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31 NOCHES EN LA MANSIÓN LEAGAN FIC GRUPAL

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1 31 NOCHES EN LA MANSIÓN LEAGAN FIC GRUPAL el Mar Oct 04, 2016 6:57 pm

Mimicat Cornwell

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Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony




TERCERA NOCHE


Presentamos nuestro fic grupal con ese toque de spice muy propio de las habitantes de la MANSIÓN LEAGAN.
Las autoras
Wendolyn
Gezabel
Yaro
Mimicat

Esperamos que sea de su agrado y nos acompañen en este viaje


THE ANDREW'S MINOR
CAPÍTULO 1
EL JARDÍN DE ESPINOS



El corazón latía violentamente dentro de su pecho, volteaba incesantemente al asiento trasero para ver que él estuviera bien, la caída del árbol había sido muy violenta ¡Maldita la hora en la que se ocurrió trepar al enorme árbol que estaba en lo alto de aquella colina!

Nunca pensó que estuviera tan viejo que algunas ramas estuvieran ya muertas y no soportaran el peso de su novio. El muchacho cayó desde una altura considerable lesionándose el hombro, estaba dislocado, ella como pudo lo inmovilizó, ayudo al chico a recostarse en el asiento de atrás y así pudiera estar más cómodo. Las ruinas del edificio al pie de la colina no eran un buen refugio así que decidió tomar el auto y buscar ayuda.

El sol comenzaba a ocultarse ya tiñendo de tonos carmesí el cielo, pintaba también el lago con destellos mortecinos.
Ella había viajado desde Nueva York para pasar el fin de semana con su novio, el chico era originario de una población pequeña muy cerca de Chicago, él le había hablado del lago y de los bosques que rodeaban las villas que funcionaban como pequeños hoteles boutique. Muchas de ellas habían sido mansiones de descanso para las familias acaudaladas de Chicago, eran Construcciones antiguas con pisos de mármol, lámparas de cristal adornaban los recibidores y el mobiliario de finas maderas que eran verdaderas joyas. Las habitaciones eran acogedoras, con camas de dosel, chimenea y lujosos baños. Los guardarropas eran enormes con hermosos espejos biselados. El lugar había despertado la imaginación de la chica, pensó en las personas que hacían su vida cotidiana en esos lugares ¿Cómo habrían sido esas personas? ¿Qué clase de vida llevarían? Estar ahí y caminar por los pasillos, el salón y el comedor le hacían sentirse dentro de una historia de Jean Austin, de aquellas en las que apesar de los sufrimientos las heroínas encontraban la felicidad en los brazos de un gallardo y apuesto caballero de finos modales que le confesaría su amor callado y sincero. Ella era romántica, enamorada más del amor que del chico que era su novio, no era que no le quisiera, lo quería de eso no había duda, pero él nunca había podido encender en ella esa chispa que la volviera loca de amor. Añoraba encontrar a un hombre con ese aire distinguido, un poco snob y maravilloso como el señor Darcy.
La chica no había puesto atención del camino que había tomado su novio al salir del hotel, habían salido del camino principal internándose en pequeñas veredas rodeadas de árboles grandes y frondosos, llegaron a un lado del lago dónde pudieron pasear en bote, a ella le había llamado la atención una caída de agua dónde apenas podía distinguirse un águila con las alas extendidas.

La noche caía ya sobre el camino que transitaban, el chico se quejó cuando el auto pasó sobre un borde irregular, ella lo observó por el retrovisor, le preocupó mucho la palidez del rostro del chico, leves gotas de sudor perlaban el labio superior y la frente del muchacho. Le asustaba que tuviera alguna lesión interna y el golpeteo del auto no ayudaba en absoluto.

Llegó a una bifurcación y se detuvo, no recordaba haber tomado este camino, la luz de la luna se pasaba por entre las ramas de los árboles. La chica se bajó del auto y caminó hacia uno de los senderos, se veía muy oscuro adelante, y no parecía haber nada a la distancia, regresó sobre sus pasos y se detuvo en seco. Aguzó la mirada y en la distancia pudo observar la silueta de un caserío, por un momento le pareció observar una luz débil que se movía a lo lejos. ¡Por fin! Una señal de vida en ese paisaje desconocido y oscuro para ella. Si llegaba podría pedir ayuda y revisar al muchacho, tal vez alguien le ayudaría a poner el hombro en su lugar, ella era muy menuda como para hacerlo por sí misma. Subió al auto esperanzada y enfiló hacia allá.
Los minutos le parecieron horas, cuanto más avanzaba más lejos estaba aquel lugar, tomó una curva y la construcción desapareció de pronto de su campo de visión, las manos se le humedecieron de pronto por el nerviosismo ¿Habría tomado el camino equivocado? Apretó las manos al volante hasta que los nudillos se le pusieron blancos, se acercó lo más que pudo al parabrisas para poder ver algo a través de los árboles, de pronto, una zorra saltó al camino desde el bosque, el animal se quedó petrificado por un momento con los enormes ojos brillando por las luces del auto, la chica frenó bruscamente para evitar arrollarla. La zorra travesó el camino perdiéndose entre los árboles. La chica observó cómo se perdía en la oscuridad, al observar con detenimiento a un lado del camino vio un camino estrecho, calculando el lugar a dónde parecía estar el caserío que buscaba, decidió tomarlo.
Al principio parecía que no había sido la mejor opción pues la vegetación era muy espesa, de pronto salió a un camino empedrado delineado por altos y esbeltos cipreses que terminaba en una enorme reja franqueada por dos enormes jardineras de mármol.

Bajó del auto, se acercó a la reja y vio nuevamente el águila con las alas extendidas y una una A en el pecho. Se asomó y pudo distinguir el caserío a la distancia. Empujó con fuerza la reja para abrirla y volvió a subir al auto. Avanzó por el sendero rodeado de una maraña de vegetación, eran enormes macizos que se enredaban sobre sí mismos haciendo una barrera donde apenas se podía distinguir algo. La luz de la luna apareció de pronto iluminando el lugar, frente a sus ojos fueron apareciendo pequeños puntos blancos que brillaban tímidamente, eran como pequeños ojos blancos desdibujados y fluorescentes que parecían observarla desde los flancos del camino.
La barrera cedió por fin y entró a una glorieta que terminaba frente a un enorme arco, detuvo el auto y apagó el motor, se asomó por la ventana y distinguió nuevamente una luz. Esperanzada dio una última mirada al asiento trasero y se bajó del auto, subió los escalones y pudo observar una maraña de plantas de espinos, no eran ordinarios en lo absoluto, era un enorme rosedal que estaba salpicado con rosas blancas que brillaban a la luz de la luna y despedían un sutil y embriagador aroma. Se acercó y vio que mientras más avanzaba, parecía que los espinos se retiraban a los lados para abrirle camino y se cerraban tras de ella.

-La bella durmiente – susurró para sí

Seguro así serían los espinos que rodeaban el castillo donde descansaba la desdichada princesa. Aunque para ella sería bueno que fuera un príncipe el que necesitara su ayuda para salir del hechizo que lo tenía encerrado en las paredes del castillo dormido.

La Mansión frente a ella se hacía más grande e imponente, no era nada parecida a las villas que había visto. Era una Mansión en toda la extensión de la palabra, con enormes ventanales y varios pisos de altura, una torre con un reloj llamó su atención y un escalofrío le recorrió la espalda.

Al llegar por fin cerca de la puerta, suspiró aliviada al ver movimiento en la luz que iluminaba el recibidor. Con esperanza llamó a la puerta. Los segundos parecían horas, no podía esperar más para que le abrieren y pudiera ayudar a su novio, llamar por teléfono para reportar que se encontraban bien.

Pegó la nariz en un ventanal para ver si podía distinguir algo, volvió a la puerta y llamó de nuevo, pero esta vez tiró de la cadena dorada a un costado de la puerta. Un sonido de campanas pareció llenar todo a su alrededor, provenía de todos lados, de adentro de la Mansión, del rosedal, del techo, de… dentro de su pecho.

No hubo respuesta, y cuando ella intentó llamar a la puerta tocándola con los nudillos, ésta se abrió de pronto y lo que vio la dejó helada.

Continuará…



Última edición por Mimicat Cornwell el Mar Oct 04, 2016 7:25 pm, editado 1 vez

GEZABEL

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Guerrera de Lakewood
Guerrera de Lakewood
y empezamos!!!!!!!!!!!!


_________________


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3 Re: 31 NOCHES EN LA MANSIÓN LEAGAN FIC GRUPAL el Miér Oct 05, 2016 12:33 pm

igzell

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Niño/a del Hogar de Pony
Niño/a del Hogar de Pony
Estoy deseosa por saber con que fue que la señorita se encontrò,si fue con el fantasma de anthony o quien rayos
ayyyyyyyyyyy

http://larojamelenaquesellevoelviento.blogspot.com/

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