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<<<Cosa Nostra>>> TerryFic ~Así lo Quiso el Destino~ Capítulo 2

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Lady Supernova

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CAPÍTULO 2


Chicago, Illinois, abril de 1924

"No, Neal! ¡No puedes obligarme a entrar allí!"

El moreno apretó su brazo y autoritario, como solía ser, le dijo:

"Entra, Candy... ¡Deja de jugar y hazlo! ¡Entra ya!”

"¡No estoy jugando! Y si insistes en hacerme entrar allí, voy a gritar... Es la última vez que te lo pido ¡Suéltame!"

"Mientras discutes conmigo, Elisa está allí adentro, sufriendo... ¿Acaso eso te hace feliz? ¿Quieres que mi hermana se muera?"

“Eso, no me hace feliz… ¡Por Dios! ¿Cómo puedes decir eso?

“¿Entonces? ¿Por qué sigues negándote?

"Júrame que no es otro de tus sucios trucos..."

"Te lo juro por mi vida... Candy, mi hermana está muy enferma, ayúdala, por favor...”

“Este lugar es clandestino… Yo no sé si debo ir contigo”

“Te juro por mi vida  y por la de mi hermana, que voy a protegerte… Te lo juro Candy, voy a protegerte de todo y de todos… Si por ayudarme, te metes en problemas, entonces les diré que yo soy el único culpable… Además también te juro que no volveré a molestarte… Haré todo lo que me pidas, pero por favor atiende a mi hermana... Tú eres la única que puede hacerlo, ningún médico podría entrar aquí…"



...


Candy se revolcó sobre su pequeña cama…

Nuevamente estaba soñando con la fatídica noche, en la que su destino cambió. Lloraba y se quejaba, mientras los movimientos de su cuerpo, la sacudían con violencia, en su sueño, ella luchaba en vano y por ello, su compañera de celda, decidió despertarla.

—Andley... —le llamó con paciencia, mientras la movía con suavidad—. Andley, despierta... —susurró, al tiempo que Candy abría los ojos y despertaba de golpe—. Has tenido una pesadilla —le dijo Smith, una joven que al igual que ella, había sido “adoptada” por Baxter y que para su fortuna, era la compañera, con la que compartía la celda.

—Lamento haberte despertado —respondió Candy, mostrándose apenada.

—No, no me despertaste... Yo ni siquiera he podido dormir...

La luz de la luna, que se filtraba por la pequeña ventana de la celda, le indicó a Candy que aún era temprano.

— ¿Aún conservas el reloj que te dio Baxter? —preguntó la rubia y Smith respondió que sí—. ¿Qué hora es? —preguntó con curiosidad.

Smith buscó bajo el colchón de la litera, sacó el reloj de bolsillo y lo acercó hacia la luz, para poder ver la hora.

—Son las diez.

La chica Smith regresó a la parte de arriba de la litera y Candy volvió a cerrar los ojos, obligándose a dormir.

Las 10:00 p.m… Eso le parecía una crueldad, hubiera jurado que ya había dormido todas las horas de la noche.

A pesar de sus esfuerzos por conciliar el sueño, no pudo lograrlo y sin que ella pudiera hacer algo al respecto,  se quedó despierta, reviviendo en su mente paso por paso, lo que sucedió  el mes pasado. Lo hizo no para castigarse, sino más bien, para encontrar algo que pudiera ayudarle al abogado.

“Aparte de Elisa y Neal Leagan ¿A quiénes conocía usted, en aquel lugar”

Candy no conocía a nadie. Vio a mucha gente, pero no sabía el nombre de ninguno.

“De acuerdo… Descríbame algunos de los rostros de las personas que vio…Quizás eso ayude”

Ella recordaba el rostro del hombre que se encontraba con Elisa, lo recordaba, porque él estaba especialmente histérico, con su presencia, no le gustaba que ella estuviera allí, todo el tiempo intentó sacarla, pero Neal no se lo permitió. El abogado era un excelente dibujante, así que fue fácil obtener un retrato hablado de aquél tipo.

No sabía si eso había ayudado en algo, pero ese hombre, parecía ser quién movía todos los hilos en el lugar…

Candy sabía del peligro que representaba entrar a un bar clandestino, la ley era muy clara al respecto, el alcohol y lo que ellos llamaban “medicamentos de prescripción” eran un tema serio, y cualquier violación a una de las enmiendas, era motivo para ser apresado. Pero no tuvo más opción… Entró aquella vivienda, porque su vocación de enfermera, así se lo exigió.

Recordar a Elisa Leagan, tirada sobre el suelo, era algo sumamente aterrador.

La chica Leagan llevaba meses, asistiendo a ese lugar, refugiándose en los terribles vicios que allí le solapaban, primero fue el alcohol, la prohibición y el ambiente de fiesta, generado por sus amistades, la envolvió en el estupor… Cuando el alcohol no fue suficiente, llegaron las drogas. Neal intentó hacer algo por ella, pero al final no pudo controlarla, Elisa probaba una sustancia y otra, sin siquiera ponerse a pensar en el daño que toda ese “cóctel” le hacía a su organismo.

Cuando Candy la encontró, Elisa ya había dejado de respirar.

Ella recordaba aquella escena a la perfección, gente y más gente saliendo de las habitaciones de aquella lujosa vivienda. Todos huyendo de la policía, mientras ella y Neal se quedaban con Elisa, Neal llorando incontrolablemente y ella tratando de revivir a la pelirroja.

Candy tomó su cobija y se cubrió con ella, recordar aquello le resultaba insoportable, pues un momento estaba salvando la vida de la joven Leagan y al otro, estaba siendo acusada de pertenecer a una red de traficantes.

Esa terrible acusación, acabó con su vida entera.

De un momento a otro todo se había quedado con las manos vacías.

Sin familia, sin amigos, sin Terry… Sin nada… Todos estaban afuera, mientras ella estaba encarcelada, injustamente.

No sabía cuándo iba terminar todo eso, lo único que sabía era que ella no iba a rendirse. Lucharía y esperaría el juicio que ya se había programado.



*~*~*~*~*



Había sido muy rudo con ella...  

Terry no era un tonto, como para no darse cuenta, de lo mal que se comportó cuando fue de visita, a la penitenciaria.

En aquel triste y sombrío lugar, mientras observaba a Candy, fue perfectamente consciente de que su forma de proceder, estaba siendo cruel y  detestable. Pero a pesar de ello, no pudo evitar portarse como el adolescente, que algún día fue.

Por más que lo intentó, no pudo detenerse, volvió a ser ese muchachito grosero, e intransigente que aterrorizaba a todo mundo.

Se encontraba dolido y también muy enojado con toda esa situación. Dijo lo primero que se le vino a la cabeza y no le importó si sus palabras eran crueles e hirientes. Sencillamente las expulsó, así, sin más.

Amaba a Candy con toda su alma, pero en ese momento no fue capaz de serenarse, ni de admitir que estaba muy asustado por verla así.

Odiaba mostrarse frágil.

Terry respiró profundamente y después exhaló,  intentando tranquilizarse.  Lo hecho,  hecho estaba y no debía atormentarse más... Tenía que calmarse o terminaría por hacer una estupidez...

Observó el esplendoroso jardín y luego tomó asiento en la banca columpio que adornaba el pórtico. Aún no se hacía a la idea estar solo en ese lugar… La última vez que estuvo allí, Candy le acompañaba, ella había hecho un gran escándalo al notar que la banca, ya estaba instalada.

“¡Oh Terry!” Esto es grandioso” Le dijo Candy, emocionada, columpiándose sobre la banca… “Me gusta mucho” agregó con aquella inocente sonrisa la cuál él amaba. Lucía como la traviesa chica de antaño, aquella que lo enamoró  sin remedio.

No se explicaba cómo la vida de ambos cambió de repente… No podía aceptar que de la noche a la mañana, Candy estuviera presa, acusada de traficar con alcohol y drogas.

—Archie, me dijo que estabas aquí... —expresó Albert, tomando por sorpresa a Terry, quién estaba tan sumergido en sus pensamientos, que no se percató de la llegada de su amigo.

—Lamento no haberte avisado personalmente... Pero es que... Necesitaba tomar un respiro —el actor intentó ocultar el ligero temblor que se había apoderado de sus manos, pero su intento fue en vano, porque Albert lo notó al instante.

—No te disculpes... —el rubio se mostró tan comprensivo como siempre y agregó—. Has estado muy tenso en este último mes, y por supuesto, necesitas descansar.

Albert, sabía que Terry estaba atravesando por una crisis, y eso le hacía sentirse muy mal. Afortunadamente, el muchacho estaba sobrio y no había señales que le indicaran que pretendiera cambiar esa condición, por eso, respiró con alivio y por fin se relajó, había viajado desde el otro extremo de la ciudad, y lo había hecho solo, para asegurarse de que todo estuviera bien con Terry.

—Estoy bien... No tienes por qué preocuparte a causa de mí… Yo no voy hacer nada estúpido, tenlo por seguro.

—Lo sé, amigo...

—Hay veces en las que pienso en el pasado, y lo ridículamente fácil que era escapar de los problemas, ya sabes, tomar un vaso con whisky lo arreglaba todo —confesó el muchacho—. Después pienso en todo lo que sufrí y caigo en cuenta de lo estúpido que sería regresar a eso, llevo años sobrio y créeme, ya no quiero cambiar.

—Te admiro por ello, Terry… Sinceramente me alegra mucho escucharte hablar así.

—Quise salir de la mansión, no deseaba estar allá, con toda ésta frustración cargando... No es justo para todos ustedes —confesó Terry—. Además, tenía que venir a ordenar las cosas… Esos malditos, lo desordenaron todo… —mencionó refiriéndose a los policías, que habían cateado la propiedad.

Albert sintió pena por él, pensó que era muy triste que su amigo se refugiara, precisamente en ese lugar, en dónde había decidido compartir su vida con la de Candy.

Esa casa, la había adquirido el actor, dos meses atrás y mientras él estaba de regreso en Manhattan cumpliendo con sus últimas presentaciones en Broadway, Candy pasaba su tiempo, arreglando la casa… Estaba ilusionada y contenta porque Terry y ella, vivirían todo un año en Chicago. Nunca le pasó por la cabeza que Candy estaría siendo vigilada por Neal y que la sacaría a fuerza de ese lugar...

— ¿Cómo está Candy? ¿Pudiste hablar con ella? —preguntó Albert, sin darle más rodeos al asunto.

—Sí, pude hablar con ella.

—Por tu cara, puedo adivinar que no te fue bien… —expresó el rubio, al notar el ánimo de su amigo

Terry negó con la cabeza y con evidente pena, confesó:

—No pude soportar verla allí... Y lo arruiné todo...

Albert, le dio una palmada sobre la espalda, entendiendo que aquello había sido un desastre. Conocía a Terry y conocía a Candy, ambos eran muy impulsivos.

—De acuerdo, todo salió mal, pero no por eso vas a rendirte ¿O sí?

—No... Pero... Tampoco sé cómo seguir... No tengo nada ahora, Albert… ¡Estoy absolutamente jodido! —exclamó con desesperación—. Candy está allí encerrada y yo no puedo hacer nada para sacarla

Un mes atrás, él estaba viajando hacia Chicago, con la ilusión de volver a ver a Candy, se encontraba ansioso por estar con ella y disfrutar del momento que estaban viviendo... Estaban comprometidos, y su boda estaba a una semana de realizarse.. Todo era perfecto. Su vida marchaba tal y como siempre quiso… Pero todo cambió sin que él hubiera sido advertido.

¿Cómo podía estar bien después de eso? No... Él no se encontraba bien, mucho menos cuando la incertidumbre le carcomía el alma.

¿Qué hacía Candy con Elisa y Neal Leagan? ¿Cómo pudo atreverse acudir a una fiesta con ellos, aún y cuándo ambos siempre la odiaron? ¿Qué hacía entre todos esos drogadictos y borrachos?

—Tienes miles de dudas en tu mente... Lo sé... —dijo Albert,, al tiempo que sacaba un sobre amarillo—. Pero ¿Sabes? Para todas nuestras dudas, existen respuestas… —el rubio agitó el sobre que sostenía en su mano y agregó—. Pensé que quizás, esto te ayudará a despejar esas interrogantes.

— ¿Qué es esto?

—Una copia de la declaración de Candy...

— ¿Cómo la conseguiste? —preguntó interesado, pues cuando él se la pidió al abogado, éste se la negó.

—El abogado me la dio... Finalmente lo convencí de violar su ética profesional… Entendió que necesitamos saber de primera mano, lo que pasó con Candy... No nos permiten verla... La tratan como a una delincuente de máxima peligrosidad ¡Eso es ridículo!

El viejo abogado, no deseaba compartir ningún tipo de información oficial, porque era un hombre muy recto y tradicional, sin embargo, al asegurarse de que Albert era de confiar, le otorgó esa copia. Era una declaración formal, no debía sacarla del expediente, pero no pudo negarse a la petición del rubio.

— ¿Por qué no te sientas? —le sugirió Albert, sabiendo que Terry no estaría de acuerdo con lo que leería.

Terry afirmó con su cabeza y luego, se sentó sobre uno de los sillones de la pequeña sala de estar, que adornaba el pórtico. No sabía que esperar de eso, solo deseaba que esas hojas, lo ayudaran a entender lo que hasta ese momento, no comprendía.



*~*~*~*~*



Neal Leagan nunca se sintió tan mal como se sentía en ese momento…

Todo su mundo se había desvanecido, pues la única persona que decía comprenderlo y quererlo, estaba tirada sobre una cama, viviendo las secuelas que los estupefacientes habían hecho en su organismo.

—Señor Leagan… —le llamó el doctor, mientras Neal volteaba para encontrarse con él—. Su hermana, ya ha salido del coma… —informó con frialdad, aquél tipo de frialdad que los médicos suelen usar cuando no hay buenas noticias que dar.

—Dígame la verdad… ¿Cómo está ella? ¿Su vida corre peligro?

—Su vida ya no corre peligro, pero ella…

—Ella no podrá ser la misma joven…

—Es pronto para dar un diagnostico preciso… —el médico le miró con atención y con claridad le dijo—. Los organismos reaccionan de forma diferente.

— ¿Quiere decir que su padecimiento tiene cura?

—No tiene cura, pero su calidad de vida puede mejorar si recibe rehabilitación… ¿Sabe en qué consiste ese procedimiento?

Neal negó con la cabeza y él medico le invitó a pasar a la casa, para poder explicarle lo que podían hacer con su hermana.

El hombre habló y habló, pero Neal no lo escuchaba… Su mente estaba en otro lugar… En su cabeza lo único que podía escuchar era el nombre de Damon Andersson… El verdadero culpable de lo que pasaba con ellos y con Candy.

¡Hijo de puta!

Exclamó en pensamientos, al tiempo que maquinaba el plan para vengarse de aquél hombre cuya cobardía no tenía limites.

Continuará….
Tarde pero seguro ¡Gracias por leer!

https://www.fanfiction.net/u/2786408/Lady-Supernova

Milser

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Niño/a del Hogar de Pony
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Bajo para después no olvidarme de decirte que... creo que estoy desarrollando una relación
clandestina con el morenazo (no le digas a Terry, que se me arma una!!! ) y ¡no me gusta verlo sufrir!

Sigo leyendo y ya vengo....

Ya volví!!!

Después de leer todo, también comprendí que NO SOPORTOOO ver sufrir a Terry tampoco!!! Si bien no lo justifico porque se portó bastante mal con la pecas... bueno, es"él" y sus berrinches son parte de lo que nos hace amarlo... así que, lo perdono

Entonces... de veras que Neal quiere redimirse?? Muero por ver eso!!!!

Bueno, linda. Sé que debo aguardar. Y lo haré muy muy ansiosa. Te mando besos y, hasta que volvamos a leernos....

Weiss

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Niño/a del Hogar de Pony
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Oh, pobrecilla Elisa,
y por ende pobre Neal,
y por consiguiente,
qué situación terrible se avecina...

Muy buen capítulo Lady Supernova.

cary

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Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony
Y por fin ya esperaba el capítulo, tu historia  me ha gustado y es que  ver a la pecosa en la cárcel si que es novedad jejeje claro tengo que decir que me choca ver  a terry sufrir  no lo soporto pero esperemos que con los papeles que le dio san   Albert  lo liberen un poco de su tormento a mi terry  por que ahhh ese güero siempre aparece cuando se necesita  y esta no es la excepción

Muy buen capítulo.. no tardes plissssss

Citlalli Quetzalli

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Niño/a del Hogar de Pony
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Ya prendida la luz, vuelvo a colarme a este oscuro lugar. que no me vean, pero no pude con las ganas de venir a seguir leyéndote.

Qué barbara! Elegiste un escenario difícil ya que las cárceles son siempre un lugar donde la soledad, pese a sus miles de habitantes, mata. Pero conociendo lo valiente que es Candy saldrá de esta y dejará atrás el rato amargo.

A mi rebelde, cómo lo amo; y se entiende a la perfección su frustración por no saber cómo ayudar. Aunque claro, molestándose con ella, no progresará mucho pero... repito, es entendible.


Saludos, mi querídisima amiga. Y como siempre, lista con la resortera para lo que sigue.

igzell

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Niño/a del Hogar de Pony
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Uhhh,la cuñis como que se va a ver muy fea en todo este asunto,por mas que mi maridito querido se empeñe en protegerla y desligarla de todo ese asuntillo, es a la que peor le ira.
Uy.la pecas ya tiene un mes alli metidita(ojala y que alli se quede) y el pobre terry sufriendo por ella estar dandosela de buena samaritana(por no decir: por andar llevandose de Neal)

Date prisa con a actuliazacion >.<

http://larojamelenaquesellevoelviento.blogspot.com/

cilenita79

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Niño/a del Hogar de Pony
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Uuuuhhhhh y va a quedar la k... Bombón de canela se va a vengar, y mejor que huyan todos. Para variar nuestro amado dando la nota alta, porque el hombre tiene problemas con la frustración, me encanta que en tus escritos Terry siempre se apoya en Albert, y el cumpla un papel tan bakan... te sigo

ladylore

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Niño/a del Hogar de Pony
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neal que planeas hacer?
pobre mi terry sufriendo por que su amada esta encerrada pero a la vez estoy un poco enojada con el por como la trató
espero que pronto pueda salir de la carcel

Weiss

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Niño/a del Hogar de Pony
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