LOS LINKS DE DESCARGA ESTÁN PROHIBIDOS, EVÍTANOS BANEARTE O SUSPENDERTE POR PONERLOS. LEE ATENTAMENTE NUESTROS REGLAMENTOS, LA ADMINISTRACIÓN SE RESERVA EL DERECHO DE BANNEAR Y BORRAR TODO LO INCONVENIENTE O QUE CONSIDERE, AFECTE A ÉSTE FORO. FIRMAS DE TAMAÑO ADECUADO (MENOS DE MEDIA PÁGINA) SLIDES PEQUEÑOS POR FAVOR QUE ALENTAN LA PÁGINA Y LA TIRAN DURANTE LA GF.

No estás conectado. Conéctate o registrate

 » El Ciber Hogar de Pony » Guerra Florida 2018 » Lado Rosa Oscuro » ** Musas Ardley ** Goodbye Horses ** Apología No para Albert y George ** Songfic corte yaoi **

** Musas Ardley ** Goodbye Horses ** Apología No para Albert y George ** Songfic corte yaoi **

Ir abajo  Mensaje [Página 1 de 1.]

Lady Lyuva

avatar
Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony

** Musas Ardley ** Goobbye Horses ** Apología No. 5 para Albert y George ** Songfic corte yaoi **

Este es uno de mis pininos en lo yaoi, así que espero guste. Consta de dos capítulos, ambos como songfics. Ya saben, los personajes pertenecen a Mizuki e Igarashi.

Goodbye horses fue cantada en 1988  by Q Lazzarus. Escrita y producida por William Garvey. Hay tres versions de la canción, con diferentes duraciones: 3:12, 4:20, y una versión extendida de 6:28.




You told me, I see you rise
But, it always falls
I see you come, I see you go
You say, "all things pass into the night"
And I say, "oh no sir, I must say you're wrong
I must disagree, oh no sir, I must say you're wrong"
Won't you listen to me?
Me dijiste, veo tu ascenso
Pero, siempre caes
Te veo venir, te veo ir
Tú dices, "todas las cosas pasan en la noche"
Y yo digo, "oh no señor, debo decir que estas equivocada
Debo discrepar, oh no señor, debo decir que estas equivocada"
¿No me escucharás?

Mientras pasan los años, mi secreto, celosamente guardado, tiende más a salir a la luz. La tentación es demasiada, con todo y que nuestros encuentros y acercamientos son lo más estrictamente formales posible. Jamás lo veré como un hermano, ni como un padre, es más que eso para mí.

-Sé mi amigo, George –le pedí cuando tenía poco más de seis años de edad.

El lo aceptó, y desde entonces, no sabe que ese sentimiento de amistad ha dado lugar al amor. Ese es mi secreto, como dije, celosamente guardado, ni siquiera él, siendo objeto de mi afecto, debe sospechar mi sentir.

¿Por qué, en nombre de Dios, se espera tanto de mí? Incluso, que reniegue de mi naturaleza. Se espera que me haga cargo de una familia como patriarca de un rancio clan escocés, sin tomar en cuenta mi parecer y mis sentimientos. Se espera que sea un sagaz hombre de negocios.

Y sobre todo, se espera de mí que sea todo un hombre.

Es tan apabullante el peso de mis responsabilidades, que no me he atrevido jamás, a contarle a nadie, ni siquiera a George, mi verdadera naturaleza. Los sentimientos que albergo hacia él, ni lo mucho que, de un tiempo acá, lo deseo como compañero de mi vida.

Tiemblo cuando estoy ante él, porque su personalidad de apabulla y me sobrepasa. ¿Cómo es posible que me sienta tan atraído por alguien de mi mismo sexo? Tal parece, que mi naturaleza es esta: amar a otro hombre. Esto me coloca en una posición sumamente desventajosa. ¿Qué hacer con mi vida? ¿Crear, tal vez, una ficción y manejarme ante la sociedad en la que vivo como un hombre “respetable”, casarme y tener un hijo al cual heredar? ¿Habrá otra manera de dar a la familia un heredero que siga con el patriarcado, sin necesidad de que yo me case? ¿Viviré siempre a la sombra de este estigma?

No quiero fingir, no quiero engañar a una mujer con la farsa de un matrimonio, mucho menos me siento capaz de tocarla hasta el punto de hacerle el amor, a fin de que un vástago sea engendrado. Y no quiero, sobre todo, dedicarme a desfogar mi pasión en prostíbulos ocultos y clandestino, arriesgando no solo mi integridad física, si no mi propio corazón y mi mente. Me sentiría tan asqueado de hacerlo, que preferiría vivir en un eterno celibato.

Claro que es más fácil decirlo que llevarlo a cabo. Basta con que Johnson se me ponga enfrente, para que mi decisión de guardar silencio se tambalee. Me comporto como un adolescente enamorado de un imposible, porque aunque ya no soy un adolescente, desde ese entonces, fijé mi atención en George.

George, George.

George, el hombre que me hizo conocer a mi padre.

George, el hombre que estuvo a mi lado a la muerte de mis seres más amados: mi padre y mi hermana.

George, quien está siempre conmigo, por petición de mi madre, muerta a los pocos días de mi nacimiento.

George, de quien aprendí a conducirme en el mundo de negocios en el cual vive el “tío William”.

¿Por qué, George, hiciste nacer este sentimiento en mi interior? ¿Si me decido a declararte mi amor me odiarás? ¿Pensarás que es una muchachada? ¿Te retirarás de mi lado y me dejarás solo y vacío?

No lo sé. No sé qué hacer.

You told me, I've seen it all before
Been there, I've seen my hopes and dreams
A lying on the ground
Me dijiste, yo lo he visto todo antes
He estado allí, he visto mis esperanzas y sueños
Tirados por el suelo

La oscuridad me envuelve, mientras controlo mi dolor y mis ganas de estallar en llanto, como una vil muchacha desdeñada, como un chiquillo al que se le ha negado su deseo más preciado.

No fueron mis sagaces sentidos de magnate de mundo, aquel que incrementa la fortuna Andley, los que me hicieron abrirme ante Johnson.

Fue mi cuerpo y mi pasión, fueron las copas que compartí con él, celebrando la magistral jugada que hice: adopté a Candy. Sé que no es lo que tía Aloy aprobará, pero he dado un heredero al clan. El patriarcado podrá ser heredado a alguno de mis sobrinos, ya sea a Anthony, por obvias razones, o alguno de los chicos Cornwell. Y, en caso de que Candy se case y tenga un hijo varón, él será considerado parte de los herederos, a fin de que la fortuna Andley no se divida y se pierda, aunque no sea considerado como futuro patriarca.

Me perdí, lo confieso. Quiero a Candy como quise a Rosemary, así que el alivio por saberla a salvo, después del peligro al cual fue expuesta, aunado a las copas bebidas en la solitaria mansión Andley en Chicago, cerrada prácticamente desde que Aloy se trasladó a Lakewood con los chicos, me desinhibieron.

-Te amo, George –confesé, antes de poder detener mi lengua, mientras escanciaba la botella de whisky.

George me miró con gesto impasible, tomando por una tontería lo que le había dicho; y yo, envalentonado por su silencio y seguro de que no me rechazaría, me levanté tambaleando, para acercarme a él. No pudo vislumbrar la intención que tenía, así que se acercó a ayudarme cuando me vio trastabillar y aproveché su cercanía, mientras me ayudaba a equilibrarme, para intentar plantar un beso en sus labios. La sorpresa le llenó el rostro y rehuyó mi gesto.

-¡No me rechaces! –supliqué.

-Ve a dormir, mañana hablaremos –me dijo.

Alcancé a llegar a mi alcoba y me tiré en la cama, sin desvestir, derramando lágrimas de decepción. Todavía no llegaba a mi mente el alcance de mi acción.

-Me iré a Londres –me dijo al día siguiente, mientras yo le miraba ansioso.

La partida a Londres está programada para dentro de muchos meses, cuando se envíe a los chicos al colegio San Pablo, a fin de continuar su educación. Si él se va, quedaré totalmente vacío. Aunque sé que lo alcanzaré en Londres, pero no puedo permitirme no verle. Bastante larga se me hizo su ausencia los días que pasó para arreglar la adopción de Candy y traerla de la frontera con México.

-No intentaré nada como lo de ayer –me atreví a prometer.

Ni siquiera lo puedo hablar, no con la amenaza de que se vaya de mi lado.

-Nunca esperé que me confesaras algo como lo de ayer, William –me dijo con voz neutra.

¡Qué hombre! ¿Me odia? ¿Le doy asco? ¿Me tiene lástima? ¿Lo he decepcionado por no ser el escocés que debo, jefe del clan al cual se ha dedicado desde muy niño?

-También a mí me tomó de sorpresa –confieso.

Y es verdad, jamás pensé que, en un momento de borrachera, echara a perder la relación que nos une.

George me mira una vez más, pero acaba por volverme la espalda y así, mirando por el ventanal de la biblioteca, donde nos hemos reunido, me dice:

-No puedo permanecer cerca de ti por ahora, William.

-Entonces, solo puedo abrirme por completo contigo, George –decido.

Su vista lejos de mí, me permite juntar el valor de confesarme por completo.

-Te he amado desde que era un muchacho. Lo siento, si con ello destruyo la imagen de hombre cabal que pueda tener el mundo de mí –aspiro profundamente-. Solo me importa que lo sepas. No te diré que entenderé y que aceptaré que te alejes de mí, por lo que he confesado. Soy gay, George, es así de simple. Pero el único hombre al que amo, eres tú. ¿Cómo podría ser de otro modo? Siempre has estado cerca de mí, apoyándome, escuchándome y ayudándome.

George deposita la copa con sumo cuidado en la mesa de centro que forma parte de la biblioteca. Sus ojos oscuros transmiten conmiseración por mí. Y mi alivio me hace sentir un mareo.

-Eres alguien muy querido para mí, muchacho. Jamás podrá ser de otro modo. Y tú mismo lo has dicho: casi no tiene contacto con nadie más. Es por eso, por lo que debo alejarme de ti.

Quisiera suplicarle de rodillas que no me deje, pero leo en su faz que no es su intención dejarme para siempre, si no darme espacio. Si bien tal vez no acepte ser mi compañero, sí será siempre mi mentor y amigo. Eso no lo podré perder.

-De acuerdo, George –acepto.

I seen the sky just begin to fall
And you say, "all things pass into the night"
And I say, "oh no sir, I must say you're wrong
I must disagree, oh no sir, I must say you're wrong"
Won't you listen to me
He visto el cielo cuando empieza a caerse
Y tú dices, "todas las cosas pasan en la noche"
Y yo digo, "oh no señor, debo decir que estas equivocada
Debo discrepar, oh no señor, debo decir que estas equivocada"
¿No me escucharás?

¿Leí en sus ojos algo más que simpatía por mí? George no aceptó hablar más de mi confesión. Y yo no me atreví a volver a sacar el tema antes de su partida.

Supongo que él hubiese deseado irse tan pronto me lo comunicó, pero el clan no lo permite. En primer lugar, porque siendo él mi mano derecha, apoderado y vocero, no puede dejarme así como así. Tuvo que poner mucho empeño en adiestrar a un par de personas para hacerse cargo de sus múltiples funciones.

La tía Aloy pidió explicaciones sobre la partida de George a Europa, sin que sospechara por la verdad de las acciones que él y yo llevamos a cabo.

¡Qué equivocado estoy! Me repito una y otra vez. No es esta la forma adecuada de vivir. ¿Cuánto tiempo podré soportar ser quien no soy? No es suficiente que deba ocultar mi verdadera identidad de patriarca, que nadie conozca a cuenta cabal a William Albert Andley. Unos conocen al tío abuelo William, otros conocen a Albert. No solo mi identidad está dividida, si no mi verdadero ser: aquel que no amará ni se relacionará jamás con alguna mujer, pero que de acuerdo a los estándares y exigencias de la sociedad, debiera hacerlo, para cumplir con lo que acordado desde hace muchos años. Mi verdadero ser, aquel que ama a otro hombre, un hombre mayor, viril y que, hasta donde vislumbro, no desea nada conmigo en el terreno sentimental.

¡Qué equivocado estoy! ¿Dónde me encontraré a mí mismo? ¿En las noches de encuentros fugaces y furtivos? No, eso jamás, yo no quiero entrar a un mundo sórdido, donde deba comprar el amor de alguien, donde exponga al clan al escándalo. Sé muy bien que ni todo el dinero del mundo salvaguardará mi persona, en caso de que mi secreto salga de esa manera a la luz.

Good-bye horses I'm flying over you
Good-bye horses I'm flying over you…
Adiós caballos estoy volando arriba de ustedes
Adiós caballos estoy volando arriba de ustedes…

Meses sin verle, meses de desear su presencia y de soñar su rostro y percibir su aroma, meses de sentir un dolor en la boca del estómago al imaginarlo y al percibir su voz a través de la reciente línea telefónica.

Y ahora, estoy a su lado.

Y no lo estoy.

El se comporta con total frialdad. Temo que lo he perdido. Incluso al amigo que tuve desde la infancia.

El dolor es infinito, porque, además, se une al de la muerte de Anthony, lo que dio como resultado que adelantara la partida de los chicos Andley a Londres.

¿Y Candy? Se había refugiado en el Hogar de Pony.

-Yo iré por ella –decidió George, poniendo de por medio un océano entre él y yo.

Es por eso, que estoy seguro que le he perdido. Había volado tan alto hace unos años, que la caída ha sido totalmente dolorosa. Cuando era apenas un adolescente, recién enamorado de mi mentor, me hice un sueño de vivir con él y ser felices. George vería lo capaz que yo era de ser todo para él. Y desde mi confesión, ha levantado una barrera que me parece imposible de derribar.

Por distraerme, no solo me hice cargo de los asuntos del clan, sino que encontré un modesto empleo en el Blue River Zoo, como cuidador de animales. Siempre me ha gustado estar rodeado de la naturaleza, así que he podido encauzar mi vida por este camino. Y hay además, otro camino que podré tomar: escapar a todo lo que el clan representa en mi vida.

Asia o Africa me parecen magníficas opciones.

Si no me marcho, mi mente corre peligro.

-George, me iré a Africa –he decidido.

El me mira impasible, con ese gesto que suelo copiar cuando no quiero que mis interlocutores sepan a dónde se dirigen mis pensamientos y mis decisiones. Buscando el momento exacto para hablar y actuar.

-No deberías hacerlo, William –rebate, con ligera reticencia-, se acerca el momento de que te presentes como el patriarca del clan.

-No puedo permanecer aquí por ahora –le replico-. Solo necesito algunos meses –mis ojos se fijan en los de él.

Leo cierta simpatía y eso me anima a seguir. Hace tantos meses que él y yo nos rehuimos la mirada, que volver a mirar su rostro, me hace estremecer, lo que controlo, a fin de no delatar mi profundo malestar. No creo que sirva de mucho, él me conoce desde que nací, así que sabe leerme perfectamente. Sin embargo, desde mi estúpida confesión, procuro fingir lo que no siento: esa calma, como si hubiese olvidado mi amor por él.

-De acuerdo, muchacho, no puedo decir que esté a favor de semejante locura, más con los rumores de guerra que hay…

Le interrumpo antes de que yo mismo flaquee.

-No son más que rumores, y no creo que si se concretan, lleguen hasta ese continente. Te prometo que volveré en unos meses.

George asiente, sonriendo ligeramente y mi corazón salta ante este nimio gesto, que no me habla de amor. Y sin embargo, en los ojos oscuros de mi mentor francés, baila algo parecido a la inquietud, la cual atribuyo al hecho de la posible guerra que es probable se desate en algún tiempo.

Sin embargo, es Africa la que me dará la paz y la fuerza que necesito para continuar con mi vida. Para encontrar la mejor solución que me haga feliz, con o sin George. No puedo hacer más.

Partiré en unos días, mientras mis sobrinos y Candy pasan sus vacaciones en Escocia, antes de que el otoño se enseñore de Londres. Partiré tal vez sin mirarle una vez más a los ojos. O tal vez busque una última mirada de parte de él, para comprobar que no me corresponderá nunca.

Continuará…

igzell

avatar
Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony
Soy lo que se dice una "fujoshi", lo que se traduce del japones al español como "una chica podrida".Ese tipo de termino se le atribuye a las chicas que gustan del genero "yaoi"...Y,segun yo, al yuri tambien(lesbiana),otro genero que me encanta...
Y cuando vi tu historia que decia "corte yaoi",no pude evitar que un grito saliera de mi boca a la vez que brincaba...
Durè un buen rato para controlar mis emociones y al fin ponerme a leer la primera parte de este song-fic...


Me ha encantado como describes las escenas de estos dos, manteniendo la esencia de cada uno...
Simplemente me encanta (otra vez siento ese ardor en mi mejilla  )

http://larojamelenaquesellevoelviento.blogspot.com/

Bleu Moon

avatar
Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony
Veremos que pasa en Africa, y si cuando regrese siente lo mismo.
Te sigo

Tania Lizbeth

avatar
Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony
haaaaaaa, buenísimo

sadness

avatar
Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony
Maravilloso song fic. La canción es grandiosa, todo un clásico. La narrativa hermosa, seductora...te atrae, te atrapa; y esa confusión de sentimientos de Albert, al asumir su identidad sexual y su amor por su viejo tutor y amigo, realmente es extraordinario.

Felicitaciones, magnífico aporte. El único defecto que le puedo encontrar, es que debo de esperar para la continuación y desenlace.

Te sigo

Friditas

avatar
Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony
No puedo expresar en su totalidad lo maravillada que estoy leyendo esta historia. La parte técnica, sabemos que es brillante y tu estilo tan pulcro causa total admiración. Pero la parte emotiva, la forma especial que posees para transmitir el sentir de los personajes es magistral.

Estoy profundamente conmovida con el relato de Albert. Como Albertfan que soy, no puedo más que amar este fic. Es bellísimo. Visualizarlo como un muchacho vulnerable y solo, frustrado consigo mismo por no cumplir las expectativas que se tienen de él, y además enamorado de una persona que no puede permitirse perder aunque no fuese correspondido, puesto que es el único en quien se ha apoyado durante toda su vida, simplemente es desgarrador.

A la espera ansiosa del desenlace

cilenita79

avatar
Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony
George no te escondas en el closet y dejate querer!

Sabrina Cornwell

avatar
Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony
Uyuyuy, Lady, pero que joya nos traes por aquí. Ahora sí Marianne ya tiene quien le pelee a George, a ver quién gana (bromis, yo sé que en este universo no está Marianne). Y pues que te digo, tu estilo súper elegante e introspectivo hacen que uno realmente sienta lo que sienten los personajes.

igzell

avatar
Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony
Hey,l continuacion pa' cuando? 

http://larojamelenaquesellevoelviento.blogspot.com/

Lady Lyuva

avatar
Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony
Nomas que salga del apuro.

Contenido patrocinado


Volver arriba  Mensaje [Página 1 de 1.]

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.