LOS LINKS DE DESCARGA ESTÁN PROHIBIDOS, EVÍTANOS BANEARTE O SUSPENDERTE POR PONERLOS. LEE ATENTAMENTE NUESTROS REGLAMENTOS, LA ADMINISTRACIÓN SE RESERVA EL DERECHO DE BANNEAR Y BORRAR TODO LO INCONVENIENTE O QUE CONSIDERE, AFECTE A ÉSTE FORO. FIRMAS DE TAMAÑO ADECUADO (MENOS DE MEDIA PÁGINA) SLIDES PEQUEÑOS POR FAVOR QUE ALENTAN LA PÁGINA Y LA TIRAN DURANTE LA GF.

No estás conectado. Conéctate o registrate

 » El Ciber Hogar de Pony » Guerra Florida 2020 » Desde trincheras lejanas cumpliento RETO de una jefa acaparadora:::Remembranzas.

Desde trincheras lejanas cumpliento RETO de una jefa acaparadora:::Remembranzas.

Ir abajo  Mensaje [Página 1 de 1.]

igzell

igzell
Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony
Remembranzas 

Reto



Los familiares de la Elite estadounidenses se suman al dolor de la familia Andrew ante la perdida de uno de sus más antiguos miembros: Elroy Andrew…

Rezaba el encabezado del diario que leía esa mañana.

Las manos le temblaban ante esa recurrente noticia, aunque la muerte era el pan da cada día, nunca pensó en que esta llegara a alcanzar a un roble como lo fue la matrona de los Andrew.

Para ella—y de seguro para muchos—, Elroy era un tronco demasiado duro de quebrantar, que pasarían muchas generaciones de la familia y ella se mantendrían de pie, dirigiéndolos a todos; pero no fue asi: a tan solo cuatro años, dos horas, quince  minutos y siete segundos desde que Candy se marchara de esa casa, cortando todo lo que la atase a los Andrew, incluso, la amistad que llevaba con Annie, Elroy había pasado a mejor vida.

No dio oportunidad de que sus «nietos» o «sobrino» le dieran la buenas nuevas de que se casarían o que vendría un heredero en camino; simplemente se fue sin dar indicio que ese sería sus últimos momentos con los suyos.

Una cachetada con mano dura fue lo que le dejó Elroy a Candy esa última vez que se vieron. Esta le hacía saltas de reproches por la «humillación» a la que fue expuesta su familia por parte de la rubia. Ni a Albert le dieron oportunidad de hacer reclamo ya que habían tomado su nombre para hacer todo ese montaje; la tia le daba rienda suelta a sus razones, alegando que ese matrimonio lo habia orquestado ella con el poder que le había firmado él antes de irse.

Candy no dudó ni un segundo el marcharse de ese lugar, con las lagrimas al filo de sus parpados y con la mejilla ardiendo por el golpe propinado y las palabras de la tía zumbándole en el oído. Albert fue detrás de ella, la abrazó y comenzó a dar saltas de explicaciones todas a favor de excusar a Elroy por su actuar, haciendo que el pecho de la rubia se contrajera por la culpa y la tristeza.

Aunque Albert tenia razón en cuanto al carácter tan imperioso de la tia-abuela, no habia razón para entrar a su defensa, ya que la única victima de todo aquello era ella, a quien le habian impuesto un matrimonio con un Leagan ¡Por Dios, con un LEA-GAN! Moviendo hilos de aquí y de allá para que esta no tuviera de otra que casarse como un supuesto «tio abuelo» habia dictado

—¡Por Dios, Candy! No tiene que ser tan dura con la tia-abuela, ella es una mujer que está atorada en su tiempo y en las reglas que su posición social dictaminan; aquí todo se maneja de esa manera, por eso preferí irme—el rubio trataba de amenizar la situación ahora en privado con Candy ya que con la tia presente no habia mucho que decir.

—¡Pues eso haré, Albert! me iré, me iré de esta familia porque no soporto el modus que utilizan para estancar a las personas; nunca me ha gustado y para nadie es un secreto.— exponía con el alma yéndosele en cada una de sus palabras por como le estaba hablando a una de las personas mas importante y que habia influenciado de mucha manera en su vida.

Se terminó de ir sin terminar de escuchar los argumentos de su padre adoptivo, aunque dia después este la buscaría para que viera a un Terry echado en el abandono; un cuadro de horror que ella no trató de corregir pues suponía que Terry nunca se recuperaría de que ella lo viera de esa manera, por lo que confió en que Terry era lo suficientemente fuerte para levantarse y continuar con su vida tal y como ella haría a partir de ese dia.

Albert la apoyó en su decisión a pesar del asombro que le enmarcó la cara cuando Candy expuso las razones que la arrastraron a hacer eso.

Los días pasaban y ella se habia internado de lleno en el Hogar de Pony, se habia sepultado allí ante las interminables negativas de las personas en darle trabajo. Sus amigos iban de vez en cuando a darle animo y aportar en lo que se pudiera en el Hogar.

La ausencia de Albert se hacia sentir cada vez mas, pero Candy trataba de amarrarse la boca para no preguntar por quien habia alejado en uno de sus arranques.

La relación de Annie y Archie no iba en ascenso como se pensaban, y la pelinegra le adjudicaba la culpa a los sentimientos que su prometido aun resguardaba por Candy.

Lagrimas caían cual cascada de los ojos azules mientras hacían recorrido por las rosadas mejillas de una Annie montada en colera mientras le hacia reclamos y zarandeaba a una supuesta amiga, aprovechando que Archivald no estaba en la ciudad pues debia de ir a recibir un examen en la prestigiosa universidad.

Candy no daba crédito a lo que escuchaba, Annie estaba fuera de si y no hacia mas que decirle saltas de palabras incoherentes mismas que fungían de puñal que se iba clavando mas y mas  en su pecho  cada vez que Annie abría la boca.

No dijo nada, tan solo se quedó inerte cual valla aguantando todo lo que se le decia, mirando a su amiga sobre las lagrimas que inundaban sus pupilas…

Cuando Annie se marchó Candy fue corriendo a drenar todo ese dolor donde el padre árbol, era una costumbre que habia adoptado desde que tenia uso de razón; allí lloró, se desahogó hasta quedarse dormida. Nunca supo cuanto tiempo duró arrullada entre los brazos de su «padre», solo que cuando se levantó el sol estaba a punto de meterse, por lo que alargó hacia arriba los brazos para luego frotarse los aun hinchados ojos; bajó de la colina y lo que vio no le gustó para nada, por lo que apuró sus pasos.

La hermana María lloraba desconsolada, nunca la había visto de esa manera.

Candy abrazó a la hermana sin siquiera preguntarle las razones por la que lloraba, solo la amarró con sus brazos y la consoló hasta que la religiosa rompió el lazo.

—Candy, este es el fin…—fue como la religiosa empezó su discurso para luego mostrar el documento que sostenía y lo blandía cual bandera para darle mas dramatismo a sus palabras.

El Hogar de Pony se perdería y no habia forma de impedirlo, no estaba en las manos de nadie la resolución de ese problema porque la granja de los Cartwright estaba pasando por una de esas tan comunes pruebas de la vida: sus animales se estaban muriendo y nadie hallaba la explicación de ese infortunio y era de entenderse que la granja debian funcionar a toda costa, de alguna manera debían sustituir las reses que se iban yendo y eso costaba mucho dinero, por lo que tuvieron que vender algunas propiedades para la compra de otros animales, reparaciones y atenciones médicas mas los medicamentos y alimentos.

Candy le arrebató el papel a la hermana y leyó varias veces la hoja porque sus lagrimas apenas si dejaban reconocer las letras.

Se enojó mucho, ahí supo lo que sintió la tia abuela ante su falta de palabra: el viejo Cartwright le habia hecho la promesa de nunca tocar la propiedad del hogar para ahora toparse con esto.

—Candy espera…—la detuvo la hermana Maria cuando vio que la chica le daba la espalda, intuyendo que iría hacia la granja de los Cartwright a reclamar. — Jimmy y su padre hicieron todo lo que pudieron, hasta vendieron otras propiedades para costear el sueldo de sus trabajadores entre otras cosas; ¿Crees que si hubiera otra forma Jimmy hubiera permitido que…? No lo creo, Candy.

—Hermana Maria, yo…yo…—pero claro que no podia, no podia volver a la familia Andrew cual boomerang cada vez que problema igual se presentara, no tenia la cara de presentarse ante Elroy luego de todo lo que le dijo después de la bofetada que recibiera, mucho menos tras la promesa en sus palabras cuando se enfrentó a un Albert que rogaba para que comprendiera a su tía…

—Esta no es tu guerra Candy…—dejó caer sus parpados para exprimir esa ultima lagrima para después ser ella ahora quien diera la espalda y dirigirse hacia el hogar, donde se mostraría como siempre ante los niños quienes serian repartidos a otros hogares, donde no recibirían las mismas atenciones ni mucho menos el cariño que entre la hermana Maria y la Señorita Pony le daban.

En medio de la oscuridad que le entregaba la noche, Candy se preguntaba que mas podría pasar: no tenia trabajo, y ahora perdería también a su familia con todo y hogar.

Duró un buen rato repasando con la mirada todo lo vivido en ese terreno: sus ojos dibujaron un pequeño vórtice en donde se veía asi misma con otros tantos niños, entre ellos Annie y Tom, correr y hacer travesuras mientras las estaciones allí le daban paso a la otra y ellos iban agarrando tamaño.

Se abrazó asi misma mientras intentaba con sus dientes detener el temblor de sus labios. Gruesas lagrimas quemaban su tersa piel y los recuerdos cobraban mas vida que nunca; hasta sintió como una mini Candy le halaba por el ruedo de la blusa para captar su atención, y cuando la obtuvo, le sonrió y le sacó pícaramente su lengua para luego desaparecer mientras su risa hacia eco en ese espacio.

El día de despedirse del hogar había llegado, todos lloraban, Jimmy le pedía perdón a su jefe por haberle fallado de esa manera, sus ojos azules estaban surcados de lagrimas de impotencia, dolor y algo más. Candy le abrazaba y le decía palabras alentadoras para amenizar los sentimientos del chico.

Se despidieron, la hermana María habia enviado hace unos días una carta al convento al que se habia consagrado para que la volvieran a aceptar, por lo que iría allí a continuar con la labor a la que fue encomendada, y la señorita Pony había tomado la decisión de irse a un hogar de ancianos en donde pasaría sus últimos días, por mas que Candy le insistiera a que se fuera con ella, esta se negó.

No hubo nada mas que decir, se despidieron en un gran abrazo para luego subirse a los vehículos que la llevarían a los lugares pautados; las manos no dejaron de agitarse hasta que las personas desaparecieron de su campo visual.

—Candy será mejor que nos vayamos—aconsejaba Tom a una Candy que estaba embelesada en el camino que habían tomado sus madres.

—Si, vamos, Tom—la rubia se sostenía de la mano que le habia extendido el castaño.

Duró unos pocos días en el rancho de los Steve donde recibía la visita de Jimmy quien no cesaba en su afán de disculparse en cada oportunidad. Candy ayudaba dentro de lo que cabía a la familia ya que poca cosa habia que hacer, ya que los Steve contaban con un amplio personal que se ocupaba de todo y ella cada vez se iba sintiendo como una carga para su amigo; por lo que un buen dia se marchó dejando nada mas que una carta en donde plasmaba sus razones ya que si se lo decía en persona estaba segura que Tom la retendría.
Fue directo a la boleteria y pidió el primer tren que en esa mañana marcharia, sin preguntar siquiera hacia donde este se dirigía tan solo tomó su boleto y subió a la gran maquina.

Depositó un beso en las yemas de sus dedos y con un soplido de su boca lo echó a volar: se estaba despidiendo de su ciudad, aquella que la había visto crecer y desconocía si nacer también, pero eso de momento no importaba, un «gracias» salió de sus labios en el mismo momento que la maquina tomaba marcha.
*-*-*-*


Candy apena si podía creer los recuerdos que habían atraído la noticia que acababa de leer en el periódico. Hace mucho que había dejado que las huellas de su pasado la lastimaran, hace mucho que abandonó el dolor para dar paso a su felicidad a través de viajes interminables que ocupaba su oficio como enfermera.

En su búsqueda de la felicidad había caído en una gran depresión, ya no era la chica rubia rellenita de antaño: su cuerpo había sucumbido a una delgadez extraordinaria, sus dedos se habían alargado y sus ensortijadas cabelleras habían abandonado las tan características coletas de antaño para dar paso a la libertad.

De vez en cuando se comunicaba con sus madres a través de cartas que, con el tiempo, se fueron haciendo cada vez menos frecuentes por los cambios tan continuos de lugar de Candy quien se había convertido en toda una viajera.

—Que pena por los Andrew, por ti, Albert; sé que amabas a esa mujer con locura a pesar de todo. —doblaba el periódico y lo puso en la misma mesita en el que lo había encontrado. Se encaminó hasta la ventana que daba con un hermoso jardín, allí, en el marco de esta se recargó y dejó salir un sonoro suspiro. Hasta ella llegó una pequeña y traviesa mariposa—Sobran decir los motivos por lo que no me despedí de ti, por lo que no te busqué: me debía esta, Albert, espero que lo entiendas— le dijo a la mariposa como si esta fuera un mensajero que le transmitiría sus palabras al patriarca de su antigua familia.

Candy, aquella dulce chica que habia pasado por duras situaciones y perdidas, aprendió a amarse, a pesar de nunca haber tomado el matrimonio como opción pues su prioridad siempre habia sido su libertad y la de ser una excelente enfermera, era feliz.

A pesar de su resiliencia nunca se pudo deshacer de las críticas que no hacían mas que catalogarla como una «libertina» a las que ella se enfrentaba con gracia porque se habia hecho a la idea que la sociedad se manejaba de esa manera, que etiquetaban a su conveniencia a las personas que tenían los «témpanos» que a ellos le faltaban para manipular su destino.

Si, viajaba de aquí para allá en manada con un motón de personas, en su mayoría hombre, brindando y ampliando sus conocimientos en el campo de la salud. Pertenecía a un grupo que se desvivía en ayudar a otros y se ganaban la vida como tal; los utilizaban para ir a lugares que otros del área de la salud no se atrevían a pisar por lo «peligroso» que eran.

En un principio se lanzó a tal aventura en un acto de terminar con su vida pero luego se enfrentó con la realidad de su destino: eran personas común y corriente que fueron abusadas por ser diferentes a otras culturas, hacían lo natural en situaciones semejantes y ella supo como ganarse la confianza de estos, quienes con sus sabiduría le dieron animo de continuar.

Le plasmaba sus aventuras a sus madres en las cartas que enviaba en cada oportunidad, allí describia los hermosos paisajes y la gente que conocía, lo feliz que le hacia ayudarlos con sus limitados conocimientos de medicina que ella se encargaría de ampliar con tal de sentir la satisfacción del momento.

—Espero un dia volver a verte querido padre, en donde la desilusión no enmarquen tus ojos como la ultima vez.— echó con un gesto de sus dedos a la mariposa.
 
Desde trincheras lejanas cumpliento RETO de una jefa acaparadora:::Remembranzas.  96471668_531278360900075_5319162377273344_n.jpg?_nc_cat=110&_nc_sid=b96e70&_nc_ohc=e7-xuEi3XYMAX_1-4IC&_nc_ht=scontent.fsti5-1
 
____

http://larojamelenaquesellevoelviento.blogspot.com/

Wendolyn Leagan

Wendolyn Leagan
Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony
¡¡QUEDÓ PRECISA LA IMAGEN!!
YO LA IBA A USAR, PERO ME COMPLACE MUCHO QUE LA HAYAS USADO PARA UNA HISTORIA TAN BONITA.

UNA PENA LO DEL HOGAR, PERO, TODO LO QUE COMIENZA, DEBE VER UN DÍA SU FIN.

Desde trincheras lejanas cumpliento RETO de una jefa acaparadora:::Remembranzas.  535481

http://www.maldita-bruja.blogspot.com

cilenita79

cilenita79
Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony
Woooww me encantó, se sintió tan real, tan triste. Una Candy diferente por amor al pulento! Que se quiere y se respeta, me alegra que dejara a la odiosa de Annie detrás, me la imaginé haciendo esos reclamos como cuando eran pendejas

Me gusta más tu historia que lo que hizo Mizuki con CCFS se tenía que decir! Y SE DIJO XDD

Maga Cafi

Maga Cafi
Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony
Mi bella Igzell: muy bien logrado el reto impuesto por nuestra querida Gezabel, retrataste a una Candy harta de las falsedades e hipocresías de su familia adoptiva y aún así, sin perder su dignidad y cariño por quien apostó por ella dándole el respaldo en un momento difícil de su vida, sin permitir que nada ni nadie interfiera en buscar su propio camino, ni amigos ni compañeros ni nadie, libre de culpas ni reproches hacia ella y lo que es más importante, de ella hacia los demás. Me encantó tu narración, el espíritu de la pecosa excelentemente retratado! 👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻

Lady Letty

Lady Letty
Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony
Un poco triste,pero muy

Bella tu historia.. Desde trincheras lejanas cumpliento RETO de una jefa acaparadora:::Remembranzas.  334740 Desde trincheras lejanas cumpliento RETO de una jefa acaparadora:::Remembranzas.  334740 Desde trincheras lejanas cumpliento RETO de una jefa acaparadora:::Remembranzas.  334740



Desde trincheras lejanas cumpliento RETO de una jefa acaparadora:::Remembranzas.  189452 Desde trincheras lejanas cumpliento RETO de una jefa acaparadora:::Remembranzas.  133559 Desde trincheras lejanas cumpliento RETO de una jefa acaparadora:::Remembranzas.  189452 Desde trincheras lejanas cumpliento RETO de una jefa acaparadora:::Remembranzas.  133559 Desde trincheras lejanas cumpliento RETO de una jefa acaparadora:::Remembranzas.  189452 Desde trincheras lejanas cumpliento RETO de una jefa acaparadora:::Remembranzas.  133559 Desde trincheras lejanas cumpliento RETO de una jefa acaparadora:::Remembranzas.  189452

Desde trincheras lejanas cumpliento RETO de una jefa acaparadora:::Remembranzas.  133559 Desde trincheras lejanas cumpliento RETO de una jefa acaparadora:::Remembranzas.  189452 Desde trincheras lejanas cumpliento RETO de una jefa acaparadora:::Remembranzas.  133559 Desde trincheras lejanas cumpliento RETO de una jefa acaparadora:::Remembranzas.  189452 Desde trincheras lejanas cumpliento RETO de una jefa acaparadora:::Remembranzas.  133559 Desde trincheras lejanas cumpliento RETO de una jefa acaparadora:::Remembranzas.  189452 Desde trincheras lejanas cumpliento RETO de una jefa acaparadora:::Remembranzas.  133559

GEZABEL

GEZABEL
Guerrera de Lakewood
Guerrera de Lakewood
wow, todo lo que tuvo que pasar para que ella por fin deshiciera el hilo que la mantenia atada al hogar de Ponny y de su pasado, debo decir, pero asi pasa, a veces tienen que pasasr las cosas para darte cuenta que puedes seguir adelante sin necesidad de voltear atras... Excelente reto asistenta


_________________

Desde trincheras lejanas cumpliento RETO de una jefa acaparadora:::Remembranzas.  Logofa12



Desde trincheras lejanas cumpliento RETO de una jefa acaparadora:::Remembranzas.  Ryegvr10

Rosi Kary

Rosi Kary
Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony
Simplemente precioso!! triste, pero maravilloso , me gusta esa Candy, ella contra el mundo, contra una sociedad retrograda que sólo te daba valor si tenías la etiqueta de "HIJA, MADRE O ESPOSA"

gracias por compartir, lo disfruté mucho.

Saadesa

Saadesa
Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony
Woooow, crudo pero real, si me imagino Desde trincheras lejanas cumpliento RETO de una jefa acaparadora:::Remembranzas.  971718 Desde trincheras lejanas cumpliento RETO de una jefa acaparadora:::Remembranzas.  355103 asi a Candy siendo libre y feliz ella sola

Contenido patrocinado


Volver arriba  Mensaje [Página 1 de 1.]

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.