¡oh mi niña! Hazme caso cuando te digo que él vendrá por ti… tú tienes algo especial que seguro lo ha cautivado
- Si lo dices por el pijama de borreguito ahora al llegar a casa me deshago de él
- Ha ha ha… ese muchacho te gusta mucho ¿verdad?
- No tengo idea de lo que estás diciendo
- Ha ha ha, a mí no me engañas hija… y me da algo aquí – dice señalando su pecho – que sé cómo puedes hacer para conquistar a ese chico
- ¡Espasmos! Eso es lo que te da… déjate de pálpitos casamentera, que ese hombre es cosa del pasado… IM-PO-SI-BLE

Enfatizó cada silaba de la palabra, la mujer solo le sonríe mientras una de esas sonrisas que dice <<"Yo sé lo que te digo, tú hazme caso">>
Y de buena gana Zulay habría aceptado pero los días siguientes fue testigo como entre Neil y Meredith se cocía algo. Él llegaba a recogerla para salir en una cita con la rubia, la morena solo los observaba en silencio mientras buscaba siempre escabullirse de esa mirada almendrada. Sus nervios y torpeza siempre estaban a flor de piel; Ariana era testigo de cómo su amiga se daba de tortas con cada cosa cuando el bombero aparecía o escucha su voz desde el pasillo de la entrada principal, estaba segura que solo le faltaba darse de cabezazos contra la pared. Cuando finalmente se quedaron a solas y Meredith se fue a su cita aprovechó y la acorraló en la cocina para hacer su interrogatorio

- Muy bien, ya está bueno de darte de madres y torturarte, ¿qué está pasando contigo?
- ¡¿Conmigo?! Nada… no sé a qué te refieres
- Que no soy tonta Zul, solo me falta verte dándote con la cabeza en la pared – la morena se mete un donnut en la boca para evitar soltar una diarrea verbal sobre lo que le pasa o siente con respecto a Neil; con la boca llena puntualiza
- Nada… no pasa nada
- Entonces no te importará saber que Erdi piensa hacer de las suyas y acostarse con ese bombero sexy, ardiente y…
- ¡Oh por favor, para! – suplica mientras se lleva las manos a sus oídos y se los tapa – no oigo, soy de palo, tengo orejas de pescado. No oigo, soy de palo, tengo orejas de pescado
- Mira, quieras o no, me vas a contar todo ¡ya! – la detiene mientras le quita las manos de su cabeza, su amiga la observa con ojos vidriosos y carita de pena
- ¿De verdad lo van a hacer? – Ariana solo levanta los hombros como respuesta – ¡SANTOS PEPINOS!
- Me encantan tus vulgaridades pero ya, de verdad Zul ¿Qué pasa? Dímelo, aunque por tu reacción ya lo intuyo
- ¡Pero esto te lo llevas a la tumba!
- ¡Como el cangrejo, lo prometo! – levanta su mano derecha para hacerle ver que es sincera
- Pues… veras… es que…
- ¡¡¿Quéééé?!! Santo cielos mujer, me tienes en ascuas
- ¡Neil me gusta!

Había soltado a bocajarro… el silencio se hizo por unos minutos mientras ambas digerían la información, Ariana se acomoda las gafas mientras toma asiento en una silla, Zulay empieza a caminar como león enjaulado tronándose los dedos de cada mano

- Sé que es una locura, y que es imposible, él esta con Erdi… pero me gusta ¡vamos, que me gusta! Mucho, sueño con él, fantaseo con él, me deshago por él
- ¿Y él lo sabe?
- ¡No, y nunca se lo vas a decir! – amenazó con su índice, la otra levanta sus palmas como rendición
- Está bien, está bien… yo no diré nada… pero creo que deberías decírselo
- Neil está con Meredith y punto pelota, a otra cosa mariposa
- Pero como sigas ignorando o queriendo ocultar lo que sientes vas a terminar mutilándote
- ¿crees que no lo sé? Intento controlarme, pero no puedo evitar ponerme como un flan cuando está cerca
- Bueno… si no quieres decírselo a él por lo menos hazlo con Meredith, sabes que ella cambia de hombres como de zapatos, de seguro que si sabe lo que sientes o te hace sentir Neil no le importará hacerse a un lado
- Pero me acabas de decir que ella ha planeado tener sexo con él ¡con ese adonis, tabla de chocolate como pectorales, ojos almendrados y súper ardiente!
- Pos sí que te ha dado fuerte… he he he
- ¡No te rías!
- Oye, yo solo dije eso para que soltaras la sopa, pero no es verdad… al menos no de momento y no que yo sepa
- ¡¿ME ESTÁS TOMANDO EL PELO?! ME LAS VAS A PAGAR

Y como si se tratase de dos niñas, corretean por el piso. Ya más calmada y aliviada de haber sacado todo lo que llevaba dentro, Zulay meditaba en lo dicho por su amiga… <<"Quizás sea buena idea">> se repetía para logar convencerse. Pero nunca encontraba el valor ni el momento para hacerlo, por lo que solo lo veía pasar a recoger a Erdi para sus citas. Un día, mientras la melancolía hacia estragos en sus sentimientos, decidió no regresar a casa directamente después de salir del trabajo; no tenía ganas ni fuerza para verlo llegar, ser abrazado por la rubia despampanante y luego salir sepa Judas dónde.

Mientras caminaba sin rumbo fijo, pensando en las oportunidades desperdiciadas o cómo podría ella haber propiciado el momento, pero por insegura e intimidada por su presencia se había llenado la boca con un donnut y se atragantaba con sus emociones. Sin darse cuenta sus pies se enredaron en algo y la hicieron trastabillar… maldiciendo en sus adentros intenta recuperar la compostura esperando que nadie, pero nadie se hubiese percatado de su desliz… es entonces que lo ve… con su odiosa sonrisa arrogante, su mirada pícara, parado frente a ella a escasos metros… con su uniforme de trabajo y algo entre las manos.

- Neil – balbuceo – tierra, trágame ¡pero ya!





Una historia de la "Máquina del Tiempo" por Neil y sus aventuras con "Borreguito y el Ardiente" by Cherry Receiv11




Continuará…

Borreguito 2



Última edición por Cherry Cheddar el Mar Ago 11, 2020 12:20 pm, editado 4 veces

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Verocl


Recién plantada/o
Recién plantada/o
Tiene continuación? Para poder seguir leyendo

Cherry Cheddar

Cherry Cheddar
Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony
Sí VeroCl, pero aún no está publicada hehehehe... en cuanto este lo público ^.-

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Wendolyn Leagan

Wendolyn Leagan
Niño/a del Hogar de Pony
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NEIL, Y LOS GATOS Una historia de la "Máquina del Tiempo" por Neil y sus aventuras con "Borreguito y el Ardiente" by Cherry 87635

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GEZABEL

GEZABEL
Guerrera de Lakewood
Guerrera de Lakewood
oooh la chica borreguito, yo pensaba comprarme una pijama asi para el frio jajajajaja... nunca la encontre :P ...


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Una historia de la "Máquina del Tiempo" por Neil y sus aventuras con "Borreguito y el Ardiente" by Cherry Mansio12
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cilenita79

cilenita79
Niño/a del Hogar de Pony
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Muy bueno! y la continuación? 

Cherry Cheddar

Cherry Cheddar
Niño/a del Hogar de Pony
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ya está la parte dos... hahaha, Gezabel, al final te llamaremos a ti "la Chica Borreguito" heheheh

Coffe Cat

Coffe Cat
Niño/a del Hogar de Pony
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Pero qué lindo bombero! y con todo y gatito mmm con lo que me gustan. Una historia de la "Máquina del Tiempo" por Neil y sus aventuras con "Borreguito y el Ardiente" by Cherry 504400 Una historia de la "Máquina del Tiempo" por Neil y sus aventuras con "Borreguito y el Ardiente" by Cherry 504400 Una historia de la "Máquina del Tiempo" por Neil y sus aventuras con "Borreguito y el Ardiente" by Cherry 504400 Una historia de la "Máquina del Tiempo" por Neil y sus aventuras con "Borreguito y el Ardiente" by Cherry 504400

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